Las vacaciones de invierno son la excusa perfecta para cortar con la rutina y regalarse unos días de descanso. Ya sea que busques nieve y montaña, una escapada urbana para hacer compras, playas con temperaturas agradables o paisajes que parecen de otro planeta, hay opciones para todos los estilos de viaje. Desde clásicos que nunca fallan hasta destinos menos explorados que sorprenden por su belleza, armamos una guía con propuestas en Argentina y el exterior para inspirar tu próxima aventura invernal.
RÍO DE JANEIRO
Para una escapada con amigas
Por Euge Castagnino.

Euge en el Real Gabinete Português de Leitura, en Río de Janeiro.
Río de Janeiro es, definitivamente, la Cidade Maravilhosa. Y ese apodo no cambia en invierno, sino que se vuelve un destino perfecto para escaparse del frío y disfrutar un chapuzón en el mar con 25 grados, sin la humedad del verano carioca o la temporada alta del carnaval. Podemos confirmarlo: Río no falla en ninguna estación del año.
ALGUNOS imperdibles
1. Ir al Real Gabinete Português de Leitura
Escondido en el corazón del centro histórico, este es uno de los secretos mejor guardados de Río —y uno de los más impresionantes—. Fundada en 1837 por inmigrantes portugueses, esta biblioteca pública alberga más de 350.000 libros en una sala inmensa que parece salida de Hogwarts, con estanterías del piso al techo. Fue elegida varias veces como una de las bibliotecas más lindas del mundo. ¡Y con razón! La entrada es gratuita y suele haber pocos turistas.
Más info: @realgabineteportuguesdeleitura.
2. Asombrarte en el Jardín Botánico
A pocos minutos de Ipanema, es un planazo perderse en este oasis verde que se extiende sobre casi 140 hectáreas. Su famosa Alameda de las Palmeras Imperiales es el spot ideal para sacarte fotos, pero el jardín tiene mucho más: orquídeas en flor, estanques con nenúfares gigantes del Amazonas, monos capuchinos saltando entre los árboles y una atmósfera casi mágica. En invierno, el clima es ideal para recorrerlo sin agotarse: llevá tus zapas más cómodas y calculá al menos dos horas para recorrerlo. Abre todos los días y tiene una entrada de R$80 (menores de 5 entran gratis y hay descuentos para estudiantes y jubilados).
Más info: @jardimbotanicorj.
3. Caminar por la laguna Rodrigo de Freitas
Rodeada por los barrios más chic de la ciudad —Ipanema, Leblon, Gávea y Jardim Botânico—, esta laguna es el equivalente a nuestro Rosedal porteño con 7,5 km de circuito. Con el Corcovado como telón de fondo y buenas vistas del Cristo Redentor, al atardecer, la laguna se tiñe de naranja y la vista es una postal. Un plan que no cuesta nada y que vale todo.
4. Ir en bici de Copacabana a Barra da Tijuca

Uno de los planes más lindos —y más instagrameables— de Río es recorrer en bici la ciclovía que conecta las playas de Copacabana a Barra da Tijuca, pasando por Ipanema, Leblon y São Conrado. Más de 20 km a la orilla del mar, con el Atlántico de un lado y los morros del otro. Las bicicletas se alquilan en varios puntos de la Avenida Atlântica y el recorrido se puede hacer a tu ritmo, parando a tomar un cafecito, darse un chapuzón y probar el famoso (¡y adictivo!) biscoito Globo de los vendedores ambulantes.
Datos útiles
DÓNDE COMER: Rascal, en Leblon, es la mesa perfecta para un almuerzo mediterráneo informal, pero con onda. Tienen un menú bufet libre con precio fijo y súper variado con ensaladas, pastas y charcuterie de primera calidad.
Más info: @rascalrestaurante.
DÓNDE DORMIR: si el plan es entre amigas, nada mejor que alquilar una casa o un departamento amplio para que estén cómodas. Si quieren estar cerca de la movida carioca o salir más de noche, los mejores barrios para parar son Ipanema y Leblon. Si buscan un plan full relax, Barra da Tijuca lo tiene todo y es más tranquilo. ¿Precios aproximados? En plataformas de alojamiento como Booking podés encontrar lindos departamentos para 4 a 6 personas desde US$900 por semana.
LA RIOJA
Para redescubrir Argentina
Por Cande Blanco.

