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"Soy hipersensible": cómo convertir este rasgo de tu personalidad en un don

Dos de cada diez personas en el mundo son high sensitive people. Si sentís que todo te pega el doble, abrazá este don y lográ que juegue a tu favor.


¿Todo te pega el doble? Probablemente seas una high sensitive people.

¿Todo te pega el doble? Probablemente seas una high sensitive people. - Créditos: Getty Images



Te sentís la "shorona" de la casa: por emoción, alegría o tristeza... tus lágrimas brotan en cualquier momento; te tapás los ojos ante la violencia; te abruman olores, ruidos y luces fuertes; empatizás al toque con la gente; tendés a estresarte; te emocionás al escuchar una canción o mirando un atardeder; sos perfeccionista y autoexigente al mango; te hacés preguntas existenciales; se te complica tomar decisiones; te cuesta horrores poner límites y necesitás tu dosis de soledad como el aire para respirar... Si todo esto te resuena, probablemente hayas intentado domesticar tu propia forma de ser, sintiéndote algo desubicada a veces y hasta por momentos como “¿no es too much sentirme así?”. La buena noticia es que ser así tiene un nombre: son las “personas altamente sensibles” (PAS) o high sensitive people. Y no te sientas sola, porque el 20% de la población lo es. 

¿Cómo saber si sos una persona altamente sensible?

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    Recibís más estímulos del ambiente: sos permeable a cosas muy sutiles del lugar en donde estás: olores, luces, sonidos y hasta estados emocionales ajenos. Sí, sos capaz de estar en una fiesta y querer irte porque la música te aturde o porque “la vibra del lugar no es buena”. 

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    Sos intensa: procesás la información profundamente y de una manera más intensa. ¿Un toque drama queen? A veces sí, porque rumiás los temas, te enroscás un poco y les das mil vueltas. ¡Tu cabeza nunca para! 

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    Todo te conmueve: sos muy sensible a la belleza y la pureza, pero también a la tristeza y la impotencia. Sos capaz de llorar de bronca cuando algo no te sale, o si sos testigo de una situación violenta o injusta, o ante un paisaje imponente. Sentís lo que siente el otro y por eso, si ves una película, reaccionás como reaccionan los personajes, aunque eso implique un ataque de llanto y de angustia que te dura mucho más que las dos horas que duró la peli. 

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    Te estresás antes que los demás: tu cerebro asimila a través de los sentidos una gran cantidad de información. Eso a veces lo sobrecarga. 

Un kit de supervivencia

  • Aceptala: el problema no es ser altamente sensible, el problema es pretender no serlo. La idea no es victimizarte, pero tampoco intentar suprimir tu sensibilidad, sino aprender a canalizarla y darle un espacio en tu vida. 

  • Comunicala: es clave que otros sepan que no llorás por desequilibrada y que amás tus momentos a solas. 

  • Asumí responsabilidad: tené presente que quien no es PAS nunca lo será. Es tu tarea aprender a manejar tus reacciones y tu irritación.

  • Contactá a otras personas como vos: para sentirte menos aislada en tu forma de percibir el mundo. Pueden ser grupos de PAS o seres queridos que te contengan. 

  • Vigilá los límites: identificá hasta cuándo y cuánto podés dar. Por ejemplo, si vas a una fiesta, contá con la posibilidad de volverte antes y no te sientas mal por eso. 

  • Hacé actividades artísticas y/o meditación: buscá momentos introspectivos de quietud, silencio y soledad, así como canales de expresión como pintura, danza o canto. 

  • Tené tu espacio sagrado: creá situaciones que sean un templo de soledad donde balancees tu sistema nervioso. 

  • Descansá bien: según los expertos, una PAS necesita 8 horas de sueño y 10 en la cama.

  • Descubrí este rasgo en tu árbol genealógico: es propio de un sistema nervioso más desarrollado en el que se activan más las áreas del cerebro involucradas con la conciencia y la emoción, en particular las relacionadas con la empatía. Ah, y es congénito; es decir que si sos una PAS, como mínimo uno de tus padres lo es y probablemente alguno de tus hijos también lo sea.

  • Tomá pequeños breaks: por ejemplo, salir de la oficina a dar una vuelta manzana en el medio de la jornada laboral te resetea. 

  • Valorala: ser high sensitive es un diamante que alguien te regaló. Entonces, pulirlo para que brille es el desafío y el aprendizaje. Saber que la alta sensibilidad es más que una cuestión emocional ayuda a entender de dónde vienen algunas sensaciones muy íntimas, a valorar su lado amigable y también a gestionar el más difícil. 

¿Querés hacerte un autotest?

También podés medir tu sensibilidad con un test online respondiendo si te sentís identificada con una serie de afirmaciones. cuanto más alta sea tu puntuación, más sensible sos. El test está disponible en: personasaltamentesensibles.com/testde-sensibilidad.

Una charla TED para inspirarte

Elena Herdieckerhoff es mentora de personas altamente sensibles y emprendedores empáticos. En una charla TED que dio en París en 2016, explica por qué hay que cambiar la creencia popular sobre las personas altamente sensibles.

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