Agosto es uno de esos meses en los que la piel empieza a pedir algunos cuidados extra. El frío, el viento y la calefacción pueden favorecer la resequedad y hacer que la piel se sienta más tirante, opaca o sensible. Por eso, aunque todavía falten algunas semanas para la primavera, este puede ser un buen momento para revisar la rutina y reforzar algunos pasos.
“Usa una crema más espesa rica en niveles de hidratación y repite su aplicación durante el día”, recomienda la dermatóloga María Candela Baigorri (MN 140.174), quien también destaca la importancia de evitar las duchas muy calientes, prestar atención a los productos con alcohol y no abandonar el protector solar durante los meses de frío.
¿Qué necesita la piel en agosto?

Durante esta época del año, una de las prioridades es reforzar la hidratación. Pero no es lo único: algunos hábitos cotidianos también pueden marcar una diferencia.
La experta recomienda:
- Usar una crema más espesa y rica en hidratación, y repetir su aplicación durante el día.
- Evitar las duchas muy calientes, porque el calor seca la piel y disminuye la humedad.
- Prestar atención a los productos que contienen alcohol, ya que tienden a resecar la piel.
- Usar protector solar, incluso durante el invierno.
- Proteger los labios, una de las zonas que más puede sufrir con el frío.
Los cambios más frecuentes
Durante los meses de frío, hay algunas señales que aparecen con mayor frecuencia. Según Candela, las más comunes son: resequedad, piel opaca, labios agrietados, brotes de rosácea o dermatitis.
Para ayudar a la piel durante esta época, recomienda utilizar cremas con ceramidas, ya que ayudan a proteger y mantener la barrera cutánea.
Y hay un paso que, según la especialista, no debería desaparecer nunca de la rutina: “Usa protector solar todos los días del año. Sí, incluso en invierno”.
Los 5 activos estrella para incorporar durante el invierno

Si estás pensando en sumar algún producto a tu rutina, la dermatóloga destaca cinco activos para tener en cuenta durante agosto. Cada uno cumple una función diferente y puede ayudar a acompañar las necesidades de la piel durante los meses de frío.
1. Ácido hialurónico
Además de aportar hidratación profunda, ayuda a suavizar líneas finas y mejorar la elasticidad.
“Lo mejor: suele ser bien tolerado por casi todos los tipos de piel, incluso las sensibles”, explica Candela.
2. Ceramidas
Son especialmente importantes cuando la piel está irritada, reactiva o sobrecargada de activos. Se trata de un activo que ayuda a reparar la barrera cutánea.
3. Niacinamida
Un ingrediente que aporta equilibrio y luminosidad y ayuda a reducir la irritación. También contribuye a unificar el tono, fortalecer la barrera cutánea y calmar la inflamación.
4. Manteca de karité
La especialista la define como “uno de los regeneradores celulares naturales más potentes del mundo de la cosmética”.
Actúa como un escudo que nutre, repara y devuelve la elasticidad a la piel de forma duradera.
5. Glicerina
Es uno de los ingredientes más utilizados en el cuidado de la piel debido a su alta capacidad humectante, que atrae el agua del ambiente y de las capas profundas hacia la superficie de la dermis.
¿Qué tratamientos se pueden hacer en invierno?
El invierno también puede ser una buena época para realizar determinados tratamientos en consultorio y preparar la piel de cara a la primavera.
La menor exposición al sol, el clima más suave y la menor radiación solar son algunos de los beneficios que destaca la experta, ya que permiten llevar “una recuperación más prolongada”, siempre con los cuidados adecuados.
Entre los tratamientos que menciona se encuentran:
- Láseres fraccionados ablativos y no ablativos, como Láser Q Switched y Erbium, ideales para rejuvenecer la piel y eliminar manchas.
- Luz pulsada intensa, que utiliza energía lumínica para actuar sobre diversas imperfecciones de la piel.
- Mesoterapia y mesolifting.
- Microneedling.
- Rellenos.
- Toxina botulínica.
- Bioestimuladores.
- Plasma Rico en Plaquetas.
- Peelings físicos y/o químicos, con ácidos que pueden despigmentar, exfoliar, hidratar y equilibrar la piel, entre otras funciones.
Cómo adaptar la rutina de skincare al frío

No hace falta cambiar absolutamente todos los productos cuando llega el invierno, pero sí prestar atención a algunos pasos. Y uno de los primeros tiene que ver con algo tan cotidiano como la ducha.
“Evitá el agua caliente. Deshidrata tu piel y contribuye a la pérdida de lubricación”, explica Candela.
Después del baño, es importante secarse bien, pero sin friccionar la piel. A partir de ahí, la rutina puede incorporar algunos cuidados específicos:
- Utilizar jabones cremosos.
- Hidratar la piel todos los días después del baño con fórmulas enriquecidas.
- Proteger los labios con bálsamos o labiales humectantes.
- Evitar abrasivos y exfoliantes, especialmente en pieles secas y/o sensibles.
- Prestar atención a las manos y evitar jabones y toallitas desinfectantes.
- Aplicar una buena crema de manos antes de dormir.
- Reaplicar protector solar, incluso cuando está nublado.
Además, hay un dato para tener en cuenta: patologías como la dermatitis atópica, la rosácea y la dermatitis seborreica pueden empeorar con el clima frío.
Los 6 errores más frecuentes que cometemos en invierno

A veces, cuidar la piel durante el invierno no significa sumar más y más productos, sino evitar algunos errores bastante frecuentes.
- No usar protector solar. “Los rayos UV siguen activos todo el año, incluso en días nublados o fríos. El daño solar es acumulativo.”
- Creer que la piel no necesita reforzar la hidratación. El frío, el viento y la calefacción resecan mucho más la piel. Por eso, durante el invierno, la hidratación es clave.
- Pensar que cuanto más caliente esté el agua, más limpia queda la piel. El agua muy caliente rompe la barrera lipídica de la piel, causando irritación y resequedad.
- Exfoliar más cuando la piel está reseca. “La sobreexfoliación en invierno puede empeorar la sequedad. En cambio, priorizá hidratación y limpieza suave.”
- Abandonar la rutina si no usamos maquillaje. Aunque no usemos maquillaje, la piel se ensucia con polución, bacterias y sudor. La rutina es fundamental todos los días del año.
- Pensar que la piel grasa no necesita hidratación. “La piel grasa también se deshidrata. Solo necesitás hidratantes livianos y no comedogénicos.”
Si querés una rutina simple, estos son los imprescindibles

Si este mes querés invertir en una rutina sencilla pero efectiva, la dermatóloga recomienda priorizar algunos productos clave. La idea es acompañar la barrera cutánea y combatir la resequedad provocada por el frío, el viento y la calefacción.
- Crema hidratante rica: fórmulas densas con ceramidas, ácido hialurónico o manteca de karité para evitar la descamación.
- Protector solar FPS 50: es innegociable durante todo el año. Especialmente si viajás a la nieve en el sur, donde la radiación se refleja con fuerza.
- Bálsamo labial: los protectores con manteca de cacao o vitamina E ayudan a evitar los labios partidos por el viento frío.
- Limpiador suave: geles o leches de limpieza sin sulfatos que retiren las impurezas sin barrer los aceites naturales de la piel.
- Crema reparadora de manos: un infaltable en la cartera para combatir la resequedad extrema provocada por el lavado y el frío. Con estos cuidados, la piel puede atravesar agosto mucho más cómoda y llegar preparada al cambio de estación.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.















