

Imposible ir a París, Roma o Madrid y no hacer ni una compra. Aun cuando a la hora de pagar haya que multiplicar por cuatro y lo que en euros parecía una oferta esté lejos de serlo en pesos. Por eso, recuperar el dinero del impuesto al valor agregado (IVA) es una buena alternativa para aliviar el bolsillo y atenuar ese inevitable sentimiento de culpa.
¿Cómo se hace? En primer lugar, hay que tener en cuenta que en los países de la UE hay distintos montos mínimos de gastos y distintos porcentajes de IVA. Así, se podrá aspirar al reintegro en España si se compran productos por precios no inferiores a 90,25 euros (le será devuelto el 16% de la compra); en Italia, a 154,94 (el monto del IVA aquí es del 20%); en Francia, a 175 (19,6 por ciento).
También es importante saber que el turista deberá comprar en tiendas que exhiban el logo de Global Refund Tax Free Shopping (en Europa hay unos 200.000 comercios adheridos al sistema). En el momento de realizar la compra, deberá reclamar su Global Refund Cheque, que es el voucher con el cual reclamará el reintegro. Este es el cheque, efectivamente, que presentará en la Aduana, junto con las facturas de las compras y su pasaporte, al dejar el país, sea por aire, tierra o mar. Ante la presentación, el funcionario aduanero sellará el cheque y así habilitará al turista a cobrar el importe, ya sea mediante la acreditación en la tarjeta de crédito, a través de un cheque bancario en su domicilio, o bien en los puntos de reintegro internacional que tiene la empresa Global Refund (que instrumenta el sistema de devolución del impuesto en todo el mundo). Para más información, ver la página de Global Refund: www.globalrefund.com , o escribir a taxfree@ar.globalrefund.com.
Efectivo vs. débito/crédito
Otro tema que inquieta al viajero es el del efectivo. ¿Conviene llevar moneda local o cambiar allá? ¿Sirve la tarjeta de débito? ¿O es preferible usar la de crédito?
En realidad, todas las opciones son válidas. Por empezar, las tarjetas de débito son una gran salvación en el exterior. Con la misma clave que se usa en los cajeros argentinos, se puede extraer dinero local de la caja de ahorro o cuenta corriente en cualquier país del mundo. Eso sí, hay un límite de extracción de 1000 pesos diarios (o su equivalente en euros, para el caso) y, por cada operación, se paga una comisión de 5 pesos más el 0,5 % del total de la extracción. El cambio será el vigente el día de la operación.
Los poseedores de la tarjeta Visa Electron deben buscar los cajeros identificados con calcomanías Visa/Plus. Los de Mastercard, Mastercard/Cirrus.
Nada como la moneda local
En tanto, para obtener efectivo con las tarjetas de crédito, antes del viaje hay que solicitar en el banco un número de identificación personal (el famoso PIN), que habilita el uso en los cajeros del exterior. De todos modos, conviene tener en cuenta que el monto que se puede retirar con la tarjeta de crédito suele ser bastante limitado (con Visa, el límite es de 2250 pesos en total; con American Express, el equivalente de 1000 pesos cada siete días). Las comisiones y los intereses (estipulados por cada banco, pero aproximadamente del 2 al 4%) se detallan en el resumen de cuenta.
Por último, también están los cheques de viajero, pero son los menos recomendables ya que no se aceptan en todos lados; en algunas ciudades la comisión es mayor que en otras, hay lugares específicos donde cambiarlos y horarios que cumplir.
Aunque las opciones son variadas, siempre conviene llevar la moneda local al lugar donde se viaje, entre otras razones para evitar pérdidas de tiempo o estar atado al horario bancario. Si viaja a Europa, el cambio a euros en la Argentina es a veces mejor incluso que en la madre patria. Y si no llegó a comprar euros, lleve dólares.
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