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Masaje orgásmico: qué es y cómo expandir el placer más allá del orgasmo

Una guía para conocer el masaje orgásmico, cómo funciona esta práctica que combina cuerpo y conciencia, y de qué manera permite ampliar el mapa erógeno y la experiencia del placer.


Masaje orgásmico: qué es y cómo expandir el placer más allá del orgasmo

Masaje orgásmico: qué es y cómo expandir el placer más allá del orgasmo - Créditos: Gentileza Natalia Benítez



Por muchos años, muchas de nosotras hemos seguido los guiones de la sexualidad tradicional que marcaban que el sexo era igual a la genitalidad; pero con el tiempo fuimos encontrando nuevas zonas erógenas, aunque claramente aún nos queda mucho recorrido, mucho territorio para explorar. 

¿Qué pasa cuando dejamos de lado esos guiones conocidos y comenzamos a vincularnos de nuevas formas con nuestro placer? ¿Conocés exactamente cuáles son tus propias zonas erógenas? ¿Cuál es nuestro mapa erótico y el de nuestra pareja? ¿Qué es un orgasmo expandido y cómo podemos llegar a él?

En esta nota te invitamos a explorar estas preguntas, recorrer tu cuerpo por completo y pensar en la posibilidad de ampliar tu mapa erógeno para llevar la energía sexual por todo tu cuerpo.

¿Qué es el masaje orgásmico? 

Masaje orgásmico: algunas claves

Masaje orgásmico: algunas claves - Créditos: Gentileza Natalia Benítez

El masaje orgásmico es una herramienta para entrenar la capacidad de circulación de la energía sexual por todo el cuerpo, ampliando así la percepción y la presencia. Como técnica, integra conocimientos provenientes de distintas disciplinas, como el tantra, la sexología tradicional y la eutonía, generando un lenguaje común, que sea accesible. Cuerpo, emoción, psiquis y energía se comprenden como una extensa red orientada a la exploración del contacto, la circulación orgásmica y sus diversas manifestaciones.

A través de esta técnica, aprendemos que el cuerpo puede percibirse a sí mismo cuando se pone en relación. En ese momento, el masaje deja de ser algo que se aplica sobre un único cuerpo y se convierte en una vivencia compartida. Quien toca y quien recibe el masaje registran lo que sucede momento a momento. Esa presencia modifica la cualidad del estímulo y amplía el repertorio de respuestas posibles.

¿Qué vas a aprender a través de esta técnica? A registrar temperaturas, densidad de los tejidos, microvariaciones respiratorias, cambios en el tono muscular y en la disponibilidad energética. Esa escucha manual permite intervenir con intención: cuándo intensificar, cuándo sostener, cuándo pausar, cuándo expandir. La técnica se convierte así en aplicación estratégica de ciertos principios, con el objetivo de poner en valor el contacto en conexión y la circulación orgásmica como experiencia multinivel.

¿Cómo se lleva a la práctica?

Masaje orgásmico: algunas claves

Masaje orgásmico: algunas claves - Créditos: Gentileza Natalia Benítez

La técnica combina maniobras provenientes de la eutonía, contactos envolventes derivados del masaje tántrico contemporáneo, hamacados y abordaje de tejido profundo. Cada práctica propone una estructura que sostiene el contacto creativo y una composición única de cada masaje.

El recorrido incluye la exploración consciente de los 47 “kamamarmas” —las zonas erógenas de todo el cuerpo que reconoce el tantra— y la diferenciación de tipos de tejido y niveles de estimulación. Por ejemplo, uno podría estar trabajando con una mano la capa más superficial de piel que envuelve una oreja, mientras que con la otra mano se puede trabajar el tejido profundo a nivel óseo en una pantorrilla. Así de expansiva es la práctica. El canal que va desde la base del perineo hasta la garganta puede abordarse con técnicas que habilitan mayor vibración y expresión.

¿Se practica desnudos?

masaje-orgasmico-1_2.jpg - Créditos: Gentileza Natalia Benítez

En el masaje orgásmico, la persona que recibe el masaje suele estar desnuda y recibe contacto en la totalidad de la piel. Por otra parte, quien facilita el masaje permanece vestido. Es una práctica unidireccional —uno da, el otro recibe—, pero, al mismo tiempo, se produce una intercolaboración activa: el receptor se mueve, expresa y participa. 

Otro elemento clave de la práctica es la música, porque la curva musical acompaña la experiencia y guía los ritmos del masaje. Si sabés entregarte a la experiencia, el placer no tarda en llegar.

¿Es igual al masaje tántrico?

Tanto el masaje orgásmico como el tántrico buscan expandir nuestro propio mapa erótico, erógeno, tener más conciencia de nuestro cuerpo, de la sensibilidad, movilizar la energía sexual, entrar en estados de presencia de aquí y ahora, sentir orgasmos expandidos u otro tipo de sensaciones orgásmicas y preorgásmicas.

En ambos también pueden aparecer vivencias que han sido traumáticas y entrar en el proceso. Pero también existen diferencias: por ejemplo, en muchas prácticas tántricas el silencio es parte del proceso, mientras que en el masaje orgásmico se puede invitar —no imponer— al feedback hablado. La persona puede expresar cómo se siente o cómo está recibiendo el contacto. 

