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Psoriasis: tratamiento y diagnóstico

Es el Día de la Psoriasis, una enfermedad crónica y autoinmune que afecta la piel. Cómo se llega al diagnóstico y qué abordaje terapéutico se recomienda.


Psoriasis: qué tan efectivos son los tratamientos.

Psoriasis: qué tan efectivos son los tratamientos. - Créditos: Getty



La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica y autoinmune que afecta la piel. Se manifiesta de manera frecuente a través de placas rosadas recubiertas de escamas, las cuales se localizan principalmente en los codos, las rodillas y el cuero cabelludo. Aunque también pueden verse afectadas las uñas y las articulaciones.

La médica Leisa Molinari, dermatóloga especialista en Cáncer de piel, explica que la causa de esta enfermedad consiste en una alteración del sistema inmune, donde se produce una respuesta inflamatoria anormal. Esto conlleva al engrosamiento de la epidermis, debido a la formación exacerbada de células en la misma. En este sentido, la inflamación se produce de forma sistémica, por lo que los pacientes presentan mayor riesgo de desarrollar otras comorbilidades tales como cardiopatías, artritis, diabetes, depresión, entre otras.

Cuando la psoriasis está acompañada de manifestaciones articulares, se denomina “Artritis Psoriásica”. Dicha afección se caracteriza por la inflamación de las articulaciones, principalmente a nivel de los dedos de las manos, pies y columna lumbosacra.

Psoriasis: cómo se hace el diagnóstico

Molinari sostiene que el diagnóstico se realiza mediante el examen físico, en el cual se observa la presencia de lesiones de localización típica. En ocasiones de dudoso diagnóstico, se recurre a la toma de una biopsia de la piel para confirmarlo y descartar así otras dermatosis que presentan manifestaciones similares.

Psoriasis: qué tratamientos hay disponibles

En cuanto al abordaje terapéutico existe un abanico de tratamientos tanto tópicos como sistémicos.

En la primera opción se encuentran las cremas, ungüentos, lociones y champús que se aplican directamente sobre el sitio de la lesión.

- Dentro de las terapias sistémicas hay medicación vía oral o inyectable. Y también, existe la opción de terapias lumínicas como la fototerapia.

“Es importante destacar que, para aquellos casos de difícil manejo, que no responden a la terapia de primera línea, se utilizan tratamientos biológicos que actúan directamente sobre células del sistema inmune”, suma la experta, Fundadora del Centro Médico de la Piel.

La especialista agrega que, como se trata de una enfermedad inflamatoria sistémica, es más que una enfermedad de la piel, por lo tanto, quien tiene psoriasis debe ser tratado en forma interdisciplinaria entre el dermatólogo, el reumatólogo, el médico clínico, el cardiólogo y el psicólogo, dado que altera la calidad de vida y puede generar distintos trastornos.

Psoriasis: el impacto en la salud mental

Según una encuesta de la Asociación civil para el enfermo de psoriasis, (AEPSO) el impacto de enfermedad en la salud mental de los argentinos es muy fuerte: cerca del 20% de encuestados informó que se encuentra realizando tratamiento psicológico y más del 8% está en tratamiento psiquiátrico; el 22% afirmó tener un diagnóstico de depresión o ansiedad y el dato más alarmante es que más del 18% de los mayores de 18 años pensó alguna vez en lastimarse o quitarse la vida.

Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO, señala en el comunicado donde se analizan los datos: “El impacto en la salud mental guarda una estrecha relación en cómo la enfermedad atraviesa a las personas. Las relaciones familiares, laborales y sociales pueden verse afectadas y como consecuencia aparecen los sentimientos de inseguridad, preocupación, vergüenza, frustración, estigmatización, ira, baja autoestima y tal como pudo evidenciar también la encuesta, síntomas depresivos”.

Entre otras conclusiones se mencionan: en las personas encuestadas mayores de 18 años, cerca de un 30% (28,8%) manifestó que la enfermedad le impidió acceder a un trabajo. Entre quienes decidieron hablar de su condición, la mayoría manifestó sentimientos de incomodidad y vergüenza. En la misma línea, 1 de cada 4 personas que estudian afirmaron tener que abandonar o suspender esta actividad debido a su condición, la mitad sostiene que tuvo problemas de concentración y cerca de un 30% reconoce que afectó su rendimiento.

Si bien aún debe remarcarse que no es una enfermedad contagiosa, que las placas en la piel estén a la vista en ocasiones pueden generar rechazo o temor, de hecho, un porcentaje no menor (16,6%) afirma que sufrió discriminación, burla o maltrato por parte de compañeros.

Para la mitad de los encuestados la enfermedad es además un impedimento para formar pareja o tener relaciones sexuales. Un gran porcentaje (48,3%) manifiesta tener una vida social “con limitaciones”. El 32,9% afirma no sentirse muy acompañado por su familia.

“Este último es un dato alarmante porque es un porcentaje muy alto para una enfermedad que requiere mucho entendimiento y comprensión de las personas que nos rodean”, enfatiza Fernández Barrio. Y agrega: “Otro dato que me parece importante destacar es que un 20% se siente una carga para la familia o cree que le tienen lástima, esto impacta directamente en la salud mental”.

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