Después de 26 años de casada, creó un proyecto para ayudar a las parejas a reconectar

Lola Andrés, después de más de 150 experiencias en un año y medio, descubrió que nunca es tarde para volver a elegirse. A través de Puente Invisible, propone encuentros lúdicos y sensoriales para que las parejas salgan de la rutina.

Por Redacción OHLALÁ!

4 de noviembre de 2026, 21:43

pareja enamorada abrazada
Lola Andrés fundó un proyecto para ayudar a las parejas a reconectar. - Getty

Lola Andrés es la creadora de Puente Invisible, un proyecto que nació de una inquietud personal y se convirtió en una propuesta singular: diseñar experiencias íntimas, sensoriales y personalizadas para que las parejas puedan salir de la rutina y volver a encontrarse desde el juego, la sorpresa y la conexión.

En apenas un año y medio, más de 150 parejas ya eligieron vivir esta experiencia, ya sea para reconectar, celebrar un aniversario o simplemente regalarse un tiempo diferente. En esta entrevista vía mail, Lola cuenta cómo transformó una vivencia propia en un emprendimiento y qué descubrió sobre el amor después de acompañar a tantas parejas.

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Puente invisible, un espacio para que las parejas reconecten. - Prensa

¿Cómo nació Puente Invisible? ¿Qué es?

Puente Invisible nació como una conexión de dos situaciones: la necesidad personal de volver a conducir mi propio barco y la de desarrollar una habilidad que fui descubriendo con los años y que me hace muy feliz: facilitar vínculos y encuentros personales. Con esas raíces, empecé a diseñar y proyectar una idea, a darle forma, a encontrarme con situaciones imaginables que me llenaban el alma y que me emocionaban mucho, pero, como nos pasa a todos, siempre pensamos en arrancar más adelante. Tan solo un interrogante de mi compañero de vida —“¿por qué no lo hacés ahora?”— prendió la chispa para iniciar un camino nuevo en mi vida profesional y personal.

La vivencia de una nueva etapa en la vida de pareja me llevó a reconocer la necesidad de reconectar sin rutinas, sin hijos, sin obligaciones. Nosotros tuvimos y tenemos esa posibilidad por poseer una casita en la Costa Atlántica. Los fines de semana largos se convirtieron en aire puro, renovador, lleno de complicidades. La voluntad de compartir la vida siempre la tuvimos, pero era evidente que no somos las mismas personas que hace 30 años, que cambiamos con los años y debemos elegir si tenemos la voluntad de seguir juntos. La voluntad y el deseo de vivir nuevas experiencias juntos nos hacen felices. ¡Tenemos cuerda para rato!

Cuando diseñé Puente Invisible sabía que quería facilitar una experiencia lúdica y romántica, y ese renacer en mi relación personal hoy es un condimento esencial de mi propuesta. El juego como eje transversal de una conexión que transforma, la creación de puentes invisibles que nos conducen a vivir momentos de felicidad con la persona amada y la sonrisa como su mejor forma de expresión… ¡Es increíble! ¡Es hermoso!

¿Qué detectabas en las parejas de tu entorno que te hizo pensar que hacía falta una propuesta como esta? ¿Qué sentís que estamos perdiendo en la vida cotidiana de a dos?

No sé si descubrí o detecté “algo” que faltaba en las parejas, sino que sentía que esas vivencias de reconexión y redescubrimiento que sentimos esos días en la costa podrían ser vividas por otras parejas que apuestan a sí mismas como un proyecto amoroso y feliz… Y lamentablemente, no siempre tenemos la capacidad de reconocer esa necesidad, porque la rutina nos come, nos aísla, nos engaña con compartir un techo y logística… ¡Nosotros lo descubrimos “casi” sin querer! Porque para nuestros hijos adolescentes, venir con sus padres a la Costa ¡era el “NO PLAN”! Y con un poco de culpa… ¡nos fuimos solos! Y fue una decisión única y maravillosa para los cuatro. Ellos asumieron nuevas responsabilidades y nosotros descubrimos un nuevo espacio de encuentro.

Hoy, la vida cotidiana es tan exigente y veloz que resulta difícil detenerse en lo importante del vínculo, ¡¡de los vínculos!!… Pero para la pareja se torna más engañosa, más encubierta... Yo creo que caemos en la trampa de creer que vamos bien porque estamos juntos, porque compartimos techo, obligaciones, hijos… y nos distanciamos, nos desconectamos sin darnos cuenta. El problema no es la rutina, sino no darnos cuenta de que actuamos en automático, que nos relacionamos con nuestro par como si no hubiera nada para descubrir… como si fuera siempre la misma persona, ¡sin dejar la puerta abierta a que podamos expresar nuestros cambios!

