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Porno: 6 plataformas para ver películas eróticas que no son pornhub.com

Ya no hay dudas: sí, las mujeres también miramos pelis XXX. ¿cómo se adapta la industria a nuestros gustos y placeres?


6 plataformas para mirar pink porno.

6 plataformas para mirar pink porno. - Créditos: Getty



Las mujeres miramos porno, probablemente más de lo que pensás. Según las estadísticas anuales en 2022 de Pornhub, una de las plataformas más visitadas, representamos casi el 40% del consumo de material triple X a nivel mundial y desde hace 5 años esa cifra no deja de crecer. Desde que Google habilitó el acceso a data para conocer a los usuarios, la industria de contenidos para adultos ya no debate si a las mujeres nos atrae o no el porno; la pregunta ahora es más bien qué nos atrae y cuál es nuestro modo de consumirlo. A medida que nuestra participación en las redes de contenido erótico crece, vamos teniendo más información sobre esto también. Además de mirar porno, te invitamos a mirar datos.

¿Qué nos gusta?

Aunque cada persona es un mundo y el género no necesariamente define nuestras fantasías y curiosidades, el análisis de datos permite agrupar coincidencias y compararlas con las búsquedas masculinas. Según Pornhub, el top 5 de búsquedas femeninas es el siguiente:

1) sexo lésbico

2) porno japonés (hentai y fetish, entre otros)

3) tríos

4) hombres negros

5) hombres maduros.

Luego, existen también algunas temáticas a las que, al parecer, las mujeres les prestamos muchísima más atención que los hombres. Entre ellas encontramos algunas como, por ejemplo, el scissoring (el llamado “tijeretazo” lésbico), los hombres trans, hombres tocándose, cunnilingus o juguetes sexuales.

¿Qué nos mueve en la búsqueda?

Aunque es interesante hablar de estadísticas con los números en mano, el deseo y las motivaciones no son medibles ni fácilmente interpretables, por lo que es difícil comprender por qué nos atraen algunas cosas más que otras. Algunos estudios de sexología publicados en el último tiempo señalan que, contrario a lo que se creyó durante siglos, lo más probable es que las mujeres no seamos tan distintas de los hombres en esto y que nuestra motivación sea más simple que lo que siempre se pensó: la curiosidad, las ganas de desafiar tabúes, el morbito de mirar a otros y también, claro, el deseo de aprender de la conducta ajena. De hecho, se sabe que tanto las mujeres como los hombres miramos porno para buscar referencias sobre “cómo se hacen las cosas bien”, especialmente cuando no tenemos otras fuentes de información confiable ni educación para el placer. El sexo nos atrae a todos y es razonable que querramos entender, ver y ser mejores en la cama. En ese sentido, el porno es una fuente de información placentera.

¿Qué nos distingue?

Hace algunos años se hablaba mucho del porno para mujeres, un porno con diferencias estéticas, con mayor diversidad de cuerpos (y, por ende, de oportunidades de sentirse identificada), con distintos relatos y dinámicas de poder. Aunque estos sitios siguen existiendo, el impacto de nuestro consumo es tal que actualmente las plataformas de contenido triple X masivas han decidido integrar activamente muchas de estas cuestiones a su catálogo para que las mujeres no tengamos que ir a buscar material a sitios distintos. En general, en los contenidos pensados “para chicas”, lo que se ofrece es:

- Menos violencia.

- Más diversidad racial, física y etaria.

- Escenarios e iluminación trabajados.

- Un acting de mayor conexión entre protagonistas. 

- Guiones más desarrollados. 

Garantías de condiciones de producción éticas: la productora aclara explícitamente las condiciones de producción de lo que vas a ver y asegura cuestiones como que no haya explotación sexual, que haya buenas pagas a los actores, testeos de salud, etc.

