Florencia Fasanella, fitoterapeuta: "La ashwagandha puede ayudar con el estrés y el sueño, pero no es una solución para todo"

La farmacéutica y fitoterapeuta explica por qué este adaptógeno ganó popularidad, cuáles son sus beneficios respaldados por la evidencia y en qué casos no se recomienda su consumo.

Por Cecilia Acuña

13 de julio de 2026, 11:04

ashwagandha

Florencia Fasanella, fitoterapeuta, recomienda la ashwagandha para el estrés y el sueño, pero aclara que no la recomienda para bajar de peso, como se la suele usar. - OHLALÁ!

En los últimos meses, la ashwagandha dejó de ser una planta conocida solo por quienes siguen la medicina ayurvédica para convertirse en uno de los suplementos más comentados en redes sociales. Promete ayudar a dormir mejor, reducir el estrés y mejorar el bienestar general. Pero, ¿qué hay de cierto detrás de su fama?

Para Florencia Fasanella, farmacéutica y fitoterapeuta experta en fitomedicina, el interés tiene una explicación. "La ashwagandha puede ser efectiva para el manejo del estrés, la mejora del sueño y la estabilidad emocional en determinados perfiles, pero no constituye una panacea", aclara.

Qué es la ashwagandha y por qué se la considera un adaptógeno

La ashwagandha (Withania somnifera) es una planta utilizada desde hace miles de años en la medicina ayurvédica. Tradicionalmente se emplea su raíz y se la clasifica como un adaptógeno, es decir, una sustancia que ayuda al organismo a responder mejor frente al estrés físico y mental.

A diferencia de otros compuestos que estimulan o sedan al cuerpo, los adaptógenos buscan favorecer el equilibrio del organismo ante las exigencias cotidianas.

Los beneficios con mayor respaldo científico

Según explica Fasanella, la evidencia disponible muestra resultados alentadores, especialmente en tres aspectos:

  • Mejora la calidad y la duración del sueño.
  • Puede contribuir a disminuir el estrés al favorecer la regulación del cortisol.
  • Ayuda a reducir la percepción de ansiedad y mejora la sensación de bienestar.

La especialista señala que uno de los cambios más valorados por quienes la consumen no pasa únicamente por un síntoma específico, sino por una mejor respuesta frente a las demandas diarias: dormir mejor, reaccionar menos ante situaciones de estrés y sentirse con mayor capacidad para afrontar la rutina.

¿También ayuda a la concentración?

Las investigaciones también analizaron su impacto sobre la función cognitiva. En personas con dificultades para concentrarse, niebla mental o problemas de memoria, algunos estudios encontraron mejoras en la atención, el rendimiento mental y la memoria.

En cuanto al peso corporal, Fasanella aclara que su efecto es indirecto. Al favorecer un mejor descanso y disminuir el estrés, puede ayudar a reducir el hambre emocional y los antojos que suelen aparecer cuando el organismo permanece en estado de alerta. Sin embargo, no debe considerarse un suplemento para adelgazar.

Una aliada durante la perimenopausia

La experta destaca que la ashwagandha también puede ser útil durante la transición hacia la menopausia, aunque hace una aclaración importante: no reemplaza los tratamientos hormonales.

Su aporte está relacionado con el alivio de síntomas frecuentes como el insomnio, la irritabilidad, la ansiedad, el cansancio y la sensación de niebla mental.

Los ensayos clínicos realizados en mujeres durante esta etapa observaron mejoras en la calidad del sueño, la estabilidad emocional y algunas funciones cognitivas. Sin embargo, si los problemas de memoria o concentración tienen otro origen, como trastornos de la tiroides, anemia o depresión, es fundamental realizar la consulta médica correspondiente.

Cómo se consume

Actualmente puede encontrarse en distintas presentaciones, como cápsulas, polvo, tinturas, gomitas o mezclas para infusiones. La forma más estudiada es el extracto estandarizado en cápsulas, ya que permite controlar con mayor precisión la dosis.

Los estudios clínicos utilizaron dosis de entre 200 y 1000 miligramos diarios durante uno a tres meses. Los efectos suelen comenzar a percibirse de manera gradual y los resultados más consistentes aparecen después de seis a ocho semanas de uso continuo.

Cuándo no se recomienda

Aunque sea un producto de origen natural, no está indicado para todas las personas.

Fasanella explica que está contraindicada durante el embarazo y la lactancia, en niños, en personas con enfermedad hepática, hipertiroidismo o antes de una cirugía programada.

Además, advierte que los efectos adversos más frecuentes incluyen molestias digestivas, náuseas y somnolencia, y que en los últimos años también se reportaron algunos casos de lesión hepática asociados al consumo de suplementos de ashwagandha, especialmente en personas que utilizaban medicamentos con potencial hepatotóxico.

Por eso, antes de incorporarla a la rutina, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para evaluar si realmente está indicada en cada caso.

Cecilia Acuña

Cecilia Acuña Cecilia Acuña es redactora de temas de vínculos, salud, bienestar y deco en OHLALÁ!