Huerta en casa: una experta revela si conviene hacer huerta con semilla o comprar plantines

¿Semillas o plantines? Qué conviene elegir para armar una huerta en primavera, qué hortalizas son fáciles de sembrar, cuáles es mejor comprar ya crecidas y cómo reproducir aromáticas y flores en casa.

Por Florencia Gallino

24 de septiembre de 2026, 11:53

huerta en casa
Huerta en casa: una experta revela si conviene hacer huerta con semilla o comprar plantines - Gentileza de la autora

Llega la primavera y pasa algo bastante inevitable: entramos a un vivero y queremos llevarnos todo. Sobres de semillas, plantines de tomate, aromáticas, flores.

Pero ¿qué conviene comprar de semilla y qué como plantín?

No todo vale la pena empezarlo de la misma manera. Hay plantas que germinan rápido, crecen fácilmente y hacerlas desde semilla es parte de la gracia de tener una huerta. Otras tardan mucho más, son más difíciles de germinar o directamente se reproducen mejor por esqueje o división.

Saber esta diferencia puede ahorrarnos tiempo, plata y bastante frustración.

De semilla: las hortalizas anuales

semillas
Gentileza de la autora

Como regla general, muchas de las hortalizas que cultivamos durante una temporada son muy fáciles de empezar desde semilla.

Rúcula, lechuga, rabanito, zanahoria, remolacha, pepino, zapallito, zapallo, chauchas, maíz, albahaca, tomate, berenjena y ajíes, por ejemplo.

Pero incluso dentro de este grupo hay dos formas distintas de sembrar.

Algunas especies conviene sembrarlas directamente en el lugar definitivo. Es el caso de zanahorias, rabanitos, rúcula, chauchas, maíz, zapallos y pepinos. Sembramos, regamos y esperamos a que aparezca el primer brote.

Otras funcionan muy bien haciendo primero un almácigo/semillero: las sembramos en recipientes pequeños y, cuando los plantines tienen un tamaño suficiente, los trasplantamos a la huerta. Tomates, berenjenas, ajíes, albahacas y lechugas son algunos ejemplos.

Y hay algo especialmente lindo en hacer una huerta desde semilla: de un sobre que parece no contener prácticamente nada podemos terminar cosechando kilos de alimento.

De plantín: cuando queremos ganar tiempo

plantines para huerta
Gentileza de la autora

Comprar plantines no es hacer trampa.

Si empezamos la huerta un poco tarde, si no tenemos lugar para hacer almácigos o simplemente queremos cosechar antes, podemos comprar muchas de esas mismas hortalizas ya crecidas.

Si no llegaste a sembrar durante septiembre a noviembre los tomates, berenjenas, ajíes, ya a partir de diciembre conviene ponerlos ya como plantines crecidos.

Mi consejo es mirar bien antes de elegirlos: buscar plantas compactas, con hojas sanas, buen color y sin signos evidentes de plagas. Un plantín enorme no necesariamente es un mejor plantín.

Aromáticas perennes: mejor de plantín o esqueje

Cómo sembrar orégano en una maceta.
Romero, orégano y otras aromáticas conviene reproducirlas con plantín. - Getty

Con las aromáticas cambia bastante la lógica. Romero, lavanda, tomillo, orégano, salvia, menta, cedrón y muchas otras aromáticas pueden reproducirse de diferentes maneras, pero si estamos armando nuestra primera huerta, generalmente elegiría comprarlas como plantín o reproducirlas a partir de una planta que ya tenemos.

Muchas se pueden multiplicar por esquejes: cortamos una pequeña rama, la hacemos enraizar y obtenemos una nueva planta genéticamente igual a la planta madre.

Otras, como la menta, también se multiplican facilísimo por división. Si conocés a alguien que tiene una planta establecida, probablemente pueda regalarte un pedacito y en poco tiempo vas a tener una nueva.

¿Y las flores?

Plantas ideales para sembrar en septiembre y llenar tu jardín de color en verano: Zinnias.
Las zinnias pueden empezar desde semilla y vienen muy bien. - Getty.

Depende de la especie, pero muchas de las flores que usamos en la huerta son facilísimas de sembrar.

Cosmos, zinnias, coreopsis, amapolas, copetes y borrajas pueden empezar desde semilla y son una manera económica de llenar la huerta de flores (un sobre de semillas, decenas de plantas!)

Y no están solamente para decorar. Incorporar flores aumenta la diversidad y ofrece alimento y refugio a polinizadores y otros insectos.

Entonces, ¿qué compraría para empezar?

Si hoy tuviera que armar una huerta desde cero, compraría algunos sobres de semillas de hortalizas anuales y flores, y unos pocos plantines de aromáticas perennes.

No hace falta comprar una planta de cada cosa.

Parte de hacer una huerta es aprender también a producir nuestras propias plantas: sembrar, hacer esquejes, dividir matas, guardar semillas y volver a sembrarlas la temporada siguiente.

En mi experiencia, una huerta empieza a ponerse realmente interesante cuando dejamos de pensar solamente en qué podemos cosechar y empezamos a entender cómo se reproducen las plantas.

Y ahí ocurre algo hermoso: una planta deja de ser solamente una planta. Puede convertirse en diez, en cien, en semillas para el año que viene o en un esqueje que termina creciendo en la huerta de otra persona.

Florencia Gallino

Florencia Gallino Es fundadora y directora de Sitopia, un proyecto dedicado a acercar la naturaleza a la vida urbana a través de huertas, jardines y educación ambiental. Es autora del libro Huerta Urbana (El Ateneo)