Los nuevos protagonistas XXX

Muchos de los hombres cis heterosexuales que vas a encontrar en este momento en el porno son algo distinto de lo que solían ser. Ya no vas a ver tanto la imagen de un falo con un hombre cualquiera adosado. Si bien el tamaño sigue siendo importante en el mundo XXX, algunos galanes aparecieron en escena con una cualidad especialmente interesante: transmiten emociones. No solo parecen estar conectados y fascinados con sus coprotagonistas (más que con el acto), sino que además parecen ser reales. Son muy potentes sexualmente hablando, pero eso no quita que sean también “boyfriend material” y “boy next door”. Muchos de ellos bien podrían ser galanes de series. Es el caso de James Deen, un actor norteaméricano que logró que muchas chicas preguntaran “quién es este chico” en los comentarios de la mayoría de sus pelis. James Deen llegó a tener tantas fans que fue considerado para protagonizar 50 sombras de Grey. Su imagen de amante perfecto se derrumbó, sin embargo, cuando aparecieron denuncias de abuso en su contra.

Mucho más que calentarnos

La llegada masiva de mujeres a las plataformas porno ha traído un nuevo tipo de representación de las parejas heterosexuales. Un modelo que se fusiona con los #goals, es decir, con las aspiraciones del estilo de Instagram. El ejemplo más contundente de esto es LeoLulu, una pareja de franceses megahegemónica, fit, que se filma sin mostrar la cara, con luz hermosa y dejando entrever una vida ideal de viajes, conexión y aventura, además de gran sexo. Aunque LeoLulu viene ganando el premio a “Mejor pareja verificada” en la famosa gala de los Pornhub Awards, nadie sabe quiénes son ni si son realmente pareja y viven así. En realidad, tal vez tanto no importa. En este nuevo imaginario, el porno ya no solo te hace soñar con gran sexo, sino también con todo un estilo de vida.

Otras formas de consumo

Para mirar porno, las mujeres no necesariamente visitamos sitios porno. Hoy no hace falta. Twitter se convirtió en una de las plataformas favoritas para buscar material rápido y corto: gifs. Los gifs eróticos se convirtieron en verdaderas joyas del porno por su capacidad de ofrecerte focos de momentos muy puntuales de pelis y secuencias que se repiten al infinito. Hasta hace cuatro años, Tumblr era el lugar ideal para buscar estas joyitas. Luego, cuando la plataforma decidió prohibir este tipo de material, hubo una mudanza masiva de usuarios a Twitter. De hecho, mucha gente tiene cuentas únicamente para darles “guardar” a estas piezas. Dicen que este tipo de consumo es el que motivó a Elon Musk a alargar la duración de los videos en el nuevo X y habilitar las descargas. Sí, el porno es una de esas cosas que mueven el mundo. 

¿Está bueno que miremos tanto?

En los últimos años, la cultura porno ha sido señalada como la reina de muchos males por su enorme impacto en nuestros comportamientos y expectativas. ¿Es el porno un problema? La respuesta de la sexología podría sorprenderte. No, el porno de por sí no es malo. El porno nos divierte, nos da placer, estimula nuestra imaginación y es una herramienta más para conocernos. Su peligro yace en dos variables que deberíamos controlar (o al menos intentarlo): que sea nuestra fuente de formación e información oficial y la forma en que se produce. 
Por un lado, necesitamos conocer nuestro cuerpo y tener una visión crítica sobre las prácticas más allá del porno. Por el otro, es necesario que sus consumidores mantengamos una exigencia activa en las plataformas, que estemos dispuestos a denunciar videos no éticos o sospechados de haber sido producido en contextos dañinos. En el porno hay una sola regla: solo es divertido cuando es consentido y entre adultos.

6 sitios para investigar... ¡y darle play! Además de las muy conocidas pornhub.com y xnxxx.com, te recomendamos estas plataformas más de autor:

- lustery.com

- pinkwhite.biz

- rsties.co

- afourchamberedheart.com

- wildgalaxies.com

- empli.fi/erikalustfilms

Amores

Cuatro notas para entrar en el mundo de las relaciones.

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