Entre los shampoos detox, las máscaras reparadoras, los acondicionadores sin enjuague y los aceites capilares, cuidar el pelo hoy puede parecer una tarea de tiempo completo. Las góndolas están llenas de promesas —brillo extremo, reparación profunda, hidratación inmediata— y, frente a tanto estímulo, muchas veces terminamos combinando productos sin saber si realmente los necesitamos.
Para ordenar esta avalancha de opciones y entender qué necesita cada tipo de cabello, hablamos con Georgina Buscaglia (@exhalapeluqueria), especialista en color y cuidado capilar, quien propone una mirada simple y efectiva para armar rutinas que se puedan sostener en el tiempo.
La rutina diaria: limpiar, tratar y proteger
- Shampoo neutro Es el primer paso. Su función es limpiar suavemente, retirar residuos y preparar el cuero cabelludo para recibir el tratamiento siguiente.
- Shampoo específico Acá empieza la parte personalizada. • Cuero cabelludo seco o sensible: conviene elegir fórmulas nutritivas, enriquecidas con manteca de karité o activos calmantes. • Cuero cabelludo graso: funcionan bien los shampoos con menta o cítricos, que aportan sensación de frescura y ligereza.
- Máscara Después del shampoo específico, llega el momento de nutrir la fibra. • Si el pelo está muy procesado o dañado, conviene usar una máscara reparadora. • Si está reseco o deshidratado, una máscara de hidratación es suficiente.
- Acondicionador Sirve para sellar la fibra y devolver suavidad. • Con enjuague: ideal para quienes sienten que el cabello se satura fácilmente o es muy fino. • Sin enjuague (leave-in): opción práctica que se aplica después de la ducha, en pelo húmedo.
- Aceite capilar El toque final. Se puede aplicar en pelo húmedo para sellar y proteger o en seco para controlar frizz y aportar brillo. Dato útil: muchos acondicionadores sin enjuague y aceites ya traen protección térmica incluida, un plus frente al secador o la planchita.
La rutina quincenal: limpieza profunda y reset

Cada 10 a 15 días conviene hacer una pausa en la rutina diaria y sumar un cuidado más profundo:
- Aceite para cuero cabelludo (opcional) Sí, también existen aceites para el cuero cabelludo. Pueden ser nutritivos (para cueros secos) o reguladores (para cueros grasos). Se aplican antes del lavado, masajeando suavemente.
- Shampoo detox Este tipo de shampoo suele estar enriquecido con arcillas o carbón. Su función es barrer impurezas y emolientes acumulados, limpiar profundamente el cuero cabelludo y arrastrar residuos hacia las puntas con la espuma.
- Tratamiento habitual Después del detox, se puede aplicar la máscara o el acondicionador (con o sin enjuague, según la preferencia) y finalizar con el aceite de siempre.
Menos cantidad, más constancia

La rutina diaria se centra en la limpieza equilibrada, el tratamiento específico y la protección de la fibra. La rutina quincenal funciona como un “reset”: primero nutrimos con aceite y luego hacemos un detox para limpiar en profundidad. Así, más allá de la avalancha de productos, podemos ordenar nuestro ritual capilar en pasos simples y efectivos, respetando siempre la necesidad de nuestro pelo y cuero cabelludo.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.



