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 • HISTORICO

En Las Leñas, ponerse los esquíes es una obligación

Las vacaciones de invierno arrancan con muchos huéspedes y nieve de sobra




VALLE DE LAS LEÑAS.- Prohibido no esquiar . Aunque ningún cartel lo advierta ni tampoco sea una ley, en este valle mendocino parece ser una máxima que todos respetan al pie de la letra. Subirse a un par de esquíes y dejarse caer por las pendientes de los cerros sintiendo el viento frío en la cara fue, es y será el leitmotiv del complejo invernal. Y tratar de escaparle a este designio parece una misión imposible. Todo está preparado y rigurosamente controlado para marchar, sin escalas, hacia las pistas. Lejos de la ciudad -Malargüe, la más cercana, está a 80 kilómetros-, Las Leñas es un oasis, pero nevado, para los amantes del deporte de las tablas en medio de la montaña. Al principio le costó arrancar por la falta de nieve, pero ahora la temporada se puso en carrera gracias a las intensas precipitaciones de las últimas semanas, que garantizan óptimas condiciones para esquiar y engordan el colchón blanco y cada vez más mullido que se extiende por la base y las pistas.
Las dudas finalmente se disiparon y cada copo que se posa sobre el valle profundiza la sonrisa de oreja a oreja de todos: los que llegan de vacaciones y los que trabajan en Las Leñas. Y esperan que el buen tiempo -léase nevadas y más nevadas- siga acompañando como hasta ahora. De todos modos, los cañones de producción artificial de nieve funcionan de sol a sol, por eso de mejor que sobre y no que falte.

En copos

Las características de la zona también ayudan bastante. El clima del valle es de media y alta montaña: la base está a 2200 metros y en la cumbre alcanza los 3400. Este dato no es menor si se tiene en cuenta que a esta altura la nieve es más seca.
En el complejo todo funciona como un relojito. La seguridad en la montaña está controlada por un equipo de 35 personas que se encargan de pisar las pistas, verificar que siempre estén las cosas bien y evitar avalanchas por medio de explosiones controladas. Los visitantes también se suman al engranaje para mantener la armonía día tras día con sus actividades bien programadas.
Por la mañana, un buen desayuno, la ropa indicada y la partida hacia la base, con la familia. No hay que recorrer largas distancias. La villa del valle, donde están los hoteles, se reduce a unas pocas cuadras muy cercanas a la base. Si no se quiere caminar ni siquiera un poquito, un colectivo transporta pasajeros en forma gratuita. Cuando abren los medios de elevación, a las 9, los fanáticos ya están listos para subir.
Otros esperan hasta las 10, cuando comienzan las clases colectivas. Al mediodía un almuerzo breve en alguno de los bares cercanos a las pistas y otra vez a la carga, hasta que las 17 indican el fin de la jornada de esquí. Luego, un paso por la piscina climatizada del hotel para relajarse, la cena, una vuelta por el casino o por el nuevo microcine del hotel Aries y los más jóvenes a bailar a Ku y a Ufo Point, las disco que le ponen ritmo a la noche. Una rutina que nadie quiere quebrar hasta el día de la vuelta a casa, aunque sea la primera o la enésima vez que se visita el valle.
Las Leñas tiene pistas para todos los niveles. Los esquiadores expertos se sienten en su salsa. Las pistas de esquí extremo son muy codiciadas y en Las Leñas hay para elegir. Muchos llegan de Estados Unidos, cuando el calor derrite la nieve de Aspen y tienen que salir en busca de horizontes más helados.
Pero con sumo cuidado, tirarse fuera de pista es para los que realmente están seguros, sino las canchas de categoría muy difícil también mantendrán la adrenalina al máximo, pero están señalizadas, pisadas y siempre hay alguien cerca de seguridad de montaña por las dudas.
Por otro lado, los que jamás se subieron a un par de esquís tienen una buena oportunidad para aprender. No hay excusas ni otras distracciones para negarse. La escuela ofrece clases colectivas e individuales para dar los primeros pasos. Además, la pista Venus, que tiene una pendiente muy suave, es como un aula buena y segura. Todos pueden ir a la escuela, desde los grandes hasta los chicos; el valle recibe a toda la familia.

