Tu pareja te tiene que insistir varias veces y, a lo mejor cedés, pero sin muchas ganas. Ya no sos la que proponés porque ni se te cruza por la cabeza tener relaciones sexuales (¿qué era eso?). En pocas palabras: tenés la libido por el suelo. ¿Por qué te sucede esto? Hay ciertos factores que podrían provocarlo.
- El estrés
- Problemas sexuales
- Tu estilo de vida
- Medicamentos
En el sexo: más es más
"Está bien documentado que, cuanto más sexo tenés, más querés, pero dar esos primeros pasos no siempre es fácil", afirmó en Women’s Health, la autora y experta en relaciones sexuales Sammi Cole.
Para empezar a calentar el terreno, la experta sugirió probar con la masturbación. "Te permite hacer tanto o tan poco como quieras, alcanzar el clímax en tu propio tiempo y redescubrir el placer físico sin la presión de un compañero", dijo.
También, recomendó recurrir a la memoria para incrementar el sex drive. "La excitación y el deseo sexual se originan en el cerebro, no en los genitales. Entonces, para sentir que querés sexo, primero debés descubrir qué es lo que mentalmente te excita. Podría ser un recuerdo, una fantasía sexual específica, un cierto olor o un estímulo visual. Si no estás segura ¡es el momento de experimentar!", propuso.










