5 tipos de cansancio y cómo pueden afectarte

Aunque estar cansado pareciera un sentimiento generalizado, la ciencia divide los tipos de fatiga en cinco clases. Te contamos cuáles son y cómo pueden afectarte.

Por Sole Venesio

10 de agosto de 2022, 03:08

5 tipos de fatiga y cómo pueden afectarte.

5 tipos de fatiga y cómo pueden afectarte. - Getty.

"Estoy agotado", "Tengo muchísimo sueño", "Siento que no doy más". ¿Cuántas veces escuchamos estas frases o somos quienes las repetimos a amigos o familiares? La sobreproductividad (esa sensación de que no podés tener tiempo libre dedicado al ocio) así como la hiperconectividad no son gratuitas, tienen su lado B y es el cansancio crónico.

Ahora bien, ese agotamiento tiene un impacto directo en nuestra salud física, nuestro estado de ánimo y nuestra salud mental. Aunque parezca que todas las fatigas son lo mismo, en realidad, están clasificadas en cinco tipos diferentes:

  1. Fatiga emocional. Considerada por los profesionales como una de las fatigas más comunes y recurrentes de las personas, es básicamente cuando sentimos tristeza, ira, depresión o frustración durante un período prolongado.Muchas veces esto se puede disparar debido a la angustia empática o la fatiga por compasión (es decir, cuando nos cansamos emocionalmente al lidiar con los sentimientos de los demás) así como también por nuestros propios altibajos emocionales.
  2. Fatiga física. Quizás el tipo de cansancio más fácil de identificar, se trata justamente de la fatiga sobre nuestro propio cuerpo. En tanto los motivos, pueden ser variados: desde el exceso de actividad hasta la falta de la misma y el sedentarismo. Entonces, podemos decir que sentir nuestro cuerpo cansado o dolores en zonas particulares (como el cuello, la espalda, la cintura o las piernas), es el síntoma más común.
  3. Fatiga mental. De acuerdo al profesor de neurología de Stanford, Robert Sapolsky, un jugador de ajedrez puede llegar a quemar 6.000 calorías en tan solo un día de competencia. Aunque la mayoría de nosotros no somos jugadores profesionales, la lección es mucho más simple: nuestro cerebro consume una cantidad significativa de la energía de nuestro cuerpo. Ya sea porque tenemos un trabajo con una exigencia mental altísima o porque muchas cosas dependen de nosotros; las rutinas repletas de cambios, estrés, incertidumbre y/o toma de decisiones son las responsables de la fatiga mental.
  4. Fatiga social. ¿Podemos cansarnos de tener demasiada interacción social? Sí. ¿Y de la poca interacción social? También. ¿Y de interacciones sociales que sentimos que no nos suman? Por supuesto. Interactuar, formar parte de grupos, intercambiar opiniones, dedicar tiempo a salidas con amigos o... estar en el escenario contrario y no tener nada de esto, puede generar fatiga social ya que todas estas actividades también requieren de energía y tienen un impacto directo en nuestra salud.
  5. Fatiga del alma. Si sentimos un mix de todas las fatigas anteriores o un tipo de cansancio que no terminás de identificar o definir, entonces los especialistas hablan de la fatiga del alma. Aunque suene aterrador, es más común de lo que uno cree. ¿Por qué? Simple, a veces la sensación de que la vida nos 'llevó por delante' tiene como consecuencia que nos demos vuelta y tengamos que pensar cómo llegamos al lugar en el que estamos. Comparada con las crisis espirituales, también puede ser un momento de recalibración, renacimiento y reflexión.
Sole Venesio

Sole Venesio Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y periodista especialista en cultura. Escribo sobre series de televisión en OHLALÁ! desde 2010 y fui jefa de redacción en la revista, liderando y acompañando el lanzamiento del nuevo sitio. En 2024 emprendí mi propia aventura: me mudé a Canadá y desde ese momento trabajo como Social Media Strategist. Fan absoluta del mundo de las ficciones, los fandoms y las convenciones. ARMY.