Newsletter
Newsletter

Lucía Bellocchio y la misión de crear ciudades más humanas e inteligentes

Lucía Bellocchio, fundadora de Trend Smart Cities, comparte su pasión por transformar ciudades, su próximo libro sobre neurodiversidad y cómo equilibra la maternidad con un tratamiento oncológico, enfrentando cada desafío con resiliencia y determinación.


La historia de Lucía Bellocchio, la abogada que reinventa las ciudades.

La historia de Lucía Bellocchio, la abogada que reinventa las ciudades. - Créditos: Gentileza



¿Es posible reinventar una carrera consolidada para seguir una intuición que aún no tiene nombre? Lucía Bellocchio demostró que sí.

Fundadora de Trend Smart Cities, Lucía nos cuenta sobre su fascinante trayectoria por siete países y más de 350 ciudades, el punto de quiebre en Viena que cambió su destino y cómo hoy asesora a gobiernos y empresas para crear territorios más sostenibles y humanos.

En esta entrevista exclusiva, adelanta su próximo libro sobre neurodiversidad y diseño urbano. Además, cuenta cómo logra equilibrar la consultoría internacional con la maternidad mientras atraviesa un desafiante tratamiento oncológico, transformando cada viaje y proyecto en una búsqueda de propósito y empatía.

 

-Viviste en siete países y visitaste más de 350 ciudades: ¿cuándo fue el punto de quiebre para decidir especializarte en smart cities?

-El primer país en el que viví fuera de Argentina fue Costa Rica. Tuve la enorme oportunidad de trabajar en una de las tres cortes internacionales de protección de derechos humanos: la Corte Interamericana.

Hice un curso en Relaciones y Negocios Internacionales en Viena donde, por casualidad, tuve una clase de smart cities. Allí descubrí y me apasioné por el tema porque conjugaba tecnología y gestión urbana, algo que siempre me gustó.

De hecho, cuando estudié Derecho en la UBA me especialicé en Derecho Administrativo Local, que tiene que ver, básicamente, con cómo se organizan las administraciones locales y las ciudades.

Además, siempre me gustó viajar y entender qué funciona y qué no en las ciudades: la cultura, las personas y cómo el contexto —y los espacios que habitamos— moldean nuestra vida, costumbres y perspectiva.

A partir de aquel momento empecé a profundizar, darle forma y apostar por el mundo de las smart cities.

-Dejaste el camino tradicional del Derecho para meterte de lleno en innovación urbana y tecnología.

Cuando comencé a estudiar este tema me convencí rápidamente de que el futuro iba por acá: la tecnología, la sostenibilidad y volver a la escala humana de las ciudades.

En aquel momento fue una apuesta: confié en mi visión y fue así que decidí no solo dejar el camino tradicional del Derecho, sino también cambiar de disciplina y de forma de trabajar.

Pasé de estar en el mundo jurídico, en una oficina, a trabajar remotamente para varias ciudades sin estar allí. Hoy parece normal después de la pandemia, pero en aquel entonces fue una decisión jugada, en la que no tenía la certeza de que funcionara.

Lucía en una jornada sobre ciudades inteligentes y sustentables.

Lucía en una jornada sobre ciudades inteligentes y sustentables. - Créditos: Gentileza Celina Lundin

-¿Qué servicios ofrece tu consultora y a quiénes va dirigida?

En Trend Smart Cities ofrecemos servicios de asesoramiento estratégico en smart cities dirigidos a cuatro audiencias clave: el sector público; empresas, startups y proveedores de servicios y productos con impacto en el mundo urbano; inversores y organismos multilaterales; y desarrolladores inmobiliarios.

-Con base en Europa y América Latina, ¿qué diferencias notás al trabajar proyectos de smart cities en cada región?

Europa tiende a tener marcos normativos más estandarizados y fondos estructurales para innovación, con énfasis en interoperabilidad y derechos digitales. América Latina, en cambio, presenta una mayor diversidad de marcos legales y presupuestos, con una necesidad relevante de articulación entre niveles de gobierno y actores privados para garantizar viabilidad y escalabilidad.

En gobernanza de datos y madurez institucional, Europa suele avanzar hacia una mayor centralización de estándares y plataformas. América Latina requiere enfoques más robustos de colaboración público-privada y capacidad de ejecución en contextos de recursos variables.

No obstante, en lo personal, me encanta trabajar en proyectos en América Latina.

Ahí está el foco de lo que hago: no copiar modelos, sino lograr que las ciudades latinoamericanas tengan su propia identidad smart.

-¿Cómo definís una ciudad inteligente?

Las ciudades inteligentes son ecosistemas que incorporan tecnologías para obtener datos y fomentar un desarrollo sostenible, con foco en la mejora de servicios, la experiencia y la calidad de vida de las personas.

 

-¿Estás en nuevos proyectos?

En julio de 2026 saldrá a la luz un nuevo libro que estoy escribiendo junto a mi colega y amigo Álvaro García Resta.

El tema central es la intersección entre el mundo urbano y la neurodivergencia, con un foco especial en el autismo. Ambos somos padres de niños dentro del espectro y nuestra experiencia profesional y personal nos motivó a explorar cómo el diseño de ciudades, espacios públicos y entornos cotidianos puede favorecer la sociabilidad, la inclusión y una experiencia urbana más humana para quienes perciben y viven el entorno de manera diferente. Nuestro enfoque no es “adaptar” los espacios, sino repensarlos para que sean inclusivos desde su diseño.

A nivel técnico y editorial, creemos que el valor que aporta este libro es significativo porque prácticamente no existen estudios ni investigaciones sobre la relación entre autismo y entorno urbano. Puede ayudar a socializar y apoyar a personas neurodivergentes.

Queremos aportar evidencia y principios de diseño que inspiren políticas públicas, gestión de proyectos y procesos participativos que prioricen la experiencia humana en toda su diversidad.

A nivel personal, este libro representa un compromiso con lo que puede significar un legado positivo para nuestros hijos, en un momento particularmente desafiante —un diagnóstico de cáncer y un tratamiento oncológico—. Haber dedicado energía y tiempo a este proyecto ha sido un motor de esperanza y resiliencia. Mi deseo es que nuestro trabajo contribuya a crear espacios más humanos, inclusivos y dignos, que hablen de empatía y calidad de vida para todos.

lucia_junto_a_su_marido_y_dos_hijos.jpeg - Créditos: Gentileza Celina Lundin

-¿Cómo gestionás tu tiempo entre consultoría, docencia, divulgación y familia?

Siendo sincera, balancear el tiempo es mi mayor desafío. Amo mi trabajo, siempre fui una persona muy activa, muy del hacer, y me gusta estar detrás de los proyectos; me entusiasma. Pero con el tiempo aprendí que es muy importante delegar, revisar procesos, confiar en las personas con las que trabajás y generar buenas alianzas y colaboraciones con partners. Estoy en ese proceso.

Mi trabajo requiere que viaje bastante y, para ello, es fundamental el apoyo de mi marido, Tiago, que cree en mí y me acompaña muchísimo, además de contar con una red de apoyo que me ayude en la logística familiar, ya que tengo dos hijos pequeños: Tom, de cinco años, y Lena, de dos.

Esta estructura me permite avanzar con proyectos e iniciativas sin perder de vista lo más importante: mi familia y la calidad profesional y humana de mi trabajo.

-¿Qué aprendizajes te ha dejado toda esa experiencia internacional y regional?

Viajar ha sido una brújula para entender que las buenas experiencias y las personas con las que compartimos el camino son tan importantes como el destino. En un momento personal particularmente desafiante, cuando una enfermedad obliga a replantearse todo, mis criterios para decidir si vale la pena invertir tiempo y esfuerzo en un viaje han cambiado.

Ya no basta con la carga laboral: ahora me pregunto si el viaje facilita una buena conversación, si las personas que voy a encontrar transmiten buena energía y si la experiencia en sí aporta significado.

En resumen, viajo para aprender, conectar y aportar valor real a las comunidades que me inspiran, cuidando al mismo tiempo lo más cercano a mí: mi familia, mi salud y mi propósito.

Las más leídas

Te contamos cuáles son las notas con más vistas esta semana.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Ana Paula Bartolucci, la mujer que redefine los espumantes argentinos

Ana Paula Bartolucci, la mujer que redefine los espumantes argentinos


por Verónica Dema

De ganar un concurso de niña en japón, a referente del arte textil

De ganar un concurso de niña en japón, a referente del arte textil


por Redacción OHLALÁ!

Sofía Prado, la creadora argentina nominada a los “Goya de los viajes” en España

Sofía Prado, la creadora argentina nominada a los “Goya de los viajes” en España


por Verónica Dema


 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP