Amistad: ¿por qué tener amigas es uno de los pilares del bienestar?

Buscamos respuestas en la Psicología, en diversos estudios científicos y en la mirada sociológica. También nos preguntamos: de dónde salió la idea de que las mujeres competimos entre nosotras.


La amistad contribuye al bienestar

La amistad contribuye al bienestar - Créditos: Getty



Cualquiera que haya atravesado una situación dolorosa a lo largo de la vida seguramente puede reconocer, incluso recordar con el propio cuerpo, la sensación de refugio y calma que generó un abrazo amigo. Ese alivio que aparece cuando sabés que tu amiga va estar para sostenerte, pase lo que pase.

También en los momentos en que fuimos felices, que nos divertimos, las amigas son fundamentales, ¿o no? Lo dice la experiencia, el sentido común y también la ciencia: la amistad es una de las claves de la felicidad. 

Desde la mirada de la psicóloga experta en género Carolina Pena “los vínculos de amistad son claves para la construcción de la subjetividad de los seres humanos”. También resalta la importancia de que éstos “sean actualizados”. 

No puede ser igual que a los 15 o luego de haber sido madre. Se debe reconfigurar. Adaptar a situaciones nuevas, a nuestras demandas, necesidades y tiempos. Y es clave que todas las partes accedan a este acuerdo implícito. No siempre sucede y es entonces cuando muchas amistades se rompen o simplemente se van alejando hasta desvincularse”. 

En sus sesiones, sobre todo con las pacientes más jóvenes, observa el aporte inmenso que cumple la amistad cuando la relación es libre de prejuicios. En cambio, cuando aparecen las imposiciones que obligan a uno de los miembros del grupo de amigos o amigas a seguir ciertas “reglas” para pertenecer (como puede ser: hay que tomar siempre que se sale de fiesta), asegura que “se genera mucho malestar, y hasta pueden hacer que la persona cuestionada comience a dudar de sus propias decisiones y deseos”. 

La ciencia avala el poder de la amistad

Dos estudios que nos llamaron particularmente la atención demuestran la importancia de la amistad en relación a la salud física y emocional.

Por un lado, Katerina Johnson, responsable del estudio de la Universidad de Oxford llamado “La tolerancia al dolor predice el tamaño de la red social humana”, asegura que “las personas con más amigos tienen mayor tolerancia al dolor”. 

“Las personas con una red social amplia son también las que generan un número mayor de endorfinas, el neurotransmisor que actúa como analgésico natural para el cuerpo, cuyo efecto puede ser incluso más poderoso que el de la morfina. Por eso se entiende que la amistad puede ayudar a aliviar el dolor”, detalla la investigadora. El estudio completo podés encontrarlo en la Revista Nature.

Por otro lado, el psiquiatra Robert Waldinger, el cuarto director del “Estudio del Desarrollo Adulto” realizado por expertos de la Universidad de Harvard durante 80 años, sostiene que la base de nuestro bienestar está “íntimamente conectado con la calidad de nuestros vínculos”.  “Nuestras relaciones y lo felices que somos en ellas tienen una poderosa influencia sobre nuestra salud”, dice el académico norteamericano. 

En el estudio se señala que “una relación de buena calidad significa una relación en la que te sientes seguro, en la que puedes ser vos mismo. Claro que ninguna relación es ideal, pero esas son cualidades que hacen que la gente florezca". En el polo opuesto, también se manifiesta la experiencia de la soledad como un sentimiento subjetivo de estar menos conectados de lo que nos gustaría y que, como tal, nos repercute en la salud y la autoestima.

¿De dónde salió la idea de que las mujeres competimos entre nosotras?

El patriarcado, una vez más, es la respuesta. Laura Zambrini, socióloga e investigadora de Conicet, lo explica así: “Durante muchas décadas existió la representación dominante respecto a que la amistad entre mujeres era menos valiosa o menos verdadera que la amistad entre los varones. Nos han hecho creer desde niñas en la competencia femenina, algo esencialmente contradictorio ya que la competencia es una de las características que definen a la masculinidad hegemónica, según la lógica patriarcal”.

Se apuntaba a que los lazos de amistad femeninos eran “un mientras tanto”, hasta que apareciera una pareja o se formara familia.

“Con la llegada de la cuarta ola feminista hay una apelación a la amistad y a los lazos femeninos a partir de potenciar la idea de la sororidad, propiciando el encuentro entre mujeres como espacios de afectividad, de comprensión y acompañamiento, y convirtiendo al vínculo en uno de los bastiones del feminismo. Por eso, la posibilidad que se abre al pensar la amistad entre las mujeres como un afecto vertebral en nuestras vidas y en todos los procesos de socialización deja expuesta la potencia del vínculo y la gran capacidad que tenemos cuando nos unimos entre nosotras”, finaliza. 

Según Pena, los vínculos de amistad conscientemente elegidos deberían:

  • Ser repensado cada vez, corriéndonos de los mandatos familiares, religiosos y tradicionales

  • Ser recíproco. Ida y vuelta. A veces daremos más y recibiremos menos. Pero alguna vez, también debemos recibir, ¿no?

  • Generarnos más bienestar que angustia. Si esto es a la inversa y de manera constante, deberíamos preguntarnos, ¿por qué lo sostenemos?

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Afecta a más mujeres que hombres. ¿Qué es el medical gaslighting y por qué debería preocuparnos?


por Sole Venesio

Leer para bajar un cambio: 5 libros antiestrés para regalarte este fin de año


por Euge Castagnino

“Apareció mi ex”. ¿Cómo reaccionar cuando alguien del pasado vuelve a tu vida?


por Denise Tempone

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.