Parque Nacional Talampaya.
La Rioja es, sin exageración, una de las provincias más salvajes y subestimadas del país. No tiene mar ni glaciares, pero tiene algo que pocas regiones argentinas pueden igualar: paisajes de otro planeta y esa sensación de que llegaste a un lugar que todavía no está en el radar de todos. Para las que quieren un viaje que sorprenda, La Rioja es la respuesta.
Algunos imperdibles
1. Visitar el Parque Nacional Talampaya
Hay lugares que te hacen sentir pequeña, y Talampaya es uno de ellos. Sus cañones de roca rojiza llegan a los 150 metros de altura y el silencio que se escucha adentro es casi religioso. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el parque guarda pinturas rupestres, huellas de dinosaurios y formaciones que el viento esculpió durante millones de años. Las visitas son guiadas y hay opciones en 4x4, en bici o caminando. Calculá al menos medio día completo.
Más info: @parquetalampaya.
2. Laguna Brava y Volcancito
Si no le tenés miedo a la aventura ni a la altura, esta excursión a casi 4500 metros sobre el nivel del mar es una experiencia que no se olvida. La laguna de color turquesa rodeada de volcanes y flamencos rosados parece una alucinación. El camino es de ripio y se necesita vehículo 4x4 o excursión organizada. La clave es ir ascendiendo de a poco y no ir directo al Volcancito, que es el punto más alto. Real, esos paisajes no están en ningún otro lugar del país.
3. Cañón del Ocre
A pocos kilómetros de Chilecito, este cañón es uno de esos lugares que todavía no aparecen en todos los feeds. Sus paredes de tierra color ocre intenso, naranja y terracota forman un corredor natural que parece pintado a mano. Se accede solo en vehículos 4x4 y hay que ir acompañada por guía. La hora dorada —justo antes del atardecer— es el momento ideal para visitarlo: la luz convierte todo en algo mágico.
Datos útiles
Dónde comer
En La Rioja es obligatorio probar un buen locro, empanadas con grasa y papa (sí, así son y están increíbles) y cabrito al horno, el plato estrella de la región. El vino de la zona es el torrontés y hay varios viñedos.
DÓNDE DORMIR
La Rioja no tiene la infraestructura hotelera de otras provincias, y eso es parte de su encanto. En cambio, hay muchas casas de campo convertidas en hotel boutique, como la Posada del Olivo (@posadadelolivolarioja) en Nonogasta, a 1 h del Parque Nacional Talampaya y 25 minutos de la Cuesta de Miranda. En Chilecito y en la capital, también encontrás hosterías boutique muy lindas y con mucho carácter.
MIRAMAR DE
ANSENUZA
¿El Caribe argentino?
Por Cande Blanco.

