Las fechas de Fin de Año y las propuestas de compartir festividades en familia o grupos de amigos pueden ser escenas vividas con ambivalencia y ansiedad para aquellas personas y/o parejas que se encuentran en proceso de la búsqueda de un embarazo que no llega.
Pueden resultar momentos que se vivan con alta exposición y que activen defensas ante posibles preguntas incómodas o explicaciones que pueden volverse abrumadoras.
A veces, estas fechas también coinciden con instancias de Tratamientos de Reproducción Asistida, y conviven con fechas claves o esperas de resultados. En algunos otros casos, pueden ser las primeras fiestas luego de un diagnóstico o de alguna noticia en relación a la fertilidad que se está procesando. Si hubo una interrupción gestacional cercana o intentos que no prosperaron estos días en los que circulan imágenes de reuniones “felices” y de infancias rodeando mesas familiares pueden ser especialmente movilizadoras y dolorosas.
Por eso es muy importante recordar que todos nos encontramos transitando nuestros propios procesos, duelos, incertidumbres y/o malestares y que estas fechas pueden amplificar emociones, por tanto es muy importante tener presentes algunas estrategias de límites cuidadosos para propiciar contextos amables.
Algunas sugerencias:
1. Permitirse sentir: las emociones pueden ser agobiantes, y está bien sentirse triste, enojado/a, frustrado/a. Dar espacio a estas emociones sin juzgarse y aceptando que esta autovalidación es un paso muy importante hacia el bienestar emocional.
2. Comunicación abierta: si estás en pareja, la comunicación abierta es clave. Hablen sobre cómo se sienten y estén disponibles el uno para el otro. Compartir sus emociones puede fortalecer su vínculo y ayudarles a apoyarse mutuamente durante estos días si se vuelven desafiantes.
3. Respuestas ante preguntas complejas: delinear previamente algunas respuestas ante comentarios y preguntas incómodas y/o dolorosas para desactivar posibles tensiones. Esto traerá alivio y ayudará a regular las ansiedades.
3. Construir límites: no tener miedo de establecer límites saludables. Si ciertos eventos o reuniones se presentan como demasiado difíciles, es completamente posible decir no, para priorizar el bienestar emocional y físico.
Hay que recordar que solo son una fecha más y que en esta oportunidad puede ser una buena idea hacer un plan distinto y liberarse de exigencias y mandatos, apuntalándose en espacios y personas seguras.
A veces estos momentos se tornan más livianos en círculos más pequeños donde se comparte amorosamente sin necesidad de “ponerse al día” o hacer balances.
Las festividades pueden ser difíciles, pero con estos registros y el apoyo de personas queridas se pueden encontrar maneras de atravesarlas con tranquilidad, ternura y autocuidado.
M. Agustina Capurro Licenciada y Profesora en Psicología con Orientación Perinatal y Diplomada en Aspectos Psicosociales de la Reproducción Humana Asistida. IG: @psiagustinacapurro.














