Newsletter
Newsletter

Mindful Eating: qué es comer de forma consciente y por qué puede cambiar tu relación con la comida

Una invitación a comer con más conciencia y menos exigencia, conectando con el cuerpo, las emociones y el momento presente para transformar la relación con la comida.


Mindful Eating: qué es comer de forma consciente y por qué puede cambiar tu relación con la comida

Mindful Eating: qué es comer de forma consciente y por qué puede cambiar tu relación con la comida - Créditos: Getty



Cuando hablamos de alimentación, casi siempre pensamos en qué comer, en torno a qué cantidad conviene, a qué hora, si engorda y si está permitido (o no). A su vez, nos centramos en la cantidad de proteínas, hidratos, grasas y calorías, nos ponemos reglas rígidas y nos olvidamos de algo que es fundamental: pensar en cómo comemos y desde dónde lo hacemos.

A través de la herramienta del Mindful Eating o alimentación consciente, tenemos la posibilidad de vincularnos de una manera distinta con nuestro cuerpo y el alimento. Es básicamente la aplicación de las herramientas del Mindfulness (atención plena) al acto de comer. Buscamos estar presentes cuando comemos, aquí y ahora, prestando atención a la experiencia sin juzgarla y sin intentar cambiarla a la fuerza.

No se trata de comer perfecto ni lento todo el tiempo; tampoco de “controlarse más”. Tampoco se trata de comer poco, dejar alimentos y catalogar a los alimentos como buenos y malos. En cambio, se trata de registrar el hambre, la saciedad, los sabores, las texturas, las emociones y los pensamientos que van apareciendo mientras comemos: recuerdos, culpa, miedo, felicidad.

 

Cuando empezamos a aplicar esta mirada, pueden aparecer algunas de estas situaciones:

• Empezamos a diferenciar mejor el hambre biológico del hambre emocional.

• Disminuye la forma de comer “en automático”, es decir, sin registro y a gran velocidad.
• Baja la culpa asociada a la comida.

• Aparece mayor disfrute, incluso sin cambiar lo que comemos.

• Mejora la conexión con las señales del cuerpo.

• Se reduce la ansiedad alrededor de la comida.

El hábito de comer de forma más consciente

A través del Mindful Eating no se busca clasificar si la comida es buena o mala; la restricción no es su objetivo. Por el contrario, busca que nuestra relación con la comida se establezca desde un lugar menos rígido.

A pesar de todas las cualidades positivas, es cierto que no solemos aplicar esta técnica en la vida cotidiana: comemos con el celular, la tele o la computadora encendida; muchas veces apurados, distraídos, ni siquiera nos sentamos porque ya estamos pensando en lo que sigue. A veces también pensamos en aquello que comimos, pero que no “deberíamos”.

En este contexto, el Mindful Eating puede aportarnos, de a poco, un momento para comer de forma más consciente. No hace falta meditar antes de comer ni hacerlo perfecto. Se trata de comenzar a ponerlo en práctica, ya que luego de varias veces de repetirlo puede ocurrir que comencemos a incorporarlo como un nuevo hábito.

Algunas ideas para empezar a incorporar esta práctica

• Antes de comer, preguntarte: ¿tengo hambre física, emocional o es un antojo?

• Intentar comer al menos los primeros bocados sin pantallas.

• Registrar sabores, texturas y temperaturas.

• Apoyar los cubiertos entre bocado y bocado, aunque sea a veces.

• Notar cuándo aparece la saciedad, sin exigirte frenar ni terminar.

• Observar los pensamientos sin pelearte con ellos (“esto engorda”, “ya fue”, “mañana arranco”).

• Una idea que me dio un paciente: ponerte un cartelito enfrente que diga “comé lento”.

No es hacer todo, sino empezar por algo.

Mindful Eating y trastornos de la conducta alimentaria (TCA)

Cuando se trabaja con pacientes con trastornos alimentarios, es importante destacar que el Mindful Eating no reemplaza un tratamiento interdisciplinario, pero puede ser una herramienta muy valiosa dentro del proceso terapéutico.

En los trastornos alimentarios suele haber una desconexión profunda del cuerpo: no se registra el hambre, no aparece la saciedad o, por el contrario, puede haber sensación de saciedad todo el tiempo. Se come desde la culpa, el miedo o el control, y se tiene mucho juicio interno.

En estos casos, el Mindful Eating ayuda a reconstruir el vínculo con el cuerpo, de manera gradual y cuidada. No para controlar más, sino para volver a sentir. También permite trabajar algo que es clave: la relación con la comida de manera integral. Porque muchas veces el problema no es el alimento, sino lo que ese alimento representa emocionalmente.

Y otro dato fundamental: cuando hay TCA, esta herramienta debe adaptarse, respetar tiempos y estar acompañada por profesionales; forzar la conciencia sin sostén puede ser contraproducente.

En el Mindful Eating se busca comer con mayor conexión, con menos pelea interna y más registro. No es una solución rápida ni una técnica rígida, sino un proceso, y como tal se construye de a poco, con práctica y paciencia.

Comer no es solo nutrirse: responde al cuerpo, la mente, la emoción y la historia personal. Aprender a habitar ese momento puede cambiar nuestra vida más allá de lo que sucede en nuestro plato.

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

Vacaciones y sueño reparador: conocé cómo resetear tu cuerpo

Vacaciones y sueño reparador: conocé cómo resetear tu cuerpo


por Cristian Phoyú

Tapa de OHLALÁ! de enero con Agustina Cherri

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP