Newsletter
Newsletter

Día del Libro: por qué ser booklover es tendencia en 2026 y cómo cambió la forma de leer

En el Día del Libro, el fenómeno book lover crece impulsado por BookTok, los clubes de lectura y las redes sociales, que transforman la lectura en identidad, comunidad y estilo de vida.


Día del Libro: por qué ser book lover es tendencia en 2026 y cómo cambió la forma de leer

Día del Libro: por qué ser book lover es tendencia en 2026 y cómo cambió la forma de leer - Créditos: Getty



Hay algo que está pasando con los libros. No es solo que se leen: se muestran, se subrayan, se comentan, se recomiendan, se esperan como estrenos de cine. Se arman bibliotecas curadas que funcionan como carta de presentación y se comparten fotos de la “lectura actual” como quien muestra una rutina de skincare. En el último tiempo, ser book lover dejó de ser un hábito silencioso y destinado a eruditos para convertirse en identidad.

En las redes, encontramos booktokers que se convierten en autores best-sellers, así como a celebrities mundiales que recomiendan libros o incluso arman sus propios clubes de lectura. También el amor literario se lleva en el cuerpo: en remeras, joyería y hasta carteras con forma de libro. Vuelven las películas y series basadas en grandes clásicos de la literatura, que, a su vez, retroalimentan el retorno al objeto libro y a leer en papel. 

En plena era de la hiperconectividad, la lectura —ese gesto íntimo y analógico— encontró una nueva vida en el ecosistema digital. Las redes sociales amplificaron el deseo de leer, pero también transformaron el libro en símbolo de pausa, sensibilidad y pertenencia. Y lo llevaron de nuevo a la presencialidad con el auge de clubes de lectura, encuentros para leer en museos o al aire libre y festivales literarios. Hoy, la lectura es mucho más que un libro: es conversación, comunidad y refugio.

¿De qué se trata? 

Sarah Jessica Parker: una de las celebrities influencers de libros

Sarah Jessica Parker: una de las celebrities influencers de libros - Créditos: Getty

El fenómeno book lovers es una tendencia cultural global que resignifica la lectura en clave colectiva, estética y digital. No se trata simplemente de leer más, sino de convertir el libro en eje de identidad, conversación y pertenencia. La lectura dejó de ser un hábito silencioso para transformarse en contenido, comunidad y símbolo.

En Instagram y TikTok, los libros se muestran, se recomiendan y se esperan como lanzamientos pop, y forman parte de una narrativa visual que mezcla sensibilidad, aspiración y estilo de vida. El libro vuelve al centro de la escena, pero lo hace en diálogo con el algoritmo.

LAS CELEBRITIES TAMBIÉN SON PARTE DE ESTA TENDENCIA CON SUS CLUBES DE LECTURA Y FOTOS LEYENDO.

Dua Lipa: LAS CELEBRITIES TAMBIÉN SON PARTE DE ESTA TENDENCIA CON SUS CLUBES DE LECTURA Y FOTOS LEYENDO.  - Créditos: Getty

Las celebridades globales también apuestan por los libros como lenguaje cultural. Ya no es raro ver a estrellas como Reese Witherspoon o Dua Lipa hablando de sus títulos preferidos en sus cuentas o liderando sus propios clubes de lectura, donde no solo recomiendan libros, sino que generan conversación alrededor de ellos. A nivel local, el actor Gonzalo Heredia es uno de los impulsores. 

Para muchas lectoras, esto implica algo más que seguir una lista de títulos: es incorporarlos en un universo más amplio de identidad, aspiración y gusto cultural, donde el libro no solo se lee, sino que se proyecta como símbolo de intelecto, sensibilidad y estilo. Ivana Kasper, bookfluencer, señala: “Leer dejó de ser solo una experiencia individual para transformarse en algo compartido, colectivo, casi ritual”. Esa dimensión compartida explica parte del boom de book lovers.

El fenómeno booktok

poetcore_coach.jpeg - Créditos: Getty

Si bien siempre hubo influencers de lectura en las distintas redes (YouTube e Instagram fueron las más difundidas), la explosión de BookTok —la comunidad lectora dentro de TikTok— terminó de consolidar esta tendencia. Hashtags como #BookLovers, #CurrentlyReading o #Romantasy acumulan millones de visualizaciones, convierten la lectura en contenido aspiracional y llevan a miles de lectores de vuelta a las librerías. 