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Lola Andrés creó Puente Invisible, un proyecto enfocado en diseñar experiencias íntimas y personalizadas para parejas que quieren volver a conectarse. - Prensa

Muchas parejas comparten casa, hijos, trabajo, cuentas y rutinas, pero no necesariamente comparten tiempo de calidad. ¿Cuánto puede afectar la rutina al vínculo?

¡Cualquier tiempo puede o no ser de calidad!… Porque no solamente teniendo un plan o viviendo una “experiencia Puente” van a vivir tiempo de calidad. Eso depende de la voluntad y decisión de hacer que el tiempo juntos sea consciente. La clave para mí es saber vivir el momento, tener esa conciencia, disfrutar el día a día y observar en detalle para apreciar y poner en valor el vínculo y la persona que es nuestro par.

¡Creemos que después de tantos años nos conocemos de memoria! ¡Ja! ¡Nada más lejos de ser verdad! ... Eso lo confirmo. Mi compañero me sigue sorprendiendo, hay una cuota de misterio a descubrir, o de sorpresa, que a mí me enamora y me renueva en la elección de seguir compartiendo mi vida con él. Él siempre me recuerda que, durante nuestro noviazgo, en algún momento le dije que yo le tenía mucho miedo a la convivencia justamente porque la rutina me aburre y siempre lo recuerda. Yo creo que muchas veces él generó conscientemente despertadores nuevos en mí… ¡Yo no soy la misma persona que cuando me casé con él y él no es el mismo!

Tanto se habla de la rutina que le ponemos un velo negativo… A mí me dio mucha tranquilidad saber que en nuestra relación teníamos pautas claras y establecidas que nos facilitaban la convivencia. Tenemos “rutinas” que nos resultan muy favorables para nuestra relación. Yo, hoy, no las demonizo, porque, sabiendo cuáles son y cómo nos ayudan a resolver, ¡pueden ser muy favorables! ¡Si nuestra intención es ser felices en pareja, nuestra atención tiene que estar puesta ahí!… Lo demás fluye y acompaña.

¿Por qué decidieron trabajar específicamente con los cinco sentidos? ¿Qué sucede cuando una pareja deja de relacionarse solamente desde la conversación y empieza a poner el cuerpo, jugar, tocar, escuchar, mirar?

Mi experiencia personal pasó por disfrutar y compartir con mi pareja distintos sentidos en distintos momentos… Cuando hice una retrospectiva de nuestros años, me di cuenta de ello y diseñé una experiencia en la que se puedan disfrutar todos, porque una experiencia sensorial se vuelve inolvidable y, si es compartida… ¡es un hito en la pareja!

Siempre tenemos una forma de vincularnos que es la conocida, la esperada… En Puente Invisible, la propuesta es salir de esa zona de confort, atreverse a cambiar el lugar esperado por nuestro otro, descubrir una nueva forma de conectar… Y el juego habilita muchísimo a eso, desde la complicidad hasta brindarnos marcos de acción donde puedo actuar distinto, sabiendo que es un juego y, sobre todo, confiando en que mi pareja es mi refugio y me habilita a eso.

Muchas de las parejas vienen buscando facilitar la comunicación y es increíble cómo unas pocas preguntas abren nuevos caminos para el encuentro. Las dinámicas en Puente Invisible aportan ese grado de facilitación en la expresión tanto de la palabra como del cuerpo. El hecho de adicionar al encuentro de la palabra un juego en el que intervengan el ingenio y la piel hace que sea una experiencia amorosa, inolvidable y hasta muy divertida.

En las experiencias diseñadas, la pareja va a vivir momentos de expresión, de juegos y de rituales. Las dinámicas presentadas facilitan la expresión de la palabra y el cuerpo. Los juegos aportan el lado erótico y también de conexión intelectual, hasta llegar al ritual, que es una propuesta para sellar en la mente y en el corazón de la pareja el tiempo compartido.

¿Qué cosas tienen en cuenta para personalizar la experiencia? ¿Hay parejas que buscan reconectar desde la conversación y otras que necesitan más juego, sorpresa o sensualidad?

Hay parejas que buscan reconectar porque se dan cuenta de que la rutina los aleja, y hay parejas que buscan explorar la conexión. En todos los casos, la conexión es la finalidad y el juego es el medio.

