
Viajar en avión con bebés: guía práctica para disfrutar el vuelo y reducir el estrés
Qué tener en cuenta antes de subirte al avión con un bebé: desde la edad ideal y el mejor asiento hasta la comida, el cochecito y los imponderables. Consejos reales para viajar más tranquila y disfrutar la experiencia.
20 de enero de 2026 • 15:41

Viajar en avión con bebés: guía práctica para disfrutar el vuelo y reducir el estrés - Créditos: Getty
Viajar en avión, si bien muchas veces significa el inicio de unas vacaciones, conocer otro lugar o visitar a la familia, termina siendo un estrés. Incluso sin hijos, el checklist es interminable: valijas, pasaportes, filas, gente, organización. Pero cuando te convertís en madre, lo anterior te parece “pan comido” y viajar se transforma verdaderamente en un tetris.
Así que terminás haciendo lo que hacemos todas: preguntarle a ChatGPT o a otras madres, porque no existe una guía clara sobre lo que necesitás para enfrentar un viaje en avión con hijos. Y porque, seamos honestas, aunque tengas todo perfectamente organizado, cada viaje es una lotería: puede salir increíble o puede aparecer el miedo a las miradas ajenas, al llanto en pleno vuelo y a cómo sobrevivir varias horas en el avión tratando de pasar lo más desapercibida posible.
En este artículo vamos a responder algunas de las preguntas que puedas tener antes de viajar en avión con un bebé y te vamos a compartir consejos para ganarle al tetris.
Edad adecuada para viajar en avión
Técnicamente se puede viajar en avión desde que son recién nacidos, pero si es posible, sugerimos evitar los vuelos durante los primeros días de vida e idealmente esperar a que el bebé tenga dos o tres meses. No por una cuestión de “poder o no poder”, sino porque los aeropuertos y los aviones son espacios muy concurridos y la exposición a infecciones es mayor en esta etapa tan sensible.
A partir de los tres meses, los bebés ya recibieron sus primeras vacunas y su sistema inmunológico está un poco más maduro, lo que les da una mayor protección.
Elección del lugar dentro del avión
Saber elegir el asiento en el avión también puede ser un tip clave cuando viajás con un bebé. De ser posible, conviene buscar las filas con más espacio, como las que están detrás de una pared divisoria, que permiten mayor comodidad para moverse y atender al bebé. Las filas de salida de emergencia, en cambio, no están habilitadas para viajar con niños por razones de seguridad.
En general, los asientos de la ventana suelen ser la opción más segura. En los del pasillo están un poco más expuestos: cuando pasan para servir la comida y la bebida puede caerse algo, incluso líquidos calientes. Además, están más expuestos a objetos que puedan caer de los compartimentos superiores.
Algunas aerolíneas ofrecen una cunita que se fija a la mampara del avión y se usa para bebés menores de seis meses, lo que puede ayudar a descansar un poquito de los brazos. No siempre están disponibles y pueden tener límite de peso, pero pedirla siempre es un buen plan. Y sí, a veces pedís la cuna, te la dan… y el bebé decide no usarla. Pero ese ya es otro tema.
También existen cunas inflables para avión: algunas mamás las probaron y les resultaron prácticas, así que pueden ser una opción más a considerar.
¿Puedo llevar leche en el avión?
Sí, sin problema. La leche de fórmula y el agua para reconstituirla están exentas de la regla de los 100 ml para líquidos. Además, en muchos aeropuertos ya están permitiendo pasar con cantidades más grandes, así que no debería ser un inconveniente. De todos modos, siempre suma avisar al personal de seguridad antes de pasar el control para evitar idas y vueltas innecesarias.
Si tu bebé ya come, otro gran aliado del viaje son los snacks y las comidas fáciles de transportar. Algunas ideas que suelen funcionar muy bien (y no fallan en vuelos largos ni en auto): panquequitos de banana, fruta cortada, bocaditos de verdura (ej.: choclo, zucchini, zanahoria). Son prácticos, fáciles de comer, no ensucian demasiado y salvan más de un momento crítico a 10.000 metros de altura.