los flamencos rosas en pleno vuelo sobre la laguna MAR CHIQUITA AL ATARDECER SON UNA LOCURA.
Hay un mar en Córdoba. No es metáfora ni exageración: Miramar de Ansenuza es la única localidad costera de la laguna Mar Chiquita, el mayor humedal salado de Sudamérica y el quinto a nivel mundial. Sus aguas tienen tanta sal que flotar es automático —como en el Mar Muerto, pero a 700 kilómetros de Buenos Aires—. El color del agua y las palmeras en la rambla te hacen sentir en cualquier lugar, menos Argentina. Sus flamencos rosados y sus atardeceres sobre el “mar cordobés” son de película. Si buscás salir de lo conocido, este es el destino.
Algunos imperdibles
1. Pasear por la laguna en barco al atardecer
Uno de los planes más lindos del destino es recorrer la laguna en lancha cuando el sol empieza a bajar. El agua teñida de naranja y rosa con los flamencos volando en bandada sobre el horizonte es el tipo de atardecer que no necesita filtro ni descripción. Los paseos salen desde el puerto y se pueden reservar directamente en el pueblo.
2. Avistaje de flamencos
El Parque Nacional Ansenuza —uno de los más nuevos del país— alberga tres de las seis especies de flamencos del mundo. Ver decenas de ellos caminar en las orillas saladas, con los Andes como fondo en los días claros, es una imagen que no se olvida fácilmente. La mejor época para visitarlo es de junio a septiembre, cuando la concentración de aves es mayor. Ideal para llevar binoculares, mate y asombrarse sin apuro.
3. Entrar al abandonado Gran Hotel Viena
Este antiguo hotel de lujo, hoy completamente abandonado, es uno de esos lugares que atrapan antes de cruzar la puerta. Sus pasillos vacíos, su arquitectura que habla de otra época y las leyendas que lo rodean lo convierten en visita obligada. Hay recorridos diurnos y nocturnos, para las más valientes, donde las historias de supuesta actividad paranormal se cuentan entre susurros.
Más info: @granhotelviena.
Datos útiles
Dónde comer: Miramar de Ansenuza es un pueblo chico, la gastronomía es sencilla, casera y sin pretensiones. En la costanera encontrás parrillas y comedores con vista a la laguna donde el pescado de río es el protagonista.
DÓNDE DORMIR: la oferta de alojamiento es íntima y familiar. Hay hosterías, cabañas y casas de alquiler temporario que en temporada baja tienen precios muy accesibles. En plataformas como Booking o Airbnb encontrás opciones para 4 personas desde $60.000 la noche.
SANTIAGO DE CHILE
Para hacer shopping y pasear.
Por Agustina Vissani.

Tomarte unos días para escaparte a Santiago con amigas (pero también en pareja o en familia) suena a planazo. Es cerca (en 2 horas ya estás del otro lado de la Cordillera), ofrece paseos urbanos lindísimos, megashoppings a precios imbatibles y la mejor gastronomía andina. Alguna vez la bautizamos Sanhattan y, realmente, está más neoyorkina que nunca.
Algunos imperdibles
1 . El Mercado Urbano Tobalaba (MUT)
Es el primer mercado urbano de Chile, en av. Apoquindo 2730, Las Condes, conectado directamente con la estación de metro Tobalaba. Te traslada al highline de Manhattan con una propuesta que combina restaurantes, cafecitos con onda y tiendas de diseño. ¿Mis preferidas? Larry, una tienda de ropa de segunda mano y objetos deco súper originales; la librería Antártica, con su entrada a través de una galería con arcadas de libros y una selección para quedarte horas hojeando; y Coyote, una propuesta infantil con prendas de diseño y estampados coloridos. A solo una cuadra del Cenco Costanera.
2. Cenco Costanera y Parque Arauco
Los dos gigantes del shopping se convirtieron desde hace años en paradas obligadas para todos los argentinos que viajan a Santiago. Cenco Costanera (ex Costanera Center) se destaca por ser un ícono vertical con el mirador Sky Costanera justo sobre él. Es el edificio más alto de Latinoamérica y el lugar perfecto para tener una vista panorámica al atardecer (para subir se abona entrada). Por su parte, Parque Arauco se destaca por su diseño abierto, restaurantes gourmet y tiendas de lujo como Louis Vuitton, Gucci o Prada.
3. Parque Bicentenario