También aparece un elemento poco habitual en el masaje tántrico: la mirada. En un momento específico del masaje, cuidadosamente preparado, el receptor mira al masajista. Esa mirada funciona como una señal directa al sistema nervioso: no estás solo, estás acompañado. El contacto no es solo corporal, también es vincular.

Durante el masaje, quien recibe entra en un estado de trance conducido, pero sin perder nunca la voluntad ni la conciencia. Se trata de una atención expandida, una especie de entrevigilia donde la percepción está completamente disponible.

Un encuentro creativo con el cuerpo

Finalmente, otra de las diferencias principales con el tantra es que en esta disciplina también difiere el modo de entrenamiento. En el masaje orgásmico, el principal destinatario del aprendizaje es el propio propio cuerpo y nuestra propia consciencia. La exploración es in situ, vivencial y grupal.

 Los entrenamientos giran siempre en torno a dos ejes: el contacto humano y la circulación orgásmica, abordados desde lo físico, lo energético, lo psíquico y lo emocional. No se trata solo de tantra: se integran herramientas de psicoeducación, eutonía, corrientes somáticas e inteligencia emocional, ampliando el campo de experiencia más allá de una sola tradición.

Más que una técnica concreta, el masaje orgásmico propone un encuentro creativo con el cuerpo, donde placer, presencia y vínculo se entrelazan para abrir nuevas posibilidades de sensación y conciencia.

Otro aspecto interesante del masaje orgásmico es su impacto en el sistema nervioso. Al trabajar con respiración, contacto y estímulos graduales, esta práctica puede ayudar a regular estados de estrés y a activar respuestas de relajación profunda. En lugar de buscar únicamente la excitación, el objetivo es que el cuerpo se sienta seguro para percibir placer. Cuando el sistema nervioso sale del modo de alerta y entra en un estado de calma, la sensibilidad aumenta y la experiencia erótica se expande.

¿Se puede tener un orgasmo durante un masaje?

La experiencia del masaje es un continuo dinámico que incluye distintas frecuencias de intensidad y diversas formas de integración. El orgasmo sí puede manifestarse como descarga, expansión sostenida, respiración ampliada, vibración difusa, coherencia psicofísica o estados de conciencia ampliada. Cada manifestación informa sobre la capacidad del organismo para sostener activación y volver a un estado de equilibrio ampliado.

En este caso, se habla más de una “circulación orgásmica”, que provee una experiencia más amplia que el orgasmo entendido como evento o suceso. ¿Qué quiere decir esto? Implica permitir que la energía sexual fluya, se distribuya, se reorganice y genere vitalidad. De este modo, se amplía el rango de manifestaciones orgásmicas posibles: podés sentirlo como una vibración, expansión, coherencia, como una respiración ampliada, o una sensación de integración emocional. Es un trabajo que amplifica el espectro de la experiencia orgásmica. Las personas pueden acceder a sensaciones nuevas.

El objetivo principal de esta práctica es brindar las herramientas para que las personas accedan a un espectro orgásmico amplificado. Entonces, es posible que durante la experiencia del masaje se manifieste su respuesta más conocida u otras manifestaciones nuevas, producto de un cuerpo disponible y en circulación. Si te resuena esta forma de expandir el placer, quizá te tiente probar una experiencia. En definitiva, el masaje orgásmico invita a repensar el placer más allá del orgasmo como meta. Se trata de habitar el cuerpo con curiosidad, presencia y escucha. Tal vez la verdadera revolución erótica no esté en llegar a un punto final, sino en animarnos a explorar el camino con más conciencia y libertad. .

Un encuentro ritual

  1. Apertura: al principio del encuentro, se conversa sobre límites (por ejemplo, si no querés que te toquen cierta zona), objetivos, vulnerabilidades, escenario de salud y cuidados posteriores. El consentimiento es activo y dinámico.
     
  2. Exploración: se entrenan ejercicios de dar y recibir masajes para afinar la percepción. Luego se realiza la experiencia de masaje en dupla, aplicando los principios aprendidos. Se despliega la tecnología del contacto con presencia y ajuste continuo.
     
  3. Cierre e integración: al finalizar el masaje de ambas personas de la dupla, se comparten grupalmente sensaciones y experiencias y luego se hacen algunos ejercicios de respiración consciente para integrar lo vivido a nivel corporal y sensorial.

ALGUNAS CLAVES

Al ser una práctica que involucra intimidad, también los tipos de movimientos e intensidades tienen que estar cuidados al 100%, para que la experiencia sea placentera.

  • Respeto

Al estar en contacto piel con piel de zonas íntimas —incluso genitales— se requiere que ambas personas estén de acuerdo con los límites.

  • Exploración

Desde quien está dando el masaje también existe la exploración: no solo las manos masajean, sino también pueden hacerlo los codos, brazos, etc.

  • Intensidad

No todos los movimientos tienen que trabajar la presión; se admiten maniobras suaves, caricias y presiones más sutiles.

¿DÓNDE APRENDER?

El training en masaje orgásmico se puede hacer en dupla o ir sola y encontrar un/a compañero/a de práctica; se realiza un domingo al mes en Erotique, la Escuela del Espacio Erótico Cultural Erotique Pink en Palermo. 

Más info: talleres.erotiquepink.com o @laescuelapink.

Experta consultada: Natalia Benítez, psicóloga y sexóloga. Creadora, facilitadora y entrenadora de masaje orgásmico.
@nataliabenitezok.

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