
Créditos: Ohlalá
Hay momentos en la montaña en los que uno necesita sentir el calor del fuego, tomar algo caliente y relajarse un rato para volver renovado a las pistas. En el Castor hay varias opciones. Empezando desde bien arriba, donde está la Barra Gillette Mach 3 Turbo, llegamos hasta la base, disfrutando cada parada.
La Barra es un lugar divertido. Ahí nomás está el Gillette Snowpark, donde el domingo 24 se llevará a cabo la competencia Gillette Slope Style, que medirá a boarders de aquí y allá en una atmósfera de camaradería que sólo su especie conoce. La Barra Gillette está atendida por gente con mucha onda. De allí partió la primera bajada de antorchas de las vacaciones el pasado viernes 15.Federico Begué ofició de maestro de ceremonias para un peleadísimo campeonato de dardos, en el que se coronó un dúo competitivo por naturaleza: Alaska y Mario Simari, dos personajes bien conocidos en el cerro. Miguel, uno de los cocineros, ofreció un espectáculo de danza que incluyó ¡malambo, rock & roll y breakdance!, en la base del cerro, donde otro Federico, Rupretch, nos esperaba con un guiso de lentejas reparador. La Morada tiene una belleza única por su ubicación: está situada frente a un arroyo y rodeada de árboles centenarios. El hogar con sus sillones es el punto de encuentro de esquiadores de todas las latitudes. El restorán ofrece un cordero al asador delicioso. El chef Antonio organiza las horas pico con maestría y la cafetería es impecable. Justo al lado queda el rental y el locutorio con servicio de internet. El deck es ideal para tardes de sol, bebiendo una cerveza bien helada. Después de comer, alguien tomó la posta en la cabina, bajó las luces e hizo que todos bailen retro-hits hasta la medianoche…
También en la base, junto al centro de operaciones, la boletería y el rental II, se encuentra el X4 Bar. Es el preferido de los teams olímpicos y snowboarders. El lugar es gigante y fue el primer edificio en la base del cerro. Los hermanos Guido y Beto Pérez Quintana lo administran desde la primera temporada, ofreciendo los mejores tostados del Castor. También son ellos los encargados del último parador del que nos queda hablar: Cota 480 Banco Francés. Es un lugar mágico; situado estratégicamente en el medio del cerro. Allí se llevan a cabo eventos de gran magnitud y es "el" lugar por excelencia para ver y dejarse ver. Imposible obviarlo. Además tiene gran oferta gastronómica, que incluye sushi bar y cafetería en planta baja con deck-vidriera de alta exposición. Si te perdiste, es seguro que ahí vas a encontrar a quien estás buscando.
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