Cada pareja, cuando completa el formulario posreserva, expresa su búsqueda o intención. Eso me permite personalizar mejor cada experiencia, armándola a medida. Si bien hay un mapa prediseñado para cada experiencia, la pareja es el verdadero territorio. Cada pareja hace su experiencia. ¡Y nunca pensé que podía haber tantas experiencias como parejas! ¡De hecho, hay “repetidores”! Parejas que hicieron más de una vez la misma experiencia porque depende de lo que busquen y lo que hayan hecho en la anterior, nunca dejo los mismos despertadores sensoriales. En ese sentido, llevo un relevamiento de cómo compuse cada experiencia para saber qué hicieron y qué puedo proponer para otra oportunidad.

Por otro lado, siempre intento que haya una videollamada previa a la reserva, donde, además de explicar la propuesta de Puente Invisible, escucho sus ideas y abro el abanico para más posibilidades…

Además, si quieren sorprender a su pareja, yo les ayudo en todo lo que puedo, desde las ideas, la decoración, los accesorios, etc. Recuerdo a Tomy que, cuando hablamos, me compartió el motivo de su experiencia: ¡declararle a su pareja que deseaba ser su novio! ¡Me emocionó mucho saber que los chicos más jóvenes están volviendo a eso, a comprometerse formalmente con la palabra! ¡En ese caso, todo fue muy distinto en Puente! Tomy fue el anfitrión, con un ramo enoooorme de globos y pequeños detalles que hicieron una Noche Romántica original y a medida de sus expectativas. Si tienen ideas, deseos o sueños… en Puente Invisible se pueden materializar.

¿Qué pasa cuando una pareja llega pensando que necesita una experiencia romántica y durante el encuentro aparece una conversación pendiente, una emoción o algo que no esperaba?

Algo clave es saber que Puente Invisible es un espacio lúdico. No es un lugar para resolver conflictos o dolores… Yo soy diseñadora y facilitadora creativa, no soy terapeuta. Lo diseñé desde mi experiencia personal como un espacio amoroso, acogedor, de conexión, ¡para disfrutarse más! ¡A pleno!

Siempre les digo que esto es como un paréntesis de la realidad, no existe una situación real en la que los sentidos estén 24 horas siendo estimulados con la intención explícita de compartirse. Es muy importante que dejen afuera los problemas, las diferencias, los desencuentros… que hagan su recorrido con la intención de encontrarse, de disfrutarse… ¡Si eso sucede, en Puente hay MAGIA!

Y seguro, después de vivir la experiencia, van a saber abocarse a esas diferencias con otra mirada. Sí hay terapeutas (psicólogas/sexólogas) que conocen las propuestas que ofrecemos y que les recomiendan a sus pacientes realizar la experiencia en Puente Invisible como parte de su proceso terapéutico porque el encuentro lúdico aporta mucho. En esos casos, hago mi aporte y me siento feliz de poder hacerlo.

Después de 150 experiencias en un año y medio, ¿qué aprendiste sobre las parejas que no sabías cuando empezaste?

Me sorprendió mucho, y para bien, encontrar que es una opción tan bien recibida en parejas de mucha trayectoria. ¡Muchas con más de 30 años de convivencia han venido a Puente! Para mí es un honor. Pero la verdad es que cualquier pareja, sin importar su tiempo compartido, puede vivir una experiencia Puente… el único requisito es que ambos deseen conectar desde otro lugar: el JUEGO.

Aprendo con cada pareja que viene. De hecho, las experiencias son muy dinámicas porque voy entendiendo y conociendo más diferencias. Voy ampliando el espectro de personalidades y adaptando las propuestas para lograr más emoción.

Me fui dando cuenta también de que, si bien yo desde un inicio tenía clara la idea, me resultó difícil darlo a conocer… Fui modificando y encontrando las palabras acertadas para transmitir la esencia sin spoilear. Dar la confianza necesaria para que se animen a dar el paso contando lo que se puede sin describir exactamente lo que van a vivir, ya que el efecto sorpresa es muy importante para el éxito de la experiencia. Los testimonios que me dejan posexperiencia me lo confirman. Julieta escribió esta semana: “…me divertía saber que íbamos a vivir una experiencia de la cual teníamos poca data. La necesaria para poder tomar la decisión […] mi sensación fue de mucho placer, nos divertimos, nos emocionamos, conectamos en cada actividad propuesta, nos permitimos jugar en cada situación. Lo recomiendo 100%…”

¿Hay algo que se repita en las historias de quienes llegan? ¿Qué suelen estar buscando: celebrar, reconectar, salir de la rutina, recuperar el deseo, simplemente tener tiempo para hablar?

