María Victoria Beverati, artista: "No quise quedarme ahí, en la herida y el dolor"

En Diario de una herida, su segundo libro, la autora reúne doce relatos sobre miedos, accidentes, ataques de pánico y otras experiencias que la marcaron. "Me animé a navegar en mis oscuridades y pude trascenderlas", dice.

Por Verónica Dema

14 de septiembre de 2026, 21:40

Victoria Beverati escritora. artista
María Victoria Beverati, artista: "No quise quedarme ahí, en la herida y el dolor" - Lau Castro

Hay experiencias que quedan en el cuerpo incluso cuando pasó el tiempo. Un accidente, un miedo infantil, un ataque de pánico, una situación que se salió de control. María Victoria Beverati decidió volver sobre algunas de esas escenas y transformarlas en literatura. Así nació Diario de una herida, un libro de doce relatos en los que aparecen el miedo, la vulnerabilidad, el humor y, también, la posibilidad de transformar aquello que dolió.

Beverati ya había publicado La pequeña Victoria ilustrada, una enciclopedia de autocuidado. Su segundo libro toma otro camino: parte de experiencias traumáticas y de esos momentos en los que la vida parece ponernos frente a nuestros propios límites. Una ceguera momentánea durante la infancia, el miedo a estar sola en una pileta, un accidente en el mar, quedarse pegada a una plancha, las cucarachas, los ataques de pánico, el miedo a una estafa virtual o una caída mientras esquiaba son algunos de los episodios que aparecen en sus páginas.

Pero Diario de una herida es una proclama para mirar de frente aquello que le pasó a su autora, desarmarlo y convertirlo en otra cosa. Esa decisión atraviesa todo el libro. En diálogo con OHLALÁ! Victoria, que es odontóloga, pero tiene su costado artístico muy a flor de piel, cuenta de qué trata su segundo libro, la génesis, por qué decidió escribirlo y el impacto profundo que sintió al hacerlo.

Victoria Beverati escritora. artista
El segundo libro de Vic Beverati, que se presentó en estos días en CABA. - Prensa

¿De qué trata Diario de una herida?

"El libro reúne doce relatos de cosas traumáticas que me pasaron en la vida y dejaron una herida en mí", cuenta Beverati. Entre esas historias aparecen algunos episodios de su infancia y otros de su adultez. Se quedó pegada a una plancha cuando era chica, tuvo miedo de ahogarse y de encontrarse con un tiburón en una pileta, se encontró con un nido de cucarachas y atravesó una fuerte dependencia emocional.

A los 28 años, además, un ataque de pánico la llevó a darse cuenta de que quería separarse del novio con el que llevaba doce años de relación y con quien suponía que debía casarse, tener hijos y ser feliz para siempre.

"Son cosas que le pasan a la gente común, pero yo no quise quedarme ahí, en la herida y el dolor. Me animé a navegar en mis oscuridades y pude trascenderlas, transformarlas en algo mejor", explica.

En los relatos, entonces, el miedo no aparece solamente como algo que hay que superar. También se convierte en una puerta para mirar la propia historia de otra manera. La autora recupera escenas que la marcaron y las cuenta desde el humor, la reflexión y una mirada adulta sobre aquello que alguna vez la desbordó.

Victoria Beverati escritora. artista
Vic Beverati compartió con OHLALÁ! las fotos con las que promociona su último libro. - Lau Castro

Por qué decidió escribir sobre su parte más vulnerable

Beverati dice que tuvo una "imperiosa necesidad" de compartir su parte más blanda y frágil. "Soy de Virgo, siempre pude todo solita y, medio a los golpes, me di cuenta de que necesito mostrar mi parte vulnerable para poder encontrarme con el otro, también desde la fragilidad", cuenta.

En ese proceso también descubrió algo sobre la manera en que se relacionaba con los demás. Durante mucho tiempo sintió que mostrarse fuerte era casi una obligación. Hasta que empezó a contar que había cosas que no le salían, que no era "taaaan crack en todo", que a veces lloraba y que tenía ansiedad.

"Me fui sintiendo mejor. La gente empatiza, se acerca, se abre y te terminás dando cuenta de que todos estamos en la misma. Nadie es mejor o más fuerte que el otro", dice.

La escritura aparece así como una forma de abrir una puerta hacia los demás. Mostrar aquello que suele esconderse (como los miedos, las inseguridades) puede ser también una manera de construir vínculos más profundos.

"Tengo la fuerte intención de crear vínculos más profundos y sinceros y mostrarme siempre poderosa no garpa ni a palos".

El accidente que le devolvió las ganas de escribir

Victoria Beverati escritora. artista
Victoria es escritora y música. - Lau Castro

Durante aproximadamente dos años, Beverati se sentaba frente a la computadora a escribir, pero no encontraba una historia que la llevara hacia adelante.

"La pantalla de la compu quedaba en ese blanco ala, tan limpio y frustrante. El cursor titilando, esperando a que se me cayera una idea, y nada, che. No pasaba nada", recuerda.

Hasta que un día, mientras esquiaba en Chapelco, tuvo un accidente. Había elegido una pista roja, congelada y llena de bumps, y terminó rodando por la ladera de la montaña.

"Perdí completamente el control de la situación (algo muy poco Virgo friendly) y cuando la pendiente terminó, me vi una frutilla gigante en la rodilla", cuenta. El accidente terminó siendo, paradójicamente, el comienzo del libro. Cuando llegó a la cabaña, un amigo le prestó una computadora y apareció una catarata de palabras.

"Escribí dos relatos acerca de ese episodio y ahí me di cuenta de que el trauma me había encendido en CPU", recuerda. A partir de ahí, las historias empezaron a aparecer.

"Habiendo encontrado la punta del ovillo de lana, tirar fue fácil y el ovillo se fue desarmando. ¡Tenía miles de historias traumáticas para contar!", dice.

Libro La pequeña victoria ilustrada
La prqueña victoria ilustrada, el primer libro de Victoria Beverati. - OHLALÁ!

Después vinieron dos meses de reposo, dolor y una pausa obligada. Pero ese tiempo también le permitió escribir y mirar su propio cuerpo de otra manera. "Perdí la autonomía por completo, pero gané tiempo para pensar y escribir. Fui consciente de mi cuerpo y sus heridas. Pude frenar y ocuparme de mí sin culpa."

De las heridas visibles a las que no se ven

Victoria Beverati escritora. artista
Lau Castro

El título del libro funciona también como una metáfora. En el último relato, Diario de una herida, la protagonista recibe una quemadura en la rodilla después de la caída en la nieve. La herida se convierte en personaje y acompaña su recuperación.

Pero la historia también apunta hacia otro lugar: esas otras heridas que no siempre se ven y que, sin embargo, pueden seguir doliendo.

Ese es, quizás, uno de los puntos centrales del libro: la posibilidad de hablar de aquello que duele sin convertirlo necesariamente en una marca que define para siempre a quien la lleva. 

Beverati eligió escribir sobre sus miedos para transformarlos. Y también para dejar de esconderse detrás de una idea de fortaleza permanente. "Cada vez que me animo a mostrar mis debilidades, me siento fortalecida al saber que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí. Es lindo sentirse acompañada, inclusive en la fragilidad."

Una canción de Victoria Beverati en Spotify

Ig: @vic_insomnia Spotify: Vic insomnia

Verónica Dema

Verónica Dema Editora de Actualidad en OHLALÁ! Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Prácticas Redaccionales. Tiene un Máster en Periodismo por LN/Universidad Torcuato Di Tella. Dedicada a temas de géneros, cultura y sociedad.