El parque del bicentenario es un planazo para turistear como local, sobre todo si viajás con chicos.
Es uno de los rincones más tranquilos de la ciudad, ubicado en el exclusivo barrio de Vitacura. Su gran vegetación invita a pasear, andar en las bicis que podés alquilar por la ciudad y hacer un pícnic al pie de la cordillera. Además, hay una gran plaza de juegos para niños y una laguna con cisnes y patos. A lo largo del año realizan numerosos eventos, ideales para turistear como local. Antes o después del paseo por el Parque, podés visitar Casa Costanera, el shopping a cielo abierto con una propuesta que mezcla Casa Ideas, H&M y Zara Home con tiendas de diseño chileno en un ambiente relajado.
Datos útiles
DÓNDE COMER: la propuesta foodie de Santiago es de las mejores de Latinoamérica. Desde las que se ubican en el Mercado Central hasta las de estrella Michelin. Nuestras favoritas: Pulpería Santa Elvira, que, aunque se mudó de su clásica (¡y hermosa!) casa en Matta Sur (ahora está en Lincoyán 920, Nuñoa), mantiene el espíritu de su chef, Javier Avilés Lira, y es una verdadera experiencia para los sentidos; y Giratorio Restaurante, en el corazón de Providencia (av. Nueva Providencia 2250, piso 16), para comer mientras girás con vistas 360º de la ciudad.
DÓNDE DORMIR: la elección del hotel tiene mucho que ver con el motivo central de tu viaje. Si el plan es puro shopping, hay buenas opciones a pasos de los grandes malls. El Mandarin Oriental es un verdadero oasis a una cuadra de Parque Arauco. Si preferís algo más relajado, una buena opción es el NOI Vitacura, con excelente desayuno y spa.
PLANES CON NIEVE
Chapelco

A 20 km del centro de San Martín de los Andes, el cerro Chapelco es uno de los destinos de nieve más consolidados del país. Cuenta con más de 28 pistas para todos los niveles, 730 metros de desnivel, aproximadamente 1600 hectáreas esquiables y un bosque de lenga que convierte cada bajada en una experiencia casi cinematográfica, con el lago Lácar y el volcán Lanín de fondo. Es impactante cómo el esquí se combina tan claramente con un entorno natural como de película. Si vas en auto, imprescindible hacer aunque sea un tramo de la Ruta de los Siete Lagos que conecta San Martín con Villa La Angostura.
Más info: @cerro_chapelco.
Ushuaia

Archivo LN
Tierra del Fuego tiene la temporada de esquí más larga de Sudamérica. Con una extensión de 14 kilómetros, la Pista Provincial de Esquí de Fondo une los centros invernales Haruwen y Cerro Castor, que, ubicado a 26 km de Ushuaia, es el centro de esquí más austral. Además, cuenta con un parque de snowboard y una pista de patinaje sobre hielo. Si estás empezando y querés algo más tranqui, el glaciar Martial, a 7 km del centro de la ciudad, tiene la Escuela de Esquí Ushuaia, situada en la Reserva Natural, ideal si querés probar deslizarte por la nieve por primera vez con una vista panorámica de la ciudad. Más info: @cerrocastor, @turismoushuaia.
Bariloche

La ciudad más ski-friendly de Argentina no necesita presentación: Bariloche tiene todo. Cerro Catedral, a 19 km del centro, es el centro de esquí más grande del país, con 70 pistas, 120 km de terreno esquiable y 39 medios de elevación. Las vistas al lago Nahuel Huapi y al Tronador desde los medios de elevación son de otro mundo. Cervecerías, restaurantes de autor, chocolaterías y una vida nocturna que no para hacen que el après-ski sea tan bueno como el día en la montaña. La temporada arranca en junio.
Las Leñas

A 340 km de Mendoza capital, en el departamento de Malargüe, Las Leñas es uno de los centros de esquí más visitados. El descenso de 7050 metros que conecta las pistas Apolo, Neptuno y Venus es uno de los más largos de Sudamérica y una experiencia que los esquiadores no olvidan. Lo que la diferencia de todo lo demás es la infraestructura: 8 hoteles en el mismo valle, gastronomía, un casino y todo lo necesario para no salir del complejo en toda la semana. 30 pistas y 14 medios de elevación: un paraíso para el freeride y el heli-ski.
Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Es fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.
Agustina Vissani Directora editorial de @somosohlala, content manager de SOMOSOHLALA.COM y co-conductora de OHLALAND. Especialista en moda y análisis de tendencias.
Candela Blanco Colaboradora de lifestyle en OHLALÁ!, escribe sobre viajes, gastronomía, arte, cultura y más. Actual productora del streaming OHLALAND!, le apasiona comunicar y el mundo digital. Es periodista, community manager y creadora de contenido.
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Vacaciones de invierno













