
Anoche me guardé. Gran bandeja en la cama y teléfono en estéreo con mi amiga Lau para ir comentando el final de Botineras. Digamos que me desilusionó un poco todo. Odio esos finales abiertos; no mucho más que decir.
Esta noche salgo con "este chico". Creo que me voy a escapar al mediodía a comprarme alguna cosita por ahí. A veces necesito comprar hasta una hebilla diminuta y eso ya me deja contenta, es suficiente para la sensación tan femenina de "estoy de estreno", ¿no? Y otras armo todo un atuendo en función de un par de zapatos (como unos negros de taco altísimo que me quiero poner esta noche de puro caprichosa). Tengo esos nervios disimulados en la panza, pero no los de final de la facu, nervios de los buenos, de los que te distraen durante todo el día y aumentan un poquito cuando se va acercando la hora. ¡Mañana les cuento!
SEGUIR LEYENDO


Lanzamos Wellmess, el primer juego de cartas de OHLALÁ!: conocé cómo jugarlo
por Redacción OHLALÁ!

Gala del Met: los 15 looks más impactantes de la historia
por Romina Salusso

Kaizen: el método japonés que te ayuda a conseguir lo que te propongas
por Mariana Copland

Deco: una diseñadora nos cuenta cómo remodeló su casa de Manzanares
por Soledad Avaca Cuenca


