En Córdoba, entre aromas dulces y texturas que despiertan todos los sentidos, un equipo de tres apasionados heladeros argentinos logró lo impensado: coronarse campeones continentales en la Copa América del Helado Artesanal. Y no solo eso: también se ganaron un lugar en la prestigiosa Gelato World Cup que se celebrará en Italia en 2026.

Bajo la temática “Divina Terra”, inspirada en la Pachamama, el equipo argentino desplegó una sinfonía de sabores que enamoró al jurado internacional. Cada creación fue una oda a la naturaleza, a la energía vital de la tierra y a la innovación gastronómica.

Los helados ganadores
Entre las delicias que presentaron, se destacó una monoporción en copa de vidrio con helado de torta vasca, crocante de pistacho, semifrío de frambuesa, bizcocho de lima y un helado de pistacho al limón, coronado con una salsa de frambuesa, mandarina y osmanto. Un postre que es puro arte.

También sorprendieron con un sorbet de mandarina, zanahoria, mango y jengibre, bautizado “Arancione freco”, nacido de una caja misteriosa con ingredientes sorpresa. Fresco y explosivo en paladar..

Y si pensabas que el helado era solo dulce, prepárate para esto: en la categoría “finger food”, presentaron un helado de ajo negro en tres versiones saladas, incluyendo una tarteleta de polenta con tartare de langostinos, gelatina de mango y glaseado de curry. Una experiencia gourmet que redefine lo que creemos posible con un helado.

Y hubo una torta helada que dejó sin palabras al jurado. El broche de oro fue una torta helada que, al cortarla, revelaba una flor perfecta: sorbet de mango y banana, gelatina de frambuesa, bizcocho de lima y pistacho, y un delicado helado de coco, yogurt y vainilla. Una obra maestra que no solo se llevó el premio a la mejor torta helada, sino que también nos dejó con ganas de una porción (o dos).

Un equipo con sabor a pasión
El trío argentino estuvo formado por Eduardo Zacaria (capitán), Diego Colaneri y Diego Calculli, quienes entrenaron durante meses para alcanzar este logro. Su secreto: la calidad de las materias primas, la innovación constante y una pasión inquebrantable por el helado artesanal.

“Desde una simple semilla hasta el rugido de un volcán, la tierra nos recuerda que la vida es energía en movimiento. Esa energía fue la que nos impulsó a crear estas preparaciones”, expresó Zacaria, emocionado.

Rumbo a Italia con el corazón helado (y feliz)
Con este triunfo, Argentina no solo reafirma su lugar como referente del helado artesanal en la región, sino que también se prepara para brillar en la Gelato World Cup 2026 en Rimini. Y si algo nos queda claro después de esta competencia, es que el helado argentino no tiene techo.
Así que la próxima vez que pases por tu heladería artesanal favorita, animate a probar algo nuevo. Porque detrás de cada cucharada, hay una historia de amor por la tierra, por los sabores y por el arte de hacer helado.

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