

LONDRES.- Atractiva e intensa como pocas, Londres es de esas ciudades con tantas y tan diferentes alternativas de alojamiento que resultaría imposible no encontrar una adaptada a cada intención y a cada bolsillo. Pero a la hora de elegir lo mejor, dos hoteles compiten y lo hacen codo a codo: el Ritz y el Goring.
A metros de Piccadilly Circus, en el corazón mismo de la capital inglesa, pero con mucho de París, el Ritz celebró el último miércoles 24 su primer centenario. Un flamante Rolls Royce azul con todas las amenities imaginables (navegación satelital, dos DVD, bar equipadísimo) espera imponente en la puerta del lugar, que se promociona como el hotel más legendario del mundo , concebido gracias a la visión del suizo César Ritz y que supo ganar huéspedes fanáticos famosos de la talla de Charles Chaplin, Rita Hayworth, Winston Churchill.
No muy lejos de allí, en Beeston Place, a minutos de Buckingham y de Victoria Station, está The Goring Hotel. Para definirlo bastan dos palabras: very British .Todo allí es absolutamente inglés. Fruto de la inquietud y la visión de O.R. Goring, que lo inauguró en 1910, durante el reinado de Eduardo VII, el establecimiento fue sucesivamente dirigido por su hijo George, su nieto del mismo nombre y su bisnieto Jeremy, actual CEO, de unos 40 años, cuando se entera de que lo visitan de la Argentina, se acerca, saluda con una gran sonrisa y ofrece una copa, al tiempo que asegura que "el corazón de un gran hotel es el bar."
Estilo francés
Para celebrar sus primeros 100 años, todos los rincones del Ritz fueron restaurados y renovados y hasta sus tejidos regresaron al estilo original, Luis XVI. De hecho, el equipo de arquitectos que lo diseñó -el francés Charles Mews y el inglés Arthur Davis- fueron también los constructores del Ritz de París. En el hotel inglés, cada salón es majestuoso. Caminar por sus galerías intimida y deslumbra; allí no está permitido usar jeans ni remeras y la vestimenta informal (nunca menos que elegante sport) es admitida sólo en desayunos.
Ubicado en Piccadilly y Arlington St., ocupa una larga extensión sobre la arcada que da a Piccadilly, a 300 metros de Piccadilly Circus y 400 de Trafalgar Square, más que a mano del St. James Park, el Buckingham Palace y Victoria Station.
Integrante de la red de The Leading Hotels of the World, cada una de sus 99 y 38 suites habitaciones tiene decoración exclusiva en azul, durazno, rosa y amarillo. Los baños tienen la superficie de una habitación bien amplia. Los colchones son de una comodidad difícil de describir; los cuartos tienen TV de pantalla plana o plasma. Hay dos miembros del staff destinados a cada habitación, para asegurar a cada huésped la mejor atención.
En el salón Palm Court se sirve el tradicional té inglés, tanto para pasajeros como para visitantes, en fina porcelana limoge china decorada en oro, verde pálido y rosa, y teteras, jarras de leche y colador de plata. Hay 17 variedades de té, incluyendo China OOlong, Lapsang Souchong y los tradicionales Early Grey, Ceylon Orange o Jasmine. El Ritz integra el Tea Guild (algo así como la cofradía o gremio del té) y recibió el Tea Council s 2004 Top London Afternoon Tea Award.
So British
Las cosas cambian en The Goring, un hotel que también está a las puertas de cumplir su primer centenario (será en marzo de 1910), ubicado en el centro londinense, también a un par de minutos del Buckingham, y de Victoria Station. Más pequeño que el Ritz (71 habitaciones), allí todo ocurre en un clima relajado. Buena parte del staff lleva más de 20 años en el mismo equipo y no tiene pudor en prestarse a fotos divertidísimas en el lujoso libro que presentan a los huéspedes con mucamas que bailan sobre las camas, cocineras muertas de risa revoleando sus elementos de trabajo y hasta el administrador general, el voluminoso David Morgan-Hewitt, que entre risas y bromas asegura: "Ya no recuerdo desde cuándo estoy en el Goring Llego a las 8 de la mañana y me voy a medianoche. Es mi vida "
En todas las habitaciones de este hotel, que integra la cadena Small Luxury Hotels of the World, hay una oveja de madera y lana de tamaño natural, que según David Morgan-Hewitt oficia de mascota y que, de hecho, es uno de sus sellos. Algunas suites dan al jardín, verde y bellísimo (donde se puede tomar el té) y otras tienen su propia terraza.
El Goring es un hotel lujoso y equipadísimo, pero en ningún momento pierde su clima familiar.
Datos útiles
Tarifas
The Ritz: paquetes de una noche, con desayuno y champagne, por 750 dólares, la habitación superior y 900, la deluxe (un minuto de teléfono a América latina, 17 dólares).
The Goring: propuesta de fin de semana, por dos noches en cuarto de lujo para dos, comidas (con champagne y vino), y salidas por la ciudad, 1330 dólares.
En Internet
Por Gabriela Navarra
Enviada especial
Enviada especial
SEGUIR LEYENDO


Lanzamos Wellmess, el primer juego de cartas de OHLALÁ!: conocé cómo jugarlo
por Redacción OHLALÁ!

Gala del Met: los 15 looks más impactantes de la historia
por Romina Salusso

Kaizen: el método japonés que te ayuda a conseguir lo que te propongas
por Mariana Copland

Deco: una diseñadora nos cuenta cómo remodeló su casa de Manzanares
por Soledad Avaca Cuenca
