
Anoche como temprano con Mara y la veo toda monona con su carterita, su brillo de labios, los zapatitos de última moda, el jean con el 7 atrás y así, entre risas, la acuso de marquera. La mina siempre tiene que tener lo último de lo último y si está con el logo enorme en algún lugar de la prenda, mejor. Anteojos con G de Gucci a los costados, billetera LV, las camisas con el caballito para el marido y así. Se lo hago notar mientras le señalo disimuladamente cada persona sentada en el café. Le digo que viniendo del mundo de la publicidad que es lo que me da de comer, no debería estar diciendo estas cosas pero no lo puedo evitar. Estoy filosófica. Prefiero hablar de esto que de Mariano.
-Ponele, ¿qué está comprando ese pibe cuando se compra esa camisa? Miralo. ¿Y ese que estacionó la 4 x 4 polarizada en la puerta, cuál trip se está comiendo?
-Ay, Sofi, no seas naif. Si vos también vivís sometida a ciertas marcas. Otras, puede ser, pero andá a que te saquen tu cafecito religioso de la mañana y te encajen uno de filtro marca pirulo. Te morís.
Me apostó que habían al menos 10 marcas sin las cuales yo no podía vivir. Me ganó. Acá va la lista de las que no me puedo desprender, las que no transo:
El café de la mañana:
Nescafé Dolca con La Serenísima descremada con hierro.
Cuando es afuera de casa:
Segafreddo de ser posible, cortado mitad y mitad o cafecito solo.
Perfume:
Crystalle de Chanel, lo uso desde los 15.
Mayonesa:
Hellman´s Light hasta con el choripán.
Mac
para compu y para base de maquillaje y rubor también.
Esmalte:
uno rojo de Emolan y para sacarlo, Cutex azul. Ningún otro quitaesmalte me funcionó jamás.
Tampones:
Tampax con aplicador, me los hago traer de afuera porque acá no los hacen. Si no los tengo en la cartera, me aguanto afuera de la pileta con 37 grados a la sombra.
Pasta de dientes:
Aquafresh de los 3 colores.
Navegador:
Mozilla Firefox.
Mail:
Gmail. Dinamité mi Hotmail hace siglos.
Las colas:
Light o Zero; si viene de línea Pepsi, 7Up Free y todo bien.
Y no entramos en el rubro moda porque sino nos quedábamos hasta la medianoche y hoy había que madrugar. Con otras transo, claro. Cuando me viene, cualquier ibuprofeno de 400mg me lleva a buen puerto y toallitas manoteo las más baratas del súper. ¿Ropa? No lavo; mando a la vuelta de casa y ni idea el jabón que le tiran (malo supongo, porque todo adquiere unas tonalidades grisáceas con el tiempo). Auto no tengo, pañales no compro, postrecitos nutritivos tampoco y champú antipiojos menos. Pero que nadie se atreva, a tocar mi café con leche. ¿Y ustedes?
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