

CIUDAD DEL VATICANO (ANSA).- Los Museos Vaticanos inauguraron la renovada sección paleocristiana, en la que se exponen, según una lógica moderna, materiales y decoraciones de ese período, reunidos en el siglo XVI de las colecciones de familias nobles romanas.
Así se presenta ahora el Museo Cristiano del Papa Benedicto XVI, abierto como primer acontecimiento de las celebraciones por el V Centenario de los Museos Vaticanos.
El nacimiento de los museos se remonta a la exposición de 1506 en el jardín del Belvedere, por parte del papa Julio II della Rovere.
Posteriormente fue instituido para reunir y preservar diversos grupos de objetos que en la primera mitad del settecento habían confluido en las colecciones de la Biblioteca Vaticana, con la explícita finalidad de "promover el esplendor de Roma y afirmar la verdad de la religión cristiana", según consta en los documentos.
La colección incluía sobre todo antigüedades paleocristianas; en su mayor parte provenían de cementerios, como medallas, vidrios con incisiones, marfiles, platería y objetos de bronce de pequeñas dimensiones, expuestos en estanterías especialmente realizadas por los mejores artesanos de la época.
Desde 1999, por disposición del papa Juan Pablo II, los Museos de la Biblioteca Vaticana fueron trasladados y se procedió a la revisión sistemática de la exposición y a restaurar muchas piezas algo castigadas.
Las obras son presentadas según el orden topográfico de los caminos consulares de Roma: se pueden admirar en secuencias piezas provenientes de las catacumbas de las calles Salaria, Nomentana, Tiburtina, Latina, Ardeatina, Appia y Portuense.
Concluye la muestra con materiales de otros sitios arqueológicos italianos, africanos y orientales.
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