Sí, claro. Aniversarios y celebraciones son motivos reiterados para hacer la experiencia, aunque, y eso es lo más maravilloso, muchas parejas vienen solo por el hecho de conectar sin motivo, sin excusa… solo de disfrutarse y fortalecer su vínculo.

En Puente ya tuve la alegría de que la experiencia fuera la Noche de Bodas. Los vi bajar del auto terminada la fiesta, con el vestido blanco y descalza, la corbata en la mano… y dos caritas con el deseo de descansar y empezar otro juego. ¡Fue hermoso!

También hubo parejas que realizaron fotos y videos durante su experiencia, generando contenido propio para sus redes sociales, y lo cierto es que la conexión que lograron en Puente les facilita mucho la fluidez necesaria para captar momentos de cercanía e identificación.

Otra situación recurrente es la de regalar la experiencia. Hay amigas, amigos que ofrecen la experiencia Puente buscando algo muy distinto e inolvidable: un regalo de bodas, aniversarios o ¡sin calendario! Solo porque lo consideran como un bien valioso.

En todos los casos, cuando así lo quieren, yo les doy la bienvenida, los recibo para contarles la dinámica y me retiro. ¡Quedan solos! En intimidad y privacidad. Como es una propuesta innovadora, muchos vienen con la idea de relajar, de salir de la rutina y cuando empiezan a vivir la experiencia se dan cuenta de que es otra cosa, que depende de ellos poder vivirlo de otra manera porque el espacio que los rodea los invita a eso.

Al finalizar, me acerco a despedirlos y ese es mi momento más esperado: ¡las devoluciones! Me llenan el alma, me emocionan…

En una época de hiperconexión y pantallas, ¿qué cambia cuando una pareja se queda unas horas sin las distracciones habituales?

¿Sabés que en Puente Invisible la tecnología es parte fundamental? De hecho, ¡yo dejo el espacio curado para que todo suceda sin mi presencia y ahí aparecen las pantallas, celulares u otro dispositivo!… Y lo que sucede es que los usan como un medio… no quita tiempo ni interrumpe en la conexión de la pareja.

En la vida cotidiana, muchas parejas disfrutan compartir una peli, ver un corto juntos… escuchar un audio o música y, en la medida en que sea un acto compartido, ¡es súper disfrutable! Si logramos esa conciencia en la vida cotidiana, la tecnología es un aporte. Es muy necesario que tengamos la intención para hacernos ese encuentro, la voluntad es una pata fundamental del amor. Actuar desde el deseo de ser pareja es clave porque el amor y la pareja se construyen. No un día, no un momento… ¡siempre! ¡A cada rato! En cada minuto requiere de la voluntad y decisión de cada par.

¿Qué consejo le darías a una pareja que siente que se quiere, pero que hace mucho que no se sorprende, no juega o no conversa de verdad?

Siempre hay tiempos en los que vamos “desemparejados”, pero sabemos que seguimos amándonos, que seguimos eligiéndonos… En nuestro caso, nos facilitó mucho encontrar un “tercer lugar” (término del sociólogo estadounidense Ray Oldenburg), un espacio donde bajamos la guardia y surgen temas de conversación fluida, amorosa, constructivos. Ese tercer lugar puede ser cualquier bar, plaza o espacio que no sea la cocina o el living de casa. Parece tonto, pero un “tercer lugar” ayuda muchísimo a mirarse y redescubrirse.

Por supuesto, Puente Invisible es un tercer y hermoso lugar. Y como te decía antes, la intención y voluntad son clave, entonces, buscar sorprender y observar lo simple hace que encontremos asombro, que valoremos detalles que generalmente naturalizamos. Siempre podemos darle una vuelta de rosca más a todo, no caer en lo mismo, buscar diferencias y reconocerlas… Yo busco vivir emociones, desde ahí actúo y busco.

En noviembre cumplimos 26 años de casados… ¡ya estoy pensando en mi sorpresa! No es un regalo comprado, deseo que sea una entrega porque sé que él lo sabe valorar.

Algo muy importante es reconocer nuestro mapa del amor. Cuando empezamos a conocernos, vamos dibujando ese mapa y los años nos hacen creer que ya fue escrito una vez y ahí quedó. ¡Estático!… Mi propuesta es que busquemos dibujar ese mapa del amor cada año, si quieren, cada fin de año o cada aniversario… Descubrirnos nuevamente, preguntar sin dar por sentada la respuesta, abrirnos para manifestarnos y evolucionar como dupla consciente.

Redacción OHLALÁ!

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