
Ayer casidelparque me dejó pensando (como casi siempre) cuando dijo que nuestros hijos se habían portado de forma más madura que nosotros.
Tiene tanta razón!!!
Qué difícil es saber qué está bien y qué no! Cómo me cuesta cuidarlos a veces. Creo que estoy haciéndoles y bien y quizá los estoy catapultando a la frustración.
Si por fuera, no irían al colegio, no irían a ningún lado al que no quieren ir. Si sólo me guiara por mi deseo instintivo, los tendría en casa, en pijama, abrazaditos, calentitos, comiendo chicitos con puré.
Esta vez es muy complicado manejar las cosas. Nicolás y yo estamos separados y no sabemos si vamos a volver a estar juntos. Cuál era la mejor forma de acercarnos a los niños con esta información? Yo sé que no lo manejamos bien, pero igual sigo sin saber cómo habría sido correcto.
Después pensé en la indefinición esa de la que tanto hablamos.
Yo creo que creer que no me da ansiedad, es un mecanismo de defensa.
Yo a esta altura ya no sé si quiero volver, pero me dan tanto miedo la idea de estar sola con los chicos, de esta casa, de continuar la vida y a la vez empezarla de nuevo, que me confunde y creo que muero por estar con él otra vez.
A veces la situaciones son clarísimas desde afuera y se "solucionan" muy fácil, pero una vez en el baile, se complica.
Bueno, a mí, sepan: se está complicando.
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