Fui al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias con mis hijas y entendí el poder de encontrarnos y escucharnos

Participé del Encuentro Plurinacional en Córdoba junto a mis hijas adolescentes y viví una experiencia colectiva de escucha, debate y encuentro. Te cuento cómo funciona y por qué quiero volver en 2027, cuando se realice en Buenos Aires.

Por Georgina Sticco

13 de octubre de 2026, 17:07

encuentro plurinacional de mujeres y disidencias en córdoba
Fui al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias con mis hijas y entendí el poder de encontrarnos y escucharnos: en 2027, nos vemos en CABA - Alejandra Morasano (@a.morasano)

Quiero compartirles mi experiencia y contarles un poco sobre el megaevento que fue el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries.

El Encuentro es un espacio anual, masivo y federal de debate que nació en 1986, en Buenos Aires, como Encuentro Nacional de Mujeres, en pleno regreso de la democracia. En 2019 cambió su nombre a "plurinacional" para reconocer dos cosas: la diversidad de identidades que lo habitan y la preexistencia de los pueblos originarios.

Para participar no es necesario pertenecer a una agrupación. Todas las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersexuales y no binaries se pueden sumar. Además, es abierto a todas las edades: podés ir con tu bebé o con tus hijos e hijas, y las adolescentes son superbienvenidas.

Lo más difícil es la difusión: si no sabés que se hace el Encuentro, no vas a buscar información y no la vas a encontrar. Pero está ahí y te está esperando.

Cómo funciona

El Encuentro es autónomo, autogestionado, apartidario y horizontal. Cada año se forma una comisión organizadora en la provincia anfitriona, que trabaja durante casi un año para gestionar TODO: las temáticas que se discuten, los espacios que se habitan y la seguridad. Al cierre de cada edición, las participantes eligen dónde se realizará el siguiente encuentro.

Este año hubo 99 talleres organizados en 13 ejes temáticos. Cada taller se realiza tres veces: el sábado a la tarde, el domingo a la mañana y el domingo a la tarde. No son conferencias con especialistas: son espacios de intercambio donde cada persona puede tomar la palabra, contar su experiencia, aportar propuestas y hacer preguntas.

La dinámica es maravillosa: en cada taller, una coordinadora ordena la participación para que todas las voces se escuchen y otra persona registra lo conversado. El objetivo es llegar a recomendaciones o sugerencias, que quedan como registro para el año siguiente y se toman por consenso.

Esto sucede en el último taller del día, donde la magia toma otro giro: el documento final debe incluir un resumen de todas las conversaciones previas y las sugerencias que fueron surgiendo. Para ello, las participantes discuten cómo organizarlo y escribirlo. El consenso se construye escuchando todas las voces y acordando frases en las que se sientan representadas. Es un trabajo difícil, pero superpoderoso.

Al final, las conclusiones se leen en el evento de cierre y sirven de memoria y de insumo para el Encuentro siguiente. De ahí surgieron campañas nacionales y propuestas de políticas públicas.

Este año me sumé al taller de tecnopolítica, soberanía digital y ciberactivismos. No sabía con qué me iba a encontrar ni cuántas personas se iban a sumar. Estimo que llegamos a ser unas 400 personas, hablando, proponiendo, abrazándonos.

Además, este año mis dos hijas, de 13 y 16 años, participaron de manera activa: cada una eligió su taller, donde escucharon, hablaron y se postularon para registrar. Fue hermoso juntarnos al finalizar el día y repasar cómo estaban, cómo lo vivieron y qué sintieron. Me conmueve la apertura que se tiene hacia las adolescencias y cómo se refleja la necesidad que tenemos de escucharlas.

La marcha final

Esta acción es una experiencia que ojalá puedas vivir al menos una vez en tu vida.

Es nuestra manera de decir, con bombos, canciones y pancartas: acá estamos, somos muchas, muy distintas, pero tenemos un fin común: primero que nada, vivir en paz y en igualdad de condiciones.

Te invito a que ya comiences a averiguar y organizarte para venir en 2027 a la Ciudad de Buenos Aires. Date un tiempo para vos y regalate esta experiencia única.