Dormir suele ser una de las primeras cosas que sacrificamos cuando el tiempo no alcanza. Nos acostamos más tarde, revisamos el celular hasta último momento o pensamos que podremos recuperar las horas perdidas durante el fin de semana. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el sueño no es negociable.
Para Pablo Ferrero, médico especialista en medicina del sueño y conocido como "El doctor del sueño", descansar bien es uno de los pilares fundamentales de la salud. "El sueño es el más importante de los tres pilares de la vida: comer, moverse y dormir. Podemos vivir más tiempo sin comida o sin movimiento que sin dormir", explicó durante su paso por OHLALAND!.
La buena noticia es que muchas de las causas del mal descanso están relacionadas con hábitos cotidianos que pueden modificarse.
El error más frecuente: vivir sin horarios
Si hubiera que elegir una única conducta que perjudica el sueño, Ferrero no duda.
"El desorden horario es la principal causa de insomnio", asegura.
Nuestro organismo funciona a través del ritmo circadiano, un reloj biológico interno que regula cuándo sentimos sueño y cuándo estamos alerta. Cuando los horarios cambian constantemente, ese sistema pierde sincronización.
Por eso, uno de los consejos más importantes es intentar acostarse y levantarse todos los días a horarios similares, incluso los fines de semana.
La cafeína, el enemigo silencioso

Prensa
Muchas personas asocian el insomnio con el estrés o la ansiedad, pero pocas reparan en el impacto de la cafeína.
Para Ferrero, es uno de los principales obstáculos para dormir bien. "La cafeína es el enemigo número uno del buen descanso", afirma.
El problema no se limita al café. También está presente en algunas gaseosas, bebidas energéticas, tés y chocolates. Como su efecto puede extenderse durante varias horas, consumirla avanzada la tarde puede interferir con el inicio y la calidad del sueño.
El alcohol no ayuda a dormir
Otro de los grandes mitos es creer que una copa de vino o una bebida alcohólica antes de acostarse favorecen el descanso.
Aunque el alcohol puede producir somnolencia inicial, los especialistas advierten que perjudica la arquitectura natural del sueño.
"Puede adormecer, pero interrumpe las etapas profundas y el sueño REM", explica Ferrero.
Como consecuencia, muchas personas se despiertan más cansadas a pesar de haber dormido varias horas.
Cómo debería ser el dormitorio ideal
La habitación también juega un papel importante.
La recomendación es crear un ambiente oscuro, silencioso y fresco. La luz artificial y las temperaturas elevadas envían señales de alerta al cerebro que dificultan el descanso.
En cuanto a la ropa de cama, materiales como el algodón o la microfibra ayudan a mantener una temperatura más confortable durante la noche.
Las almohadas, por su parte, deberían permitir que la columna permanezca alineada, tanto para quienes duermen boca arriba como de costado.
Pantallas, cenas pesadas y otros hábitos que interfieren

Getty.
Uno de los enemigos más frecuentes del sueño moderno es el celular.
La exposición a pantallas antes de acostarse estimula al cerebro y puede retrasar la producción natural de melatonina, la hormona que regula el sueño.
La alimentación también influye. Ferrero recomienda evitar cenas muy abundantes, con exceso de grasas o alimentos picantes, especialmente cerca del horario de acostarse.
Por el contrario, algunos alimentos contienen pequeñas cantidades de melatonina natural, como las cerezas ácidas o la cáscara de banana.
¿Las siestas ayudan?
La respuesta depende de cada caso.
Para quienes no tienen problemas de insomnio, una siesta breve puede ser beneficiosa. La clave está en que no sea demasiado larga.
Los especialistas recomiendan descansos de entre 15 y 20 minutos, evitando superar los 25 minutos para no alterar el sueño nocturno.
Qué posición es mejor para dormir
Según Ferrero, dormir boca abajo es la posición menos recomendable porque puede generar tensión en la columna y el cuello.
Dormir boca arriba suele considerarse la postura ideal, excepto en personas con apnea del sueño.
En esos casos, y también para quienes sufren reflujo, descansar de costado —especialmente sobre el lado izquierdo— puede resultar más beneficioso.
Cuando los ronquidos son una señal de alerta
Aunque muchas veces se los toma como una simple molestia, los ronquidos pueden ser un síntoma de apnea del sueño, una condición que provoca interrupciones repetidas de la respiración durante la noche.
"Empujar a la pareja o cambiarla de posición no resuelve el problema, solo lo disfraza", advierte Ferrero.
Por eso, cuando los ronquidos son frecuentes o se acompañan de cansancio diurno, somnolencia o despertares reiterados, es importante consultar con un especialista.
Las herramientas que sí ayudan
Frente al insomnio, Ferrero recomienda priorizar estrategias que favorezcan un descanso natural y sostenible.
La meditación, el mindfulness, las técnicas de respiración consciente, el yoga y la terapia cognitivo-conductual cuentan con evidencia científica para mejorar la calidad del sueño.
A eso se suma la actividad física regular, otro de los pilares que contribuyen a un mejor descanso.
Porque dormir bien no es un lujo ni un premio después de una jornada agotadora: es una necesidad biológica que impacta directamente en nuestra salud física, emocional y mental.
Agustina Vissani Directora editorial de @somosohlala, content manager de SOMOSOHLALA.COM y co-conductora de OHLALAND. Especialista en moda y análisis de tendencias.
Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Es fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.
En esta nota:
Rutinas del sueño