A su vez, las redes funcionan como termómetro de mercado. “Las editoriales miran mucho lo que sucede ahí: qué se está leyendo, qué géneros están creciendo”, cuenta Kasper. Los creadores de contenido se volvieron puente entre libros y lectores, ampliando la conversación. Y muchos de ellos también, gracias a su comunidad consolidada, se volvieron autores de grandes ventas. De lo digital al papel, el objeto libro volvió a cobrar fuerza.

Comunidad lectora

LA MODA TAMBIÉN SE HACE ECO DE ESTA TENDENCIA CON EL ESTILO POETCORE.

LA MODA TAMBIÉN SE HACE ECO DE ESTA TENDENCIA CON EL ESTILO POETCORE.  - Créditos: Getty

El marketing y el afán lector crearon nuevas experiencias: fiestas de lectura, las citas para leer en silencio con desconocidos en parques, librerías, conocidas a nivel mundial como silent reading parties, festivales literarios que reciben a los autores como si fueran estrellas de rock. Aunque siempre hubo comunidades lectoras, en bibliotecas sobre todo, ahora tienen otra visibilidad y masificación.

Recién en 2022, se observó en las encuestas de la FED (la Feria de Editoriales Independientes) que el club de lectura aparecía como el espacio para conocer nuevos autores. En formato virtual muchos, pero tantos otros presenciales, hoy los clubes no paran de crecer. Toda librería con agenda cultural tiene el suyo. En Estados Unidos, se estima que participan alrededor de 500.000 personas. Y ya se han creado asociaciones que los nuclean. El libro funciona como excusa para el encuentro: café, conversación, comunidad. Hay una búsqueda de “otro tiempo”, de reflexión colectiva y conexión cara a cara. De gustos compartidos e identidad.

¿Qué se lee? 

LAS CELEBRITIES TAMBIÉN SON PARTE DE ESTA TENDENCIA CON SUS CLUBES DE LECTURA Y FOTOS LEYENDO.

LAS CELEBRITIES TAMBIÉN SON PARTE DE ESTA TENDENCIA CON SUS CLUBES DE LECTURA Y FOTOS LEYENDO.  - Créditos: Getty

Romance contemporáneo, fantasía y romantasy lideran el consumo en el mercado editorial y en las redes. La socióloga Giuliana Pates aporta contexto histórico: no es nuevo que las mujeres lean ficción; lo que cambió fue la valoración social. Hoy, leer sigue siendo, para muchas mujeres, un espacio de intimidad y autonomía. Además, las estadísticas muestran que las mujeres leen más, compran más libros y sostienen la mayoría de los clubes. 

El liderazgo femenino en la escena lectora digital es un dato clave. Por eso también se explica que la mayoría de las bookfluencers sean mujeres. 

El mercado editorial

Este tipo de novelas de romance y fantasía tienen comunidades de lectoras inmensas, que esperan cada lanzamiento como un estreno de cine. Las editoriales diseñan portadas “instagrameables”, organizan preventas con cajas especiales y planifican lanzamientos mirando tendencias internacionales. Las redes no reemplazan la cadena tradicional, pero la reconfiguran: los grandes grupos se montan sobre comunidades preexistentes y sobre eso planifican la promoción de sus libros.

Además, hay una fuerte apuesta a nuevos autores y autoras con millones de seguidores. Así como antes florecían los libros de futbolistas o estrellas de cine, hoy abundan en las mesas de las librerías las novelas de booktokers y bookstagrammers. En este contexto, el libro físico, lejos de desaparecer, se resignifica.

Identidad y pertenencia

Declararse book lover es hoy una forma de identidad cultural: amistades que nacen por gustos literarios, parejas que se conocen en clubes, viajes organizados alrededor de recorridos literarios. El libro entra incluso en la lógica de la selfie y la exposición digital: mostrarse leyendo comunica algo de quién soy. 

A su vez, esa dimensión performática convive con otra más profunda: la necesidad de intimidad. Para muchas mujeres, leer sigue siendo “la posibilidad de regalarse un tiempo para ellas mismas”. Un acto slow en medio de la cultura acelerada de la hiperconexión.

