
Créditos: Ohlalá
FERNANDO DE NORONHA (El Mercurio, de Santiago).- ¡Beleza! No es necesario ser surfista ni brasileño para repetir esta palabra a cada rato en Fernando de Noronha. Este archipiélago, a 540 kilómetros de Recife, es una belleza por donde se lo mire. Sus playas son consideradas las mejores de Brasil, y no sólo porque el agua es tibia y cristalina, sino porque el entorno es hermoso.
Por eso aquí se cuida la naturaleza como hueso santo, a tal punto que hay playas en las que sólo se puede chapotear por unos minutos. El descubridor Américo Vespucio dijo que éste era el paraíso. Eso fue hace más de 500 años, pero al estar en Noronha y admirar sus paisajes, disfrutar de las playas e incluso morirse de calor no se puede llegar sino a una conclusión: es muy probable que todavía lo sea.
Algunos datos ayudan a hacerse una idea del lugar: Noronha es un parque nacional ultraprotegido y paradigma del llamado turismo ecológico. Es algo así como la tierra prometida del snorquel y el buceo en esta parte del Atlántico, y está lleno de delfines y tortugas marinas.
Vespucio, un visionario
"O paraíso é aqui." Se supone que esto fue lo que dijo Américo Vespucio hace 501 años cuando descubrió este archipiélago de tan sólo 26 kilómetros cuadrados y 21 islas e islotes.
El archipiélago estuvo desocupado por muchos años. En el siglo XVII se instalaron los holandeses, después lo hicieron los franceses, hasta que finalmente Portugal se decidió a confirmar su soberanía y construyó la mayor fortificación del Atlántico Sur en el siglo XVIII, de la que aún quedan vestigios: de hecho es una de las atracciones de la isla .
Por aquí pasaron Francis Drake y Charles Darwin. Aquí estuvieron administrando los militares brasileños hasta 1988 (año en que se creó el Parque Nacional Marino y el archipiélago pasó a formar parte del estado de Pernambuco), y aquí la Unesco eligió un nuevo Patrimonio Mundial Natural en 2001.
Hoy, para pisar Noronha hay que pagar un impuesto por cada día de permanencia, llamado tasa de preservación ambiental, el que va ascendiendo mientras más tiempo se esté en la isla. La idea es que venga gente, claro, pero no demasiada (sólo pueden estar como máximo cuatro mil personas por mes, y aquí los residentes son alrededor de tres mil).
La ecología se cuida celosamente. Al llegar lo anuncian de inmediato: luego de llenar un formulario con los datos personales, pasan un tríptico con todas las reglas de la casa, donde dice, por ejemplo, que hay multas para quien sea sorprendido haciendo caza submarina, o pescando en lugares con menos de 50 metros de profundidad, o recolectando raíces, frutos, conchitas y corales, o acampando y haciendo fuego, o bañándose en algunas playas fuera de horario, o buceando cerca de la Bahía Dos Golfinhos (los delfines que andan por ahí sólo se pueden observar desde un mirador), o rayando piedras y rocas. En definitiva, haciendo cualquier cosa que dañe el medio ambiente.
Todas las comodidades
Si bien Noronha no es un lugar de resorts ni de hoteles cinco estrellas, tampoco es tan rústico. Hay una carretera pavimentada de siete kilómetros que recorre casi toda la isla, hay seis villas repletas de posadas para turistas -que en realidad son casas familiares reacondicionadas-, decenas de buggies y algunas camionetas y jeeps 4x4, varios restaurantes que satisfacen la demanda, un par de bares y sitios para conectarse a Internet.
Para ubicar las playas, en la isla se habla de dos mares: el de Afuera, que mira hacia Africa, y que es más bravo; y el de Adentro, donde están las playas tranquilas. Las más lindas pertenecen al segundo: allí está Do Sancho, la top de Brasil, a la que se accede bajando por una empinadísima escalera metida entre medio de una roca; Cacimba do Padre, donde se realiza una de las fechas del Campeonato Internacional de Surf, con olas que llegan a 5 metros de altura, y es la razón por la que hay tantos extranjeros en el aeropuerto de la isla acarreando sus tablas en fundas de colores; Do Conceição y Do Meio, que están una al lado de la otra y que son más que agradables para capear olas, y Do Cachorro, una playa pequeñísima, de oleaje tranquilo y arena tan suave que fácilmente uno la escogería como el lugar soñado para enamorarse.
Noronha es uno de los mejores lugares de Brasil para bucear: hay más de veinte puntos de buceo en la isla, y para todas las dificultades. Hay sitios como la isla Resurreta, donde se hacen los bautismos submarinos para principiantes y es posible encontrarse con rayas, decenas de peces de colores y pequeños pulpos; y otros como el naufragio de la corbeta Ipiranga, quizás el más famoso de todos, pues se trata de un buceo técnico que se realiza a 60 metros de profundidad.
La fauna marina de Noronha registra cerca de 230 especies de peces y 15 variedades de coral, además de crustáceos, tortugas marinas, tiburones y delfines que, con bastante suerte, pueden acompañar la inmersión.
Y así transcurren los días en Noronha. Relajadamente. Porque aquí no hay apuros, ni tampoco muchas cosas por las que apurarse.
Datos útiles
Cómo llegar
En avión, desde US$ 700
Pasaje de ida y vuelta, con tasas e impuestos volando con TAM. Se llega desde Recife.
Pasaje de ida y vuelta, con tasas e impuestos volando con TAM. Se llega desde Recife.
Alojamiento
Aunque no de lujo, hay varias posadas para elegir, muchas casas de familia recicladas. La habitación doble, con desayuno está alrededor de 150 reales.
Impuesto
La tasa de preservación ambiental es el impuesto que todos los turistas deben pagar para estar en la isla. Cuesta 30 reales diarios por persona, por un período máximo de diez días.
Paseos y excursiones
Se puede hacer desde caminatas guiadas por 25 reales hasta tours completos por isla a 60 reales por persona, entre otras excursiones. Un bautismo cuesta 220 reales. Los buggies se alquilan por 100 reales diarios.
Finaliza el concurso
Esta es la cuarta y última semana de LA NACION presenta Brasil Estilo TAM. Las notas de esta página y la siguiente contienen datos para responder a las preguntas y ganar hasta ocho pasajes a Brasil y más premios. Hasta el viernes próximo, los lectores encontrarán las preguntas para participar. Basta con detenerse en el aviso de TAM e ingresar en www.lanacion.com.ar/estiloTAM . El sorteo se realizará el 13 de junio.
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