Los árboles son mucho más que parte del paisaje: son guardianes de la vida en el planeta, esenciales para nuestro bienestar y el equilibrio de la naturaleza. Por eso, en distintos rincones del mundo se instituyeron fechas especiales para recordarnos su valor y promover la conciencia ambiental.
En Argentina, cada 29 de agosto celebramos el Día del Árbol, una jornada que invita a reflexionar sobre su rol vital y a rendir homenaje a quienes impulsaron esta conmemoración. En esta nota, repasamos el origen de la fecha y compartimos siete razones que confirman por qué los árboles son simplemente indispensables.
Día del Árbol en Argentina: ¿por qué se celebra hoy?

Cada 29 de agosto en Argentina celebramos el Día del árbol. Pero, ¿cuál fue el origen de esta celebración en nuestro país? - Getty.
En 1900, el doctor Estanislao Zeballos, un reconocido exponente de la Generación del 80, estableció en el Consejo Nacional de Educación un día especial para destacar a uno de los mejores y más nobles compañeros de la vida humana: el árbol.
Fue el 29 de agosto de aquel año que, con el objetivo de generar conciencia y promover el cuidado y la protección de las superficies arboladas, así como iniciar políticas para establecer medidas que controlen la plantación de especies en distintos y varios espacios, nació el Día del árbol en Argentina.
Zeballos se desempeñó a lo largo de su carrera como director, en dos oportunidades, de la Sociedad Rural, además de destacarse como escritor y periodista. Hoy, lo recordamos como aquel que estableció el Día del Árbol con un claro objetivo ecologista, comprendiendo la importancia sobre comenzar a alertar sobre el cambio climático y la tala indiscriminada.
7 razones por las que son importantes los árboles

El jacarandá, un árbol hermosísimo que se encuentra en Buenos Aires. - Archivo LN (Foto de Serena Castagnola)
- Regulan la temperatura: los árboles se encargan de refrescar la ciudad hasta aproximadamente 10°.
- Capturan el carbono: se encargan de absorber todo el CO2, que es el causante principal del calentamiento global.
- Generan oxígeno: en solo un año, una sola hectárea de árboles puede proporcionar oxígeno para unas 10 personas.
- Representan un ahorro de agua: la sombra se encarga de disminuir la evaporación del agua en el césped. En su mayoría, los árboles que están recién plantados requieren solo de 60 litros de agua a la semana en la primavera. Cuando los árboles transpiran, aumentan la humedad en la atmósfera.
- Ahorran energía: si se colocan tres árboles de manera estratégica alrededor de una casa, podrían reducir hasta un 50% la necesidad del uso de aire acondicionado en el verano.
- Protegen contra los rayos ultravioleta: son capaces de disminuir la exposición de los rayos ultravioleta hasta en un 50%.
- Biodiversidad y alimento: un solo árbol proporciona hogar para diversas especies de aves, insectos y otras especies animales, al mismo tiempo que producen frutos para toda la avifauna urbana y para el resto de la vida silvestre.













