
Ejercicios de Kegel y tratamientos no invasivos para fortalecer el suelo pélvico: las recomendaciones de una experta
Del fortalecimiento del suelo pélvico a la tecnología no invasiva, qué opciones existen hoy para mejorar la salud íntima femenina y por qué cada vez más mujeres priorizan este aspecto de su bienestar.
30 de marzo de 2026 • 13:46

Ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico. - Créditos: Getty
Durante mucho tiempo, hablar de salud íntima femenina fue incómodo o directamente un tabú. Hoy, ese escenario cambió: cada vez más mujeres consultan, se informan y priorizan su bienestar desde una mirada integral que combina avances científicos, tecnología no invasiva y autocuidado. El foco ya no está en lo estético, sino en mejorar la calidad de vida en todas las etapas.
“El bienestar íntimo forma parte de la salud general. No es algo menor ni superficial”, explica la Dra. Sandra List, especialista en Medicina Interna y Medicina Estética y Funcional. Y agrega: “La medicina actual acompaña los cambios biológicos y funcionales de la mujer con herramientas concretas que permiten atravesarlos con más información y confort”.
Factores como el sedentarismo, los cambios hormonales, el sobrepeso o ciertas prácticas de alto impacto pueden afectar con el tiempo la salud del suelo pélvico. A esto se suman el embarazo, el parto vaginal, los prolapsos o la menopausia, que pueden intensificar estos cambios.
Una de las consultas más frecuentes es la laxitud vaginal, una sensación de pérdida de firmeza o tonicidad en la zona. Puede manifestarse con menor sensibilidad en las relaciones sexuales, sensación de amplitud, escapes urinarios leves o disminución del sostén interno. “Es una condición muy común, pero muchas mujeres la viven en silencio sin saber que existen opciones efectivas para tratarla”, señala la especialista.
El rol clave del suelo pélvico
El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto. Su fortalecimiento es fundamental no solo para la salud íntima, sino también para prevenir disfunciones urinarias y mejorar la respuesta sexual.
“El primer paso siempre es trabajar sobre la musculatura. Muchas veces ahí está la base del problema y también de la solución”, afirma la Dra. List.
1. Ejercicios de Kegel: el punto de partida
Son la primera línea de tratamiento. Consisten en contraer y relajar de forma consciente los músculos del suelo pélvico.
Entre sus beneficios se destacan:
- Mejorar la tonicidad vaginal
- Aumentar la sensibilidad
- Prevenir o reducir escapes urinarios leves
- Favorecer la recuperación postparto
“Para que funcionen, es clave hacerlos bien y sostenerlos en el tiempo. Muchas mujeres creen que los están haciendo correctamente y no es así, por eso la guía profesional es fundamental”, advierte la especialista.
2. Rehabilitación del suelo pélvico
Cuando hay mayor debilidad o dificultad para activar la musculatura, la rehabilitación con kinesiología especializada es una opción efectiva. Incluye técnicas como biofeedback o electroestimulación funcional.
“Permite identificar con precisión qué músculos están comprometidos y trabajar de forma personalizada”, explica la Dra. List. Es especialmente útil en el postparto, luego de cirugías ginecológicas o en casos de incontinencia urinaria.
3. Tecnología no invasiva: radiofrecuencia
En los últimos años, los tratamientos no invasivos ganaron protagonismo. Entre ellos, la radiofrecuencia aplicada en la zona íntima se posiciona como una alternativa segura y eficaz.
Uno de los desarrollos más utilizados es EMFEMME de BTL, un procedimiento que utiliza calor controlado para estimular los tejidos. “Este tipo de tecnología favorece la producción de colágeno y elastina, mejora la vascularización y aumenta la firmeza de la zona”, detalla la especialista.
Se indica en casos de:
- Laxitud vaginal leve a moderada
Sequedad vaginal
Disminución de la sensibilidad
Cambios asociados al postparto o la perimenopausia
Es un tratamiento ambulatorio, indoloro y sin tiempo de recuperación, que suele requerir varias sesiones.
Una mirada integral
Durante años, las opciones terapéuticas se limitaban principalmente a tratamientos hormonales, que no siempre son adecuados para todas las mujeres. Hoy, el abordaje es más amplio y personalizado.
“El objetivo no es solo tratar síntomas, sino acompañar a la mujer en cada etapa, mejorar su bienestar y ofrecer herramientas concretas para su salud íntima”, resume la Dra. List.
Hablar de suelo pélvico, laxitud vaginal o tratamientos íntimos ya no es tan un tabú. Empieza a ser parte de una conversación necesaria que pone en el centro el bienestar femenino, la prevención y la posibilidad de vivir cada etapa con mayor comodidad y seguridad.
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