Como explica el sociólogo Alejandro Dujovne, el soporte digital promueve una lectura “ágil, veloz” y constantemente interrumpida por notificaciones y mensajes. Frente a eso, el libro físico funciona como antídoto: un objeto continuo que permite concentración y repliegue. En un ecosistema saturado de estímulos, el papel se resignifica como espacio de desconexión.  

Pero la gran pregunta es: ¿es una moda o un cambio estructural con relación a la lectura? “Es difícil saber la vigencia de esto. Las figuras influyentes pueden perder fuerza, pero los clubes de lectura no”, asegura nuestro experto. Estos espacios parecen responder a algo más estructural: la búsqueda de conexión real y encuentro. 

Quizá la pregunta correcta no sea si estamos ante una moda o no, sino preguntarnos si estamos ante una nueva forma de habitar la lectura. El libro físico no volvió al pasado: se integró a un ecosistema digital donde se lee, se comenta y se comparte. En un mundo que exige productividad constante, leer sin culpa —como recomienda Kasper— puede ser un pequeño acto de resistencia.

Literatura y moda: el fenómeno poetcore

Una tendencia empezó a filtrarse en pasarelas, feeds curados y tableros de Pinterest: el poetcore. Inspirado en poetas, escritoras y personajes de novelas clásicas, los trench coats amplios, blazers estructurados, suéteres vintage, pañuelos al cuello, mocasines y anteojos de sol construyen una silueta intelectual. 

Y esto también se ve en las marcas. La firma estadounidense Coach presentó su campaña “Explore Your Story” con Elle Fanning, leyendo Sentido y sensibilidad, de Jane Austen, en el subte de Nueva York camino a la Fashion Week de esa ciudad. 

Pero el gesto no quedó solo en la imagen. La marca lanzó minicharms de clásicos literarios en colaboración con Penguin Random House: pequeñas ediciones en miniatura que cuelgan de los bolsos como declaración de identidad y autoexpresión.

En una era dominada por pantallas, la propuesta es clara: volver al libro también puede ser un acto estético. El poetcore no es solo tendencia; es la confirmación de que la literatura volvió a ser parte del imaginario cool y que puede ir de la mano de la moda.

5 booktokers de Argentina para seguir y guardar

Ivana Kasper (@hoyestaparaleer)
Romance, fantasía y reseñas emotivas. Habla sin prejuicios sobre leer lo que a una le gusta y defiende la lectura como disfrute personal.

Rosario Pozo Gowland (@decimeunlibro)
Propone un espacio para pensar con curaduría y análisis crítico. Además, tiene más de 50 clubes para salir del bloqueo lector.

Agustina De Diego (@agusrecomienda)
Recomienda lecturas todas las semanas, además de dar talleres y ser creadora de las agendas literarias de Fera Design.

Almendra Veiga (@almendraveiga)
Empezó haciendo videos durante la pandemia con recomendaciones de libros. Hoy tiene millones de seguidores en TikTok y habla de libros y ciencia.

Agus Grimm Pitch (@agusgrimmpitch)
Su segundo video se volvió viral y desde entonces no paró. Usa el humor y la frescura para sus reseñas literarias.

4 fetiches para book lovers

1-Carteras-libro: Caro Ferrara
Un accesorio fetiche para las amantes de la lectura.

2-Oráculo literario: Fera
Cartas para descubrir nuevas autoras desde el juego.

3-Joyería con frases: Upsala
Para llevar un pedacito de tu libro favorito a donde vayas.

4-Fundas para libros: Amator
Protegé tus bienes más preciados: los libros.

Expertos consultados

Ivana Kasper: Autora y bookfluencer.  @hoyestaparaleer.
Giuliana Pates: Dra. en Sociología, investigadora y docente en UNSAM. @unachicalunar.
Alejandro Dujovne: Doctor en Ciencias Sociales e investigador del Conicet.@alejandrodujovne.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Feria del Libro: 5 libros imperdibles según la escritora Julia Coria

Feria del Libro: 5 libros imperdibles según la escritora Julia Coria


por Verónica Dema

Feria del Libro: cómo comprar entradas, cuánto cuestan y quiénes pasan gratis

Feria del Libro: cómo comprar entradas, cuánto cuestan y quiénes pasan gratis


por Redacción OHLALÁ!

Tapa de OHLALÁ! de abril con Evita Luna

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP