Burn out parental en vacaciones: cómo cuidar tu salud mental en el receso invernal

Las vacaciones escolares pueden convertirse en un gran desafío emocional para madres y padres. ¿Cómo atravesarlas sin llegar al agotamiento extremo? La psicóloga Sabina Alcarraz nos comparte claves para poner límites, organizarse mejor y volver a conectar.

Por Redacción OHLALÁ!

21 de julio de 2025, 03:00

Burn out parental en vacaciones: cómo cuidar tu salud mental en el receso

Burn out parental en vacaciones: cómo cuidar tu salud mental en el receso - Getty

Las vacaciones de invierno no siempre se viven como un momento de descanso. Para muchas familias, especialmente para madres y padres, este período puede volverse abrumador. Jornadas completas junto a los chicos, cambios de rutina, planes que no siempre salen como se esperaban y una exigencia emocional que va en aumento.

“Claramente no somos familias acostumbradas a convivir 24/7. Este momento de pausa nos enfrenta a un desafío que muchas veces resulta desbordante a nivel físico y emocional”, explica Sabina Alcarraz, psicóloga y autora del libro Decido Quererme.

Aunque el receso invernal tiene aspectos muy positivos —como evitar contagios en épocas de virus respiratorios y permitir que los chicos procesen lo aprendido en el primer semestre—, también puede traer consecuencias poco visibles: estrés acumulado, cansancio mental y desgaste emocional.

“El modo parental ‘non stop’ tiene impacto psicológico. Participar activamente en los paseos, juegos y actividades, mientras se sostiene la rutina de la casa o incluso el trabajo, muchas veces desborda”, advierte la especialista.

¿Te sentís así? Estos son los síntomas más frecuentes del burn out parental:

  • Agotamiento mental  
  • Pensamientos acelerados y negativos  
  • Cansancio físico  
  • Frustración y ansiedad  
  • Irritabilidad  
  • Tristeza o angustia  
  • Sensación de culpa constante

“A la sobrecarga se suma una culpa silenciosa: por no disfrutar como se espera, por querer un rato en soledad o por no sentirse el ‘padre o madre ideal’”, comenta Alcarraz.

Cuando estos síntomas se intensifican, es importante pedir ayuda profesional. “Una consulta a tiempo con un psicoterapeuta puede evitar que este malestar derive en cuadros como ansiedad o depresión”, señala la especialista.

7 recomendaciones para reducir el estrés parental durante las vacaciones

  1. Generen acuerdos entre adultos. Hablen antes de que arranquen las vacaciones: destino (si viajan), salidas, rutinas y, sobre todo, división de tareas. Todo lo que se planifica con tiempo se vive con más calma.  
  2. Organizá y planificá. Armar un calendario con actividades familiares y personales ayuda a distribuir mejor el tiempo y las energías. Incluir momentos de ocio y también de descanso.  
  3. Involucrá a los chicos. Contales cómo serán los días, qué actividades hay y dejá que propongan ideas. Esto genera entusiasmo y compromiso.  
  4. Defendé tu espacio personal. No todo debe compartirse. Un rato en silencio, una serie, un paseo en solitario: esos momentos de reconexión también son parte del bienestar familiar.  
  5. Cuidá tu diálogo interno. No alimentes pensamientos catastróficos. “Se trata de un tiempo acotado, donde el objetivo es disfrutar y estar en calma”, propone Alcarraz. Enfocarse en lo positivo —sin negar lo real— es clave.  
  6. Ajustá tu autoexigencia. No todo tiene que salir perfecto. No sos un padre o madre todopoderoso. Es natural sentirse cansado, y no todo el tiempo libre debe ser ocupado con planes infantiles.  
  7. Pedí ayuda. Si el cuidado permanente te desborda, delegá. Un familiar o una cuidadora de confianza pueden darte un respiro. “Recordá que las vacaciones son para todos los miembros de la familia”, recuerda Alcarraz.