Según el experto en psicología positiva Charles Richard Snyder, la esperanza se puede cultivar y es nuestra gran aliada a la hora de alcanzar nuestros sueños y metas.
Esta rama de la psicología se enfoca en "lo que funciona bien" en los seres humanos, y en descubrir y traer a la luz las fortalezas de carácter para usarlas a nuestro favor.
La esperanza y la gratitud son dos de estas fortalezas: la gratitud nos conecta felizmente con nuestro pasado y la esperanza nos conecta felizmente con nuestro futuro.
La esperanza es esperar lo mejor y trabajar para lograrlo, sabiendo que un mejor futuro está en nuestras manos. Es la habilidad de percibir en nosotros la capacidad de construir caminos, para alcanzar las metas deseadas y motivarnos a seguir adelante.
Más allá de los talentos y habilidades que tengamos, la esperanza es el estado mental que nos ayuda a navegar los giros y vueltas de la vida y nos mantiene en acción. Nos da un destino y la energía para ponernos en movimiento.
No se trata solo un de lindo sentimiento, es un mecanismo de supervivencia que se desarrolla en la primera infancia, cuando empezamos a unir las piezas y a percibir que una cosa lleva a la otra, descubrimos la causa y el efecto. Al cumplir nuestro primer año, comenzamos a desarrollar el sentido de identidad y a darnos cuenta de que podemos hacer que las cosas sucedan.
Al igual que el resto de nuestras fortalezas, la esperanza puede ser desarrollada ante diferentes situaciones:
- Ante un cambio de rol (por ejemplo, cuando nos casamos o nos convertimos en padres)
- Ante un evento de la vida (que nos desafía a desarrollarla)
- O mediante acciones conscientes para hacerla florecer.
3 pasos para desarrollar la esperanza, según Snyder
- Identificar nuestra meta:
- Alimentar nuestra habilidad autopercibida para alcanzar esta meta:
- Establecer rutas hacia nuestro destino:
Preguntas para avanzar hacia tus sueños
- ¿Qué quiero lograr y cómo me sentiría al hacerlo?
- ¿Cómo puedo alcanzarlo?¿Qué metas intermedias tengo que alcanzar para lograr la meta final? ¿Cuáles son las posibles rutas hacia mi destino?
- ¿Qué evidencia tengo de mi capacidad para hacerlo? ¿Qué creencia puedo crear con esta evidencia que alimente mi fe en mí?
- ¿Cuál es mi siguiente paso?
El secreto está en mantenernos en movimiento. Snyder nos propone enriquecer nuestro diálogo interior con pensamientos sobre nuestro sentido de capacidad del tipo "yo puedo hacerlo", "nada va a detenerme".
Cultivar una actitud positiva nos permitirá tener una visión más amplia de nuestras opciones y una mayor claridad para avanzar.
Lo importante es tener sueños, identificar caminos para llegar a ellos y confiar en nuestra capacidad de perseverar e intentar diferentes rutas hacia la meta. Mantenernos motivados, con confianza y energía para volver a empezar el ciclo si nos sentimos desesperanzados, incluso, estableciendo nuevos destinos, porque la vida es un viaje de infinitas posibilidades.
Por Sabrina Fazio, coach en inteligencia emocional certificada en Psicología Positiva. Gentileza para OHLALÁ! En IG: @soysabrinafazio.