Chicos a clase

Los chicos se encargan de poner la cuota de simpatía, pero hasta se los llega a envidiar bastante por lo rápido que aprenden.
Gorditos por la ropa y casi tambaleantes por el peso se mezclan entre tablas y se cuelan en las telesillas.
Algunos apenas si saben su nombre completo y edad, pero ya desafían las pendientes como expertos. El Jardín de Nieve, para nenes de 3 años y medio a 6, se encarga de que los chicos aprendan jugando. Según comenta la directora, Ingrid, no le tienen miedo a las caídas, lo que favorece un rápido aprendizaje. Las cuñas se llaman casitas y la nieve también es buena para revolcarse un poco y tirársela a los compañeros.
También hay clases especiales para los chicos de 6 a 14 años. Inés tiene 7, hace cuatro días que es esquiadora, aunque para ella ya es mucho tiempo y asegura que lo más lindo de esquiar son las caídas. Para que no queden dudas lo pone en práctica muy seguido.
Porque después de todo, el fin es la diversión y el valle se adapta a los gustos de cada uno para que el ski week quede congelado en la memoria.

Una historia sobre troncos amarillos

  • Hace 18 años un visionario, Tito Lowenstein, se embarcó en una tarea para nada menuda: creó un centro de esquí con todas las comodidades en medio de la montaña. A la hora de bautizarlo se inspiró en el colimamil, un arbusto achaparrado de tronco muy ancho y madera amarilla, característico de la zona. Al principio pensó en Leñas Amarillas como un posible nombre, pero simplemente Las Leñas le sonó mejor.

Datos útiles

Cómo llegar:
el pasaje aéreo, de ida y vuelta, en vuelo chárter de SW hasta Malargüe con traslados hasta Las Leñas cuesta 353 pesos por persona.

  • En ómnibus, el viaje de ida y vuelta cuesta 150 pesos.
Alojamiento:
el valle cuenta con seis hoteles, apart hoteles, departamentos y dormy houses, la opción más económica, que suman 3200 camas.

  • Un ski week (7 días) en el hotel Piscis, 5 estrellas, 1873 pesos por persona, en base doble, hasta el 4 de agosto; 1631, hasta el 25 de agosto y 1248, hasta el 8 de septiembre.

  • Un ski week en el hotel Escorpio cuesta 1569 por persona, hasta el 4 de agosto; 1245, hasta el 25 de agosto y 967, hasta el 8 de septiembre.

  • Los dos paquetes organizados por Badino Turismo incluyen 7 noches de alojamiento con media pensión y abono para los medios de elevación. Informes, 4326-1351. También hay mini ski weeks de 3 y 4 días.
Motos de nieve: el alquiler por media hora cuesta 30 pesos y por una hora y media, 60.
Temporadas: alta, hasta el 3 de agosto; media, hasta el 31 de agosto y baja, hasta el 29 de septiembre.
Clases de esquí:
un abono de cuatro horas por tres días cuesta 120 pesos en temporada baja; 130, en media y 145, en alta.

  • Las clases particulares de seis horas para dos personas cuestan 325 en baja y 350 en media y alta.

  • Para chicos de 6 a 14 años, la Junior Academy cuesta 220 pesos en baja; 250 en media, y 280 en alta. Incluye 4 horas de clase por seis días, almuerzo y celador permanente de 10 a 16.

  • El Jardín de Nieve (de 3 años y medio a 6, cuesta 37 pesos en baja y 45, en media y alta por el día completo.
Más información: Oficina de Las Leñas en Buenos Aires, 4313-1300.
En Internet:

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