Newsletter
Newsletter

12 de abril: 5 lugares de Buenos Aires para celebrar el Día Internacional del Helado con sabores artesanales inolvidables

De las heladerías históricas que marcaron generaciones a nuevas propuestas que reinventan el oficio, un recorrido por cinco lugares de Buenos Aires donde el helado artesanal se convierte en experiencia.


mujer toma helado

Los mejores lugares de Buenos Aires para sorprenderte con helados artesanales. - Créditos: Getty



Cada 12 de abril se celebra el Día Internacional del Helado, una fecha que rinde homenaje a uno de los placeres más universales. Aunque no tiene un origen único y oficial, la efeméride se popularizó en distintos países como una forma de reconocer la tradición heladera, su historia ligada a la inmigración —especialmente italiana— y la evolución de un oficio que combina técnica, creatividad y materia prima de calidad. En Buenos Aires, donde el helado artesanal forma parte de la identidad gastronómica, sobran excusas para celebrarlo.

Te contamos de 5 lugares para redescubrir este clásico, desde heladerías históricas hasta propuestas contemporáneas que no te podés perder.

1 - Scannapieco: tradición, memoria y helado hecho como antes

Ana Scannapieco, nieta del fundador de la heladería de 1938.

Ana Scannapieco, nieta del fundador de la heladería de 1938. - Créditos: Archivo LN

Hablar de Scannapieco es hablar de una de las heladerías más tradicionales de la ciudad. Fundada en 1938 por Andrés Scannapieco, fue durante décadas un punto de encuentro en Avenida Córdoba y Acevedo, hasta su cierre en 2010, recordado por muchos como un pequeño duelo barrial. Años más tarde, la historia tuvo un nuevo capítulo: la reapertura de la mano de la familia permitió recuperar esos sabores que no se encontraban en ningún otro lado.

El ADN de la casa sigue intacto: helado artesanal elaborado sin bases industriales, con frutas de estación y recetas que se transmiten de generación en generación. Sabores como la crema armenia —con higos, anís y frutos secos— o el dulce de leche Ástor, inspirado en los gustos de Astor Piazzolla, reflejan ese espíritu creativo y profundamente ligado a las historias personales.

Hoy, esa herencia también se transformó en una obra de teatro. La heladería, escrita y protagonizada por Ana Scannapieco, nieta del fundador, reconstruye la memoria familiar a través de un recorrido sensible que cruza oficio, inmigración y emociones. Al final de cada función, el público recibe un helado como parte de una experiencia que une escena y gastronomía. Actúan con Ana, Boy Olmi y Pablo Fusco. Tal fue el éxito de la obra en Buenos Aires que ahora están de gira por España.

Tres gustos recomendados: pistacchio italiano, chocolate holandés y dulce de leche granizado.
Dirección: Av. Álvarez Thomas 10, Colegiales (también en Paseo La Plaza).

Ig: @scannapiedohelados

View post on Instagram
 

Rimini 2006: el helado como oficio y búsqueda personal

Nelson Buendía junto a su esposa, en la heladería Rimini 2006, en Almagro.

Nelson Buendía junto a su esposa, en la heladería Rimini 2006, en Almagro. - Créditos: OHLALÁ!

Detrás de Rimini 2006 está la historia de Nelson Buendía, maestro pastelero que llegó al mundo del helado casi por casualidad. Ex mecánico, tras fundirse en los 90, encontró en este oficio un camino nuevo y lo llevó hasta lo más alto: en 2006 ganó el Campeonato Mundial del Helado en Rimini, Italia, experiencia que terminó dándole nombre a su marca, que hoy tiene registrada.

Lejos de una tradición familiar, su recorrido se construyó a base de aprendizaje autodidacta, viajes, intercambio con escuelas europeas y años como docente. Hoy, su propuesta mantiene un enfoque claro: helado artesanal, sin conservantes ni productos químicos, con recetas propias y materia prima de primera calidad.

El actual local funciona también como modelo para un proyecto de expansión familiar, impulsado junto a sus hijos, que apuntan a generar franquicias con las recetas creadas por su padre. Pero más allá del formato, lo que se mantiene es la esencia: un helado pensado desde la técnica y la pasión.

Tres gustos recomendados: sambayón, mousse de chocolate y limón siciliano.
Dirección: Av. Independencia 3825, Almagro.

3 - Biasatti: gelato italiano en clave contemporánea

Biasatti, en Colegiales.

Biasatti, definido como "auténtico gelato italiano", en Colegiales. - Créditos: Prensa

En Colegiales, Biasatti Pastificio Centrale propone una experiencia que combina pastas artesanales, café de especialidad y helados elaborados bajo la tradición del auténtico gelato italiano. Con maquinaria específica y procesos cuidados, el resultado son texturas cremosas y sabores definidos.

Entre las opciones se destacan la crema americana con salsa de caramelo, el mandarino, el chocolate con avellanas caramelizadas y el pistacchio. Se pueden disfrutar solos, en versión affogato o como parte de una pausa dulce en un espacio moderno que deja ver la cocina en acción.

Dirección: Jorge Newbery 3202, Colegiales.

Ig: @biasattiok

4 - Ciro: clásicos italianos y combinaciones innovadoras

Ciro, elaborado con recetas que respetan el método original.

Ciro, elaborado con recetas que respetan el método original. - Créditos: Prensa

Con locales en Palermo y Puerto Madero, Ciro pone al gelato en el centro de su propuesta gastronómica. Inspirado en la tradición italiana, elabora helados con ingredientes seleccionados y recetas que respetan el método original.

A los sabores clásicos —como pistacho siciliano, vainilla o sambayón— se suman combinaciones propias como el chocolate Ciro, con dulce de leche y trozos de chocolate, o el mascarpone con frutos rojos. La experiencia se amplía con formatos como affogatos, cannoli rellenos o el original vaso de cookie.

Direcciones: Pierina Dealessi 1350, Puerto Madero; Guatemala 4798, Palermo.

Ig: @ciro.gastronomia

5 - La Vicente López Restaurante: helado artesanal con sello propio

En La Vicente López, los helados son elaborados en el lugar con máquina italiana, usan ingredientes naturales, sin conservantes ni aditivos.

En La Vicente López, los helados son elaborados en el lugar con máquina italiana, usan ingredientes naturales, sin conservantes ni aditivos. - Créditos: Prensa

En zona norte, La Vicente López Restaurante suma el helado artesanal a su propuesta de cocina española con impronta porteña. Elaborados en el lugar con máquina italiana, sus helados se destacan por el uso de ingredientes naturales, sin conservantes ni aditivos.

Los sabores —desde frutilla a la crema hasta un original helado de yerba mate— acompañan distintos postres de la casa, como crocantes, macedonias o crème brûlée, y completan una experiencia donde el momento dulce tiene un lugar central.

Dirección: Av. Maipú 701, Vicente López.

Ig:@lavicentelopezrestaurant

 

Las más leídas

Te contamos cuáles son las notas con más vistas esta semana.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Los rarísimos postres con los que Argentina ganó la Copa América de los helados

Los rarísimos postres con los que Argentina ganó la Copa América de los helados


por Redacción OHLALÁ!

Tapa de OHLALÁ! de abril con Evita Luna

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP