Agustina Vissani, directora de OHLALÁ!: "Ya casi nunca es tarde para nada"

A los 40, 50 o 60, nunca es tarde para cambiar de rumbo, cumplir un sueño o elegir una vida más propia.

Por Agustina Vissani

1 de septiembre de 2026, 15:02

Agus Vissani
Agustina Vissani, directora de OHLALÁ!, propone: "Ya casi nunca es tarde para nada" - OHLALÁ!

Este año, con mis amigas del colegio, empezamos a cumplir 40. En agosto, septiembre, diciembre, enero, marzo o mayo, todas estamos cambiando o a punto de cambiar de década. Y, en las juntadas, surgen conversaciones reflexivas: “Yo me siento re joven”, “Estoy mejor que nunca”, “El número me pesa”, “Empecé a hacer cosas por mí”, “Alguien de 40 me parecía una vieja. No puedo creer que estoy por cumplirlos”...

El algoritmo o la gente que me rodea, tanto online como offline, también me trae temas que me resuenan y que me hacen pensar en el paso del tiempo y en lo que significa tener 40 años hoy. Me llega un libro buenísimo sobre la nueva longevidad. En el Mundial hablan de deportistas de elite como Messi o Cristiano, que se destacan a una edad en la que, en el pasado, hubiese sido imposible. Escucho las conversaciones en Poscua, donde Beta Suárez y Andy Clar hablan de esas cosas que pasan después de cambiar de década y todas las transformaciones posibles...

Hay mucha información. Bueno, de todo hay mucha información hoy. Pero hay una gota que pica constante y que trae una revelación: la línea temporal de la vida dejó de ser rígida. Ya no hay una edad para cada cosa. Ya casi nunca es tarde para nada. Con toda la vida que nos queda por delante, a los 40 podemos arrancar una carrera nueva, enamorarnos, iniciarnos en un hobby, tener un hijo, divorciarnos, dejar todo y viajar por el mundo.

A mí me pasó mientras analizaba si tener o no otro hijo a esta edad. Obvio que se me cruzó la idea de si no estaba ya grande, si ya tenía que dejarlo como un pendiente, si había perdido la oportunidad en su momento... Pero después pensé: está en mis manos decidir hoy si me voy a quedar con las ganas de esto. Está en mí verme estancada o en movimiento, verme viva o muerta. Porque, al final, de eso se trata: de animarnos a cambiar o dejarnos morir en el formato en el que venimos viviendo.

No nos dejemos morir en la forma que traemos, pensando que ya es tarde para salir a buscar lo que de verdad queremos. No dejemos de iniciar sueños o proyectos por sentir que ya pasó el momento, que estamos grandes o que “eso” se hace a otra edad. Cambiemos de ciudad, de pareja, de pensamiento, de pasión. Hagamos lo que sea que nos haga sentir vivas, que nos haga sentir que tenemos las riendas de nuestras vidas. Y no nos quedemos con las ganas de nada. Siempre estamos a tiempo de elegir quién queremos ser, tengamos 30, 40, 50, 60 o la edad que sea. Resguardemos nuestras ilusiones, como proponemos en nuestra tapa, y démosles permiso para convertirse en realidad.

Agustina Vissani

Agustina Vissani Directora editorial de @somosohlala, content manager de SOMOSOHLALA.COM y co-conductora de OHLALAND. Especialista en moda y análisis de tendencias.