Crecimiento personal: las tres zonas que todos deberían conocer

Si bien todos conocemos la zona de confort, ¿sabías que existe la zona de pánico y la de aprendizaje?


Cómo identificar tu zona de confort, de pánico y de aprendizaje.

Cómo identificar tu zona de confort, de pánico y de aprendizaje. - Créditos: Getty.



Hay una frase que, quienes tienen miedo al cambio, escuchan con muchísima frecuencia: "Tenés que salir de tu zona de confort". Sobreentendiendo que esa área como algo naturalmente negativo, que te achancha y que -en muchos casos- es la culpable de te permitirte tomar riesgos, crecer y aprender algo nuevo.

Pero si bien la situación individual de cada persona va a definir cuánto de cierto tiene esa idea en su propia situación, es importante dar un paso hacia atrás y mirar la fotografía completa. Es que -más allá de la zona de confort- existe la zona de aprendizaje y la zona de pánico; y las tres pueden ser utilizadas como herramientas para el crecimiento personal.

¿Cómo identificar cada zona?

  1. 1

    Zona de confort: es el área en la que normalmente operamos ya que se trata del lugar en donde ponemos en acción esas habilidades y capacidades que vamos adquiriendo. Por razones lógicas es la que nos resulta más cómoda pero, como veníamos diciendo, esto no es necesariamente malo. Sin embargo tenemos que tener en claro que no es la zona en donde vamos a progesar o desarrollar nuevas habilidades, ya que se trata -justamente- de lo que ya sabemos.

  2. 2

    Zona de pánico: desde nervios hasta ansiedad, de miedo hasta incomodidad o falta de ánimo. Estas son las típicas emociones que atraviesan la zona de pánico porque significa que estamos frente a actividades que son tan complicadas, que resulta difícil abordarlas. Al igual que en la zona de confort, ésta no es un área de crecimiento o de progreso.

  3. 3

    Zona de aprendizaje: considerada una zona intermetida entre la de pánico y la de confort, esta es el área en donde podemos aprender cosas nuevas, progresar y lograr un crecimiento personal. Explicándolo de una manera sencilla, podríamos decir que todas esas habilidades y destrezas que están fuera de nuestro alcance, están en la zona de aprendizaje: "No están tan lejos para que entremos en pánico, ni lo suficientemente cerca como para que nos resulten fáciles".

¿Podés quedarte en la zona de aprendizaje?

Algo que es fundamental es saber que estas tres zonas no son estáticas y que, además, están en constante comunicación. Por eso es que resultaría imposible obligranos a nosotros mismos estar únicamente en la zona de aprendizaje, así como evitar para siempre la zona de pánico. Pensemos, simplemente, en la situación de querer aprender algo nuevo como un idioma: probablemente tu zona de confort esté relacionada con los idiomas que ya conocés y manejás, pero tu zona de pánico será, por ejemplo, enfrentarte a la dificultad de aprender nuevas reglas gramáticas y, finalmente, la zona de aprendizaje el proceso en el que incoporas palabras, normas y hasta los sonidos de este nuevo vocabulario. 

Lo que es fundamental para habilitarnos el crecimiento es conocer estas tres zonas, aprender a identificarlas y conocer sus reglas.

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Diciembre... ¿pero a qué costo? 8 claves para surfear el último mes del año


por Beta Suárez

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.