Consejos para viajar con un bebé
Vestimenta
Lo ideal es vestir a los niños en capas: no solo la temperatura dentro del avión puede cambiar mucho, sino que también puede haber esperas en pista o el propio cambio de estaciones según cuál sea el destino. Elegir ropa cómoda y práctica facilita los cambios de pañal en espacios reducidos, y llevar uno o dos cambios extra, además de bolsas para la ropa sucia, puede ahorrar estrés. También es recomendable llevar una muda de ropa a mano para vos.
Si ya caminan, se sugiere usar un solo color para poder identificarlos fácilmente. Para los bebés, un pijama con cierre. También es útil llevar muselina, babita y manta (tanto para taparlos como para hacerles carpita y que no les moleste la luz).
Succión
Durante el despegue y el aterrizaje, los bebés pueden sentir molestias en los oídos por los cambios de presión. Dar la teta, mamadera o el chupete suele ayudar. Si el bebé tuvo recientemente una infección o cirugía de oído, lo mejor es consultarlo previamente con su pediatra.
Ruido del avión
El ruido del avión puede ser intenso, sobre todo al despegar, por lo que reducir la exposición con algodón, pequeños protectores auditivos o auriculares adecuados puede favorecer el descanso. Siempre que sea posible, elegir un horario de vuelo nocturno o al menos cercano a una siesta habitual puede facilitar el viaje, aunque sabiendo que los retrasos a veces alteran los planes.
Pañales, juguetes y provisiones
Cambiar el pañal justo antes de abordar suele ser de gran ayuda. Pero tranquila: si hace falta hacerlo durante el vuelo, muchos aviones cuentan con cambiadores en los baños. Además, siempre ayuda tener elementos de distracción: juguetes y libros son una buena opción y, por último, tener provisiones para posibles demoras (¡a nadie le gusta tener hambre!).
Cochecito
No todos los cochecitos entran en cabina. Algunos modelos se pliegan lo suficiente como para ir en el compartimento superior e incluso vienen etiquetados como “apto cabina” o “apto como equipaje de mano”. Cuando no entran, se despachan en la puerta del avión y te los devuelven al aterrizar o en la cinta (según el aeropuerto). En ese caso, al menos podés usarlo hasta último momento, aunque sabemos que el trato en bodega no siempre es el más delicado.
Por eso, buscá que sea apto para cabina / carry-on compatible y, si podés, tratá de embarcar primero: muchas veces, cuando el avión está lleno, intentan convencerte de despachar por falta de espacio.
En la tribu de HAND, los que más se repiten cuando hablamos de viajar son modelos como Pockit, Cybex Orfeo, Cybex Coya, YOYO, Joolz Aer, Bugaboo Butterfly, Cybex Libelle, Nuna TRVL, Joie Pact y Maxi-Cosi Soho. Todos livianos, prácticos y pensados para aeropuertos.
Bonus extra: que se pliegue fácil, con una sola mano, y tenga correa tipo mochila.
Checklist médico de viaje
Para no olvidarte de nada importante en temas de salud y saber exactamente qué llevar en el botiquín, armamos un checklist médico de viaje con todo lo que necesitás tener en cuenta antes de salir. Descargalo acá y viajá con un pocohttps://www.handprimerosdias.com/product-page/check-list-de-viajes más de tranquilidad.
Los famosos imponderables
Por último, es importante recordar que, aun con toda la preparación, los bebés a veces lloran; es súper normal y esperable, y no es culpa de nadie. En ese momento, las miradas ajenas pueden incomodar. Armate de paciencia y pedí ayuda cuando la necesites. Así como habrá gente a la que le moleste, habrá muchas otras personas que van a empatizar con vos y tu bebé.
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