La pintura se descubrió en las paredes de los Royal Courts of Justice, el imponente edificio donde funciona el tribunal supremo de la ciudad. Allí, Banksy retrató a un juez con toga y peluca levantando su mazo sobre un manifestante caído, con una pancarta en blanco marcada por una mancha de sangre. Un gesto contundente sobre la represión y el silencio forzado.
Su publicación en Instagram
Arte y actualidad
La obra apareció apenas dos días después de la detención de casi 900 personas en una protesta vinculada al grupo Palestine Action, recientemente prohibido en el Reino Unido. Por eso, muchos interpretan el mural como una crítica directa al Estado y a los límites crecientes de la libertad de expresión. Desde julio, más de 1600 personas fueron arrestadas en relación con estas protestas y 138 fueron imputadas por apoyar o incitar al apoyo a la organización considerada terrorista. Además, muchas entidades señalaron que la medida representa un retroceso en materia de libertades civiles.
El sello Banksy

Banksy lo hizo otra vez: su nueva obra en Londres recorrió el mundo por su poderoso mensaje - Getty
Con la ironía y el golpe visual que lo caracterizan, el artista —que nunca revela su identidad— compartió la obra en su cuenta de Instagram. En pocas horas la obra fue vallada y puesta bajo vigilancia policial. Según consignó el diario británico The Guardian, desde los Reales Tribunales de Justicia señalaron que esta acción respondía a que el edificio está catalogado como patrimonial, lo que impone la obligación de conservar su fachada original.











