Modo supervivencia: 7 cosas que te van a ayudar a reconocerlo

Si sentís que apenas sobrevivís al día a día y terminás muy quemada, entonces quizá estás en modo supervivencia. Te contamos cómo reconocerlo, que es el primer paso para activar una solución.


7 cosas que indican que estás en modo supervivencia.

7 cosas que indican que estás en modo supervivencia. - Créditos: Getty.



Así como hablamos del burnout y cómo este agotamiento impacta en las diferentes actividades de nuestra rutina, también es clave poder explorar y entender de qué se trata el modo supervivencia. ¿Por qué? Porque -básicamente- se refiere a la sensanción de que apenas logramos atravesar el día, sin la posibilidad de mirar hacia adelante... aun cuando nos refiramos al futuro cercano. Una situación que, retomando una frase clásica, se convierte en existir y no en vivir.

¿Cómo darte cuenta de que estás en "modo supervivencia"?

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    Tu día tiene solo un horizonte de 24 horas. Si tu día a día es tan abrumador que no te permite levantar la cabeza y proyectar -aunque sea- a un futuro cercano, si no podés planificar nada y, dentro de tu rutina, no existe el "mañana".

  2. 2

    No hay diferencia entre "urgente" e "importante". Como solo podés enfrentar una tarea a la vez, la sensación es que tu lista de pendientes no termina nunca y, con eso, todo parece para "ya, ya, ya".

  3. 3

    Sentís que nadie puede ayudarte. Si tu primer pensamiento es: "Lo hago yo, que me lleva menos tiempo" o "Mejor lo resuelvo, porque me lleva más explicárselo a alguien".

  4. 4

    Te estás privando de dormir bien. Como los días, efectivamente, solo tienen 24 horas, lo primero que hacés es acortar el tiempo de descanso. Cada vez dormís menos y, en consecuencia, cada vez estás más cansada.

  5. 5

    Estás en modo reactivo. Como las cosas te pasan por encima, solo podés reaccionar a cada situación: ya sea un problema, un imprevisto o hasta un conflicto en el trabajo. Perdiste la posibilidad de proyectar y, con eso, de anticipar.

  6. 6

    Sentís que no hay buenos días. Tu rutina diaria está repleta de estrés y problemas, nada parece salir bien o -al menos- como vos querías. Te volvés incapaz de reconocer las buenas noticias y hasta, cuando algo sí funciona, lo convertís en algo negativo.

  7. 7

    No hay tiempo para que te ocupes de vos misma. Así como empezás a acortar tus horas de sueño, también ya no te cuidás a vos misma. Puede ser que empezás a comer mal, dejás de hacer las actividades que te dan placer o hasta que tu casa se convierte en un lío tremendo.

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