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 • HISTORICO

No te critiques más y sumate a la actitud tanga

Dejá de lado el qué dirán y disfrutá la vida




Estás sentada en la reposera, con el pareo todavía puesto, y en un momento de lucidez te preguntás qué pasaría si le dieras vacaciones a tus exigencias y, en lugar de criticarte, te permitieras disfrutar y rockear el balneario con una actitud tanga. No tiene que ver con el tipo de cuerpo que tengas (podés ser un palo, tener flotadores incorporados, una cola perfecta o con celulitis imbatible), la actitud tanga implica no darle mucha bola a nada de eso y que lo único que te importe sea disfrutar la vida. Si querés ir corriendo hasta el mar, no importa que te “rebote” un poco todo. Si querés ponerte a jugar al vóley en tanga para broncearte en el mientras tanto, tomá la actitud de las cariocas. La #ActitudTanga (como llamamos a esta movida) va más allá de la playa, el traje de baño y el cuerpo. Aunque en este contexto se ve clarísimo. La #ActitudTanga es una forma de ver la vida muy OHLALÁ! que tiene que ver con quererte más, ser más genuina y segura, aprender a dejar de lado la mirada de los otros.

CREÉTELA

Así como hubo un día de nuestras vidas en que sin querer dejamos de vernos hermosas e inteligentes y empezamos a rechazar todos los cumplidos, hoy puede ser el primer día en que volvamos a aceptarlos. Hacé el ejercicio de observar lo que pensás cada vez que alguien te dice algo lindo. Seguramente te pongas a la defensiva diciéndote: “¡Eso no puede ser verdad!”, “¡no fue tan gracioso lo que dije!” o “¡mirá la panza que tengo!”. Respirá, dejá pasar el impulso y abrite a la posibilidad de que la gente puede verte atractiva, graciosa o ingeniosa. Agradecé esas palabras en lugar de lucharlas, aceptá el amor que te están dando y sentite merecedora de tu belleza interior y exterior. Te va a ayudar a creer más en vos, a cortarla con el autoboicot y levantar tu autoestima. Por otro lado, cuando apagás esa mirada crítica de vos misma, también cambiás el chip para dejar de criticar a las demás. Desde un “¿Cómo se va a poner esa tanga con ese culo?” hasta “es una irresponsable que dejó la empresa y se puso a vender cerámica” son juicios que hacemos constantemente y que no suman. Calzate las gafas del desprejuicio, viví y dejá vivir. Dejá de criticar y de criticarte. Amá más.

HABLATE CON AMOR

Generalmente, cuando nos referirnos a nosotras mismas decimos que somos culonas, fofas o planas como una tabla de planchar. Si nos preguntan cuál es nuestra mayor virtud, nos cuesta describirnos inteligentes, creativas o buenas compañeras. No seamos tan crueles con nosotras mismas, bajemos un poco las exigencias, la verdad es que hacemos lo que podemos, somos humanas y obvio que tenemos defectos o puntos débiles, pero también muchas virtudes.
Prestá atención a tu diálogo mental y, cada vez que te escuches haciéndote bullying, decite que te amás. Podés repetir mentalmente frases como: “me amo y me acepto tal y como soy. Y como soy es suficiente” o “me perdono por este pensamiento y en su lugar elijo amor”. Las afirmaciones son una buena herramienta útil para internalizar una forma de hablarte más amorosa y gentil.

FOCALIZATE EN LO INVISIBLE

Dicen que cuando una se ocupa de lo invisible, lo visible brilla. Por eso, nunca subestimes el poder de hacer una pausa para sentir cómo estás. Preguntate qué necesitás hoy y escuchate. Si estás cansada, date el permiso para descansar por lo menos 5 minutos. Prestá atención, tu cuerpo te habla y todo lo que dice es sabio. Si te das lo que necesitás, vas a estar bien y, en consecuencia, te vas a ver bien.
La actitud fuerte y desprejuiciada no solo te hace más sensual, también te hace más poderosa. Tomar una postura de confianza, incluso cuando no te sientas del todo segura de vos misma, puede hacerte ver más dominante, más plantada.

SOLTÁ EL PAREO

Liberate y por hoy disfrutate como sos. Ponete la tanga más diminuta y caminá por toda la playa con la misma actitud que tiene Beyoncé. Demostrale al mundo que cuando dejás que tus carnes se muevan, también se mueven tus ideas. En consecuencia, tu pensamiento se vuelve más flexible, dejás de juzgarte y te sentís más segura. Ahora te aceptás como sos, porque sabés que valés y porque tenés ganas de disfrutar y disfrutarte.

HABITÁ TU CUERPO

Por Celia Laniado. Sex coach.
Cuando llegás a una casa que está cuidada y decorada con amor, enseguida te sentís cómoda y te dan ganas de pasar tiempo ahí. Lo mismo puede sucederte con tu cuerpo, si te focalizás en cuidarlo. Para esto, observate y, como lo hacés con una casa, pensá cómo podés limpiarlo, qué cosas podés hacer para cambiar el aire, qué situaciones pasan adentro, cuáles le aportan luz, qué vecinos te gusta tener y cuáles no tanto, qué colores podés ponerle o cómo podés adornarlo. Divertite con la forma en que te vestís. Cuanto más hagas esto, más ganas te van a dar de seguir haciéndolo y así empieza un ciclo positivo de autocuidado, un proceso en el que seguramente vas a sentir mucho amor por tu propio cuerpo y la comodidad de habitar un espacio querido y cuidado.

EFECTO LENA DUNHAM

Ya todas conocemos a la directora, actriz y guionista de Girls. En las primeras temporadas nos chocaba un poco ver cómo aparecía desnuda todo el tiempo; su imagen no encaja con los estándares sociales o con lo que estamos acostumbradas a ver en la tele. Pero después de varios episodios, pasa algo muy interesante, empezás a conectarte con ella y, casi sin buscarlo, la ves linda.
Tomándola como ejemplo, te proponemos que invoques a tu Lena Dunham interior y que te animes a cuestionar tu concepto de belleza para permitirte explorar todos los tipos que existen, porque entre ellos hay uno que te pertenece. Para descubrirlo, podés empezar por preguntarte cómo te sentís con vos misma. Por lo general, la gente que está bien o que se siente atractiva se ve bien o atractiva, y viceversa.
  • #actitudtanga. Es el hashtag que nos acompaña este mes para que cada una comparta las fotos más desprejuiciadas de su verano. ¡Pareo free!
Expertas consultadas: Florencia Gubba. Health & soul coach. Dafne Schilling. Instructora de yoga booty ballet.
¿Qué otros tips podés compartir para sumarte a la #actitudtanga? Para que puedas leer más sobre el tema te mostramos Renovación

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