En el universo del diseño de interiores, la cocina dejó de ser un espacio meramente funcional para convertirse en un verdadero escenario de expresión estética.
Hoy, las tendencias apuntan a cocinas con carácter, donde el color juega un rol protagónico. Lejos del blanco impoluto o los neutros previsibles, cada vez más proyectos se animan a incorporar tonos intensos, inesperados o directamente audaces.
Esta búsqueda no es caprichosa: responde a una necesidad de crear espacios más personales, con alma, que reflejen el estilo de vida y la identidad de quienes los habitan.

Desde una cocina turquesa que dialoga con el paisaje exterior hasta una propuesta casi negra que gana profundidad con la luz natural, estos 6 ejemplos reales que nos compartió LIVING muestran cómo el color puede transformar por completo la experiencia cotidiana en la cocina.
Cada uno tiene su historia, su contexto y su impronta. Y todos invitan a inspirarse.
1. Turquesa

En una casa de líneas modernas y espíritu colaborativo, diseñada por la arquitecta Cecilia Gómez Abuin junto a sus dueños, la cocina se ubica en un volumen independiente conectado por patios transparentes.
Inspirada en los antiguos almacenes de campo, esta cocina se abre hacia la calle con una gran estantería frente a un ventanal.

El turquesa de los muebles laqueados aporta frescura y vitalidad, en contraste con el negro dominante del resto de la casa.
2. Amarillo

En este departamento de la artista Luisa Freixas que fue reformado en su momento por la arquitecta Dolores Otamendi, el color es protagonista absoluto.
La cocina, pintada de un amarillo vibrante, contraste con un comedor celeste que remite a Matisse y Warhol.

El resultado es una cocina lúdica, pop y profundamente personal, que refleja la energía creativa de su dueña.

3. Rojo tomate
En una antigua quinta de Beccar, con árboles centenarios y espíritu de refugio, la cocina conserva su estructura original de madera, pero se reinventa con un rojo tomate saturado que rompe con lo convencional.

La decisión de color fue una apuesta fuerte que transformó por completo el espacio, dándole energía y personalidad.

4. Azul Klein

En una planta baja reciclada en Recoleta, la abogada Lala Castro Calvo cumplió su sueño de tener una cocina azul Klein.
Tras años viviendo en Bélgica, buscaba reconectar con colores más latinos y efervescentes.

La cocina, ahora integrada al área social, se convirtió en el corazón de la casa, con muebles diseñados a medida y detalles de arte local.

5. Verde menta
En una cabaña de tres niveles frente al mar, en Misty Cliffs (Sudáfrica), la cocina compacta combina diseño y funcionalidad.

El verde menta elegido por el diseñador Gregor Jenkin resalta los pisos de haya originales y aporta una sensación de calma y frescura.
El cielo raso de caña y los muebles de autor completan una atmósfera cálida y contemporánea.

6. Casi negro
En un departamento ambientado por Leticia Rocco en la primera edición de Experiencia Living no pierde vigencia.
Lo pensó para un joven profesional, la cocina se presenta en un gris casi negro que, lejos de oscurecer, aporta profundidad y elegancia.

La barra alta cumple múltiples funciones —comer, trabajar, recibir— y los materiales nobles refuerzan una estética urbana, sobria y sofisticada.

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