Discapacidad: qué hacer y qué no cuando interactuamos con una persona con discapacidad

Las actitudes que adoptamos frente a una persona con discapacidad son fundamentales en el camino hacia la inclusión. La influencer Daniela Aza nos acerca estrategias, herramientas y recursos para un trato adecuado sin prejuicios.


Cómo actuar ante una persona con discapacidad.

Cómo actuar ante una persona con discapacidad. - Créditos: Getty



Muchas veces no sabemos cómo referirnos a las personas con discapacidad, ni cómo ayudarlas en caso de encontrarnos con ellas en el espacio público. Ante esa incertidumbre, se suelen reproducir y perpetuar gestos que la mayoría de las veces son bien intencionados pero que, sin embargo, tienden a la exclusión y marginación.

La influencer Daniela Aza (@shinebrightamc) nos ayuda con herramientas y estrategias. Y nos señala que las situaciones frente a personas con discapacidad no tienen por qué incomodarnos si actuamos con empatía y naturalidad.

Lo primero que deberíamos considerar es que del otro lado solamente hay una persona como cualquier otra, con particularidades que atender. “Un trato abierto, amigable y respetuoso de sus derechos y sin compasión será lo que invitará a una relación simétrica y basada en la igualdad de condiciones y oportunidades”, dice Daniela.

¿Qué hacer frente a una persona con discapacidad?

La influencer nos sugiere: preguntar antes de actuar. Si no conocemos sobre algo o no sabemos cómo afrontar una situación buscamos una solución que pueda ayudarnos a enfrentarla. Si bien se pueden establecer ciertos parámetros, no existe un manual o recetas para tratar con una persona con discapacidad ya que cada una es única, tiene sus propias vivencias y experiencias, deseos y necesidades. Por eso, la mejor forma de generar empatía y acercamiento es preguntarle a la persona con discapacidad si efectivamente requiere de nosotros y de brindar apoyos (muchas personas prefieren hacer muchas cosas por sí solas) y qué tipo de ayuda requiere.

“¿Necesitás que te ayude?, 'Decime cómo puedo ayudarte' son expresiones que todas las personas con discapacidad agradecemos, porque abre una posibilidad que muchas veces no tenemos: la de elegir”, expresa Daniela. Agrega que es muy importante aceptar la decisión y no ofenderse si la persona opta por no recibir colaboración.

Respetar a la persona

La influencer precisa que es clave considerar y tener en cuenta que nos vinculamos con personas. Por lo tanto, la naturalidad y espontaneidad son muy importantes para mantener y construir la relación lo más empática posible con alguien con discapacidad.

El respeto hacia sus formas y características se reflejará en las actitudes, por ejemplo, en la predisposición para escuchar lo que tiene para decir (sin cuestionamientos), disponer de apoyos, requerir de su opinión y tenerla en cuenta en actividades, así como respetar sus decisiones. 

La mayoría de las veces la gente se dirige al acompañante, asistente o familiar de la persona con discapacidad en lugar de hablarle a la propia persona. Además de ser una actitud discriminatoria, resulta ser una forma de violencia en tanto se concibe a la persona desde la falla o falencia y no como sujeto de derechos.

Por otro lado, es crucial fomentar sus capacidades y fortalezas e incentivarlas a través de las actitudes y diálogos que mantenemos. Por ejemplo, focalizando en lo que sí puede hacer la persona en lugar de lo que no puede lograr o las debilidades.

Utilizar los términos correctos

Daniela aclara algo importante: "Las personas con discapacidad no somos 'discapacitados/as'. Este es un término que cosifica y segrega, ya que pone el énfasis en la condición". El concepto adecuado es 'persona con discapacidad', aunque siempre es preferible referirnos primero por el nombre.

Es importante derribar términos erróneos como 'persona con capacidades diferentes/especiales' (todos las tenemos), no vidente (reemplazarlo por persona ciega) y, por otro lado, anular palabras como 'padece/sufre' o 'normal', 'un problema', en tanto suelen promover la estigmatización y exclusión.

Daniela, comunicadora, experta en discapacidad y diversidad, concluye con una reflexión: "Interactuar con una persona con discapacidad no tiene que ser un desafío. O al menos no debería si consideramos que detrás de esto solamente debe existir empatía, solidaridad y respeto", dice.

Despojarnos de prejuicios y temores en este terreno pareciera ser el camino hacia la naturalización de este tipo de relaciones que, sin duda, colaborarán con una sociedad más inclusiva donde todas las personas sean bienvenidas.

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