Newsletter
Newsletter

Dilema de viernes


Créditos: Ohlalá



El lunes empiezan las clases.
Y eso es bueno.
Es bueno, porque necesito que deje de haber tanta gente en esta casa, desordenando, ensuciando y gritando.
Ya me han acusado de quejosa y gata flora, así que lejos de sentir remordimientos, ahondo:
Mirti empieza a trabajar de nuevo la semana que viene. Es muy probable que hasta fin de año se quede en casa y luego se mude con el padre de la beba.
No sólo me parece fantástico por ella y la familia que está formando, sino que me gusta que se reduzca la cantidad de personas aquí dentro.
No soy un ser social por naturaleza. Me cuesta un Perú salir a la calle, ir a reuniones y conversar con "semi conocidos".
Soy tímida y retraída.
Ya no lucho contra eso. Soy así y ya. Lo disimulo todo lo que puedo, para no parecer mala onda, pero está visto que vine con este chip y no otro.
De chica era mucho peor y mis padres me mandaron a psicólogos infantiles, psicopedagogas, cursos de N asuntos para que conociera gente nueva.
Y sufrí. Sufrí como una condenada porque nunca pude resolverlo, y sentí siempre que me hacían perder el tiempo.
Qué dilema ese, ¿no?
¿Cómo saber diferenciar cuándo una característica de nuestros hijos es molesta porque nos hace mal a nosotros, padres, o a ellos?

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

¿Cuáles son los mejores lugares para probar este clásico postre italiano?

¿Cuáles son los mejores lugares para probar este clásico postre italiano?


por Redacción OHLALÁ!

Tapa de OHLALÁ! de abril con Evita Luna

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP