Durante años, el techo blanco fue casi una regla no escrita del interiorismo. Las paredes podían tener color, pero arriba había que mantener la superficie neutra. Ahora esa idea empieza a quedar atrás y aparece una propuesta mucho más audaz: el color drenching, una técnica que lleva un mismo color a prácticamente todas las superficies de un ambiente.
La propuesta no consiste simplemente en pintar cuatro paredes de un mismo tono. Paredes, cielorraso, zócalos, puertas, molduras y, en algunos casos, también muebles y otros elementos arquitectónicos pueden formar parte de una misma familia cromática.
El resultado es un espacio más envolvente, con una identidad visual fuerte y una percepción diferente de sus dimensiones.
"El Color Drenching consiste en recubrir un ambiente en un mismo color. No es solo una pared de acento: son paredes, cielorraso, zócalos, puertas, molduras y, a veces, hasta los muebles", explica Virginia Domínguez, especialista en color de Alba Pinturas para AkzoNobel.
La clave está en que el color deja de funcionar como un detalle decorativo y pasa a convertirse en una herramienta para construir la atmósfera del ambiente.
El techo también entra en escena

Uno de los cambios más interesantes que propone esta tendencia es justamente mirar hacia arriba. "Es lo que llamamos la quinta pared: el techo ya no es secundario, es protagonista", señala Domínguez.
Al llevar el mismo color del piso visual hacia el cielorraso, desaparecen algunos de los cortes que tradicionalmente dividen el ambiente. El espacio puede sentirse más contenido, envolvente y sofisticado.
Pero eso no significa que haya que utilizar exactamente el mismo producto o acabado en cada superficie. Una de las posibilidades más interesantes está en trabajar con diferentes terminaciones dentro de una misma gama cromática.
Una pared puede tener una terminación mate, el techo una más satinada y una puerta una semibrillante. También pueden incorporarse texturas diferentes. El color se mantiene, pero la luz reacciona de manera distinta en cada superficie.
Así, el ambiente deja de verse plano sin necesidad de sumar una gran cantidad de colores.
Más que una tendencia: un recurso arquitectónico

Para la arquitecta María Beatriz Blanco, el interés del color drenching está justamente en que puede utilizarse como parte del proyecto y no solamente como una elección estética.
"El color drenching, más que una tendencia cromática, me interesa como recurso de proyecto", plantea.
Cuando el color continúa sobre diferentes superficies, puede modificar la percepción de las proporciones, la profundidad y la atmósfera de un ambiente. Por eso, para Blanco, la elección del tono no debería hacerse de manera aislada.
"La clave para mí está en entender que no se trata simplemente de pintar de un color de tendencia, sino de utilizarlo como una herramienta espacial en diálogo con la luz, las texturas y la materialidad", explica.
Ese diálogo es fundamental. El mismo color puede generar sensaciones muy diferentes dependiendo de la cantidad de luz natural, el tamaño del ambiente, los materiales que lo acompañan y las terminaciones elegidas.
¿Qué colores se vienen?

Para 2026 y 2027, Domínguez señala una paleta amplia que permite adaptar el color drenching a diferentes espacios.
Entre las opciones aparecen los terracotas y marrones profundos, que pueden generar ambientes cálidos e intensos; los verdes bosque y oliva, especialmente pensados para dormitorios y bibliotecas; los azules claros y azul petróleo, que pueden funcionar muy bien en espacios pequeños; y los rosas empolvados y amarillos suaves, una alternativa para ambientes con poca luz natural.
Pero antes de elegir el color que está de moda hay una regla más importante: la luz manda.
En un ambiente oscuro, Domínguez recomienda considerar blancos rotos con subtonos rosados o amarillos. En espacios amplios y luminosos, en cambio, hay más margen para animarse a colores intensos.
La tendencia, entonces, no implica necesariamente pintar todo de un tono oscuro. El color drenching puede construirse con una paleta suave y luminosa o con una mucho más profunda.
Un truco para "hacer desaparecer" elementos
Hay otro recurso que puede resultar especialmente interesante para quienes quieren probar la tendencia sin transformar por completo un ambiente: pintar del mismo color algunos elementos que habitualmente interrumpen visualmente las paredes.
Radiadores, placards, marcos de ventanas, puertas y zócalos pueden integrarse a la misma paleta cromática.
Al desaparecer el contraste, estos objetos dejan de llamar tanto la atención y el espacio adquiere una apariencia más continua.
Es una manera de lograr parte del efecto del color drenching sin necesidad de intervenir cada elemento con la misma intensidad.
Una versión más suave: el "cloud capping"
Para quienes todavía no se animan a llevar el color hasta el techo, existe una alternativa intermedia: el cloud capping.
La propuesta consiste en mantener paredes, zócalos y puertas dentro de la misma gama cromática, pero elegir para el techo un blanco roto que tenga un subtono relacionado con ese color.
De esta manera, se mantiene parte del efecto envolvente, pero el cielorraso conserva una apariencia más luminosa.
Es una buena puerta de entrada para experimentar con la tendencia sin asumir de entrada una transformación tan intensa.
El color también puede aparecer en los materiales
En Estudio MM, Mary Verellen y Megan Dabove vienen utilizando el color drenching desde hace varios años porque les interesa especialmente el efecto visual que produce.
"Consiste en aplicar la monocromía de un color enteramente en un espacio y lo que nos copa es que genera un efecto hiper teatral, arquitectónico y envolvente", explican.
Pero su manera de trabajar la tendencia no se limita a la pintura. Una de las posibilidades que destacan es utilizar variaciones de un mismo color a través de diferentes materiales.
En su espacio de Casa FOA 2026, por ejemplo, tomaron como punto de partida el color tendencia 2027 de Alba, Piedra Diáfana, y lo replicaron en diferentes superficies y materiales, entre ellos una marmolería en tono Sensa Vancouver y una melamina de Faplac.
La búsqueda es generar una continuidad intencional: que el color no aparezca solamente sobre una pared, sino que atraviese distintos materiales y elementos del espacio.
"Lo interesante de trabajar con este recurso es que uno genera realmente una continuidad intencional en la aplicación del color como recurso en los materiales", explican desde Estudio MM.
¿Cómo llevarlo a casa sin que quede demasiado?
El color drenching tiene una personalidad fuerte. Por eso, antes de elegir un color y llevarlo a todas las superficies, conviene mirar el ambiente completo.
¿Cuánta luz natural recibe? ¿Qué materiales ya existen? ¿Qué elementos se quieren destacar y cuáles se busca que desaparezcan? ¿Qué sensación queremos generar?
Para Blanco, ese análisis es fundamental. El riesgo aparece cuando el recurso se transforma en una fórmula estética que se aplica sin considerar a quienes van a habitar el espacio.
"El riesgo es que se convierta en una fórmula estética sin tener en cuenta la personalidad de quien va a habitar el espacio o de lo que se quiere crear", advierte.
Por eso, el color de tendencia puede ser un punto de partida, pero no necesariamente tiene que ser el elegido. El objetivo es construir una atmósfera que tenga sentido para ese ambiente y para quienes viven en él.
Tres claves para animarse al color drenching
1. Mirar la luz antes que la tendencia. La cantidad y orientación de la luz natural deberían guiar la elección del color.
2. No pensar solamente en pintura. El mismo tono puede aparecer en paredes, techo, puertas, muebles, textiles y diferentes materiales para crear continuidad.
3. Jugar con las terminaciones. No todo tiene que ser exactamente igual: combinar superficies mates, satinadas, semibrillantes o texturadas permite generar profundidad dentro de una misma paleta.
Redacción OHLALÁ! El equipo de redacción de Somos OHLALÁ! está conformado por un grupo de periodistas especializado en diferentes temáticas. Buscamos compartir las noticias más relevantes de la agenda pública y aquellos temas que nos impactan a todos, también queremos construir herramientas que ayuden a navegar la actualidad.



