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 • Historias

Quién es la mujer que logró reinventar el restaurante más clásico y exitoso de Villa Devoto

Penélope Mariani, tercera generación a cargo del restaurante Pablos, logró reposicionar el local que fundó su abuelo hace más de 50 años. “Reinventé el negocio de mi familia”, dijo.




"Somos el clásico del barrio, el restó con más antigüedad dentro del polo gastronómico de Devoto”, dice Penélope Mariani sobre Pablos, el restaurante que fundó su abuelo en 1972 y que hoy administra ella junto con su papá.

En sus inicios, Pablos comenzó siendo una confitería en la misma esquina de Devoto y en la década del 90 se convirtió en uno de los servicios de catering para eventos más codiciados del país. Después de la crisis económica que sufrió Argentina en 2001, su papá decidió transformar la confitería en un restaurante y empezaron a ofrecer cocina de autor, una propuesta innovadora para la época.

Pero tal vez el desafío más grande lo haya tenido Penélope, quien en 2018 se incorporó al negocio familiar asumiendo la tarea de reinventar la marca para darle una impronta más fresca y juvenil: “Me tocó reconstruir todo desde cero, habíamos llegado al punto en que cada uno nos identificaba con lo que quería: algunos nos decían confitería, otros bar y la minoría restaurante, que era lo que nosotros queríamos. Fue un proceso que duró años y requirió mucha paciencia, tuve que ocuparme del marketing, la comunicación y la imagen”.  

Para lograrlo, Penélope trabajó un tiempo como camarera de Pablos para escuchar lo que necesitaban los clientes. “Estar en contacto directo con ellos me hizo darme cuenta de cómo percibían la marca y a partir de ahí pudimos plantear hacia dónde queríamos ir. Después hice una selección de los platos estrella y, junto con mi mamá, que es la chef ejecutiva, y el resto del equipo, diseñamos la propuesta”, explica Penélope.

Uno de los objetivos de la renovación de Pablos fue apuntar a un público familiar. Para eso, realizaron acciones y propuestas enfocadas a un target más joven, logrando captar clientes de barrios aledaños. Actualmente cuentan con una carta especializada en pastas y pastelería tradicional y continúan con el servicio de catering.

Pablos: rebranding y presencia en redes

Cuando Pablo Mariani, el abuelo de Penélope, fundó la confitería, decidió hacer una votación con los vecinos del barrio para elegir el nombre del local. Así surgió Pablo’s, que significa “de Pablo”.

Pero cuando Penélope comenzó la renovación de la marca, sabía que debía hacer modificaciones para poder llegar a los resultados que buscaban: “Cuando agarré el negocio, hablé con profesionales que nos recomendaron que cambiáramos el nombre para poder renovar la imagen. Yo no quería porque soy muy familiar y me pesaba mucho cambiar el nombre que le había puesto mi abuelo. Así que cuando él se jubiló, decidimos sacarle el apóstrofo y que quedara Pablos”.

Con el nombre nuevo, se sumó la presencia en redes, de la cual se encarga Penélope al 100%. “Era una marca que no tenía redes sociales y durante la pandemia empezaron a contactarnos por Instagram. A partir de ahí pudimos conectarnos con los clientes desde otro lado y plantear el rebranding de la marca”, cuenta Penélope.

Momento de expansión

Los cambios que planteó Penélope fueron un éxito y posicionaron nuevamente el restó como uno de los más elegidos dentro del polo gastronómico de Devoto. Este crecimiento los llevó a pensar en expandirse, ya que la cocina les quedó chica para la cantidad de comensales que tienen.

“Estamos por abrir un local nuevo, muy cerca de donde estamos ahora, que va a funcionar como centro de producción de Pablos y también va a incluir una propuesta gastronómica relacionada a los eventos. Es un proyecto hecho desde cero por mí, reversionando lo simple y manteniendo nuestro estilo. Es bastante arriesgado porque en Devoto no hay nada parecido, pero estoy con ganas de probar y arriesgarme”, explica Penélope, y cuenta que la inauguración está prevista para el mes de marzo.

¿Cómo lo hizo?

Penélope Mariani fue fiel a la historia. “Respeté mucho la esencia de la marca y eso permitió que el negocio fuera revalorizado desde el mismo enfoque con el que nació”. 

Tuvo objetivos claros. “Fue muy importante tener definida la propuesta desde un principio, conocer los clientes a los que queríamos llegar y saber por qué hacíamos lo que hacíamos”.

Supo ver sus fortalezas y debilidades. “Cuando querés abarcar todo, te terminás chocando con mil paredes". 

Lado B: lo que más le costó

“Lo que me resulta más difícil es la administración de personal, es un rubro donde hay mucha falta de responsabilidad laboral y eso conlleva mucha exigencia física y mental. Para trabajar en gastronomía, realmente te tiene que apasionar”.

Pablos en números

  • Desde 2018 se cuadruplicaron las unidades vendidas y los comensales.

  • 30% aumentó la cantidad de empleados.

  • El menú incluye 20 opciones de pastas. 

  • 60 empleados componen el staff.

  • Desde $6500 hasta $15.500 es el precio de los platos.

  • 114 cubiertos en total.

Minibío

Nombre y apellido: Penélope Mariani (29 años).

Profesión: licenciada en Marketing.

Objetivo cumplido: logró reposicionar un negocio familiar.

Más info: @pablosdevoto.

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