
La piel que habito , la nueva película de Pedro Almodóvar, se estrenó hace unas semanas en Londres y gracias a que hay un cine muy cerquita de casa pude correr a verla apenas la pusieron en cartel, justo antes de viajar a Alemania. Sé que por estos días se estrenó en Buenos Aires y recomiendo ir a verla.
Más allá de ser una admiradora de este director, me parece una cinta que vale la pena, de una trama enroscada como todas las obras almodovarianas, con mucha intriga y suspenso, pero también poética, con una estética impecable. Es un homenaje a la belleza y un drama que golpea duro y parejo. A mí por momentos me dejaba en shock y por otros me sensibiliza al extremo. Debo decir que percibí algunos detalles no bien resueltos, pero en el balance general diría que me encantó.
No voy a contar la película, sino simplemente, para quienes no saben de qué estoy hablando, decirles que se trata de un médico cuya obsesión es la piel. Y pensándolo en frío, no es para menos: la piel es el órgano humano que una vez quemado o cortado, por ejemplo, no vuelve a ser exactamente el mismo que fue. Por esto quizás siempre vi a la piel como nuestro primer vestido y, como tal, todo el cuidado que necesita para permanecer sana y vital.
Me parece muy interesante todo esto de la piel que se desprende de la película y el tratamiento estético que le da Almodóvar. Además, calculo que me interesó porque en el mundo de la moda son las obras maestras de los diseñadores las que cubren nuestra piel, pero esta es el soporte desde el que nos proyectamos.
Rescato para el final, porque me pareció excepcional, el vestuario. El encargado fue mi querido diseñador Jean Paul Gaultier, que también hizo el vestuario para la película Kika. Esta vez, se consagró con los bodies color piel y negro, diseñados especialmente para el calce perfecto en el cuerpo de la actriz Elena Anaya, cuya cara y cuerpo son un sueño. Impactante combinación de belleza, estilo, originalidad y seducción. Porque pese a estar todo el cuerpo cubierto, estos trajes son un llamado a descubrir qué hay por debajo.



En esta nota:

