
Ya estoy de vacaciones. Todo es maravilloso en el sur argentino, pero para estar acá tuve que pagar el peaje. Viajar en avión. Tema recurrente en mí, lo sé. Escuché en boca de los de siempre las frases hechas de siempre.
"Es el medio mas seguro". "Se cae uno cada muerte de obispo". Alguien llegó a decirme: "La semana pasada se cayó uno en el río Hudson, nunca se caen dos tan seguidos" ¿What?
La cosa es que a mi medallita de San Benito le sumé un jean cábala. Siempre vuelo con el mismo.
El piloto se llamaba Víctor y la verdad que lo aterrizó como un campeón. No me puedo quejar. En realidad no sé si fue mérito de Víctor, de San Benito o de mi jean cábala, pero llegué a Bariloche sana y salva.
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