Escuelas Reggio Emilia: cómo son los edificios que favorecen el aprendizaje

La pedagogía Reggio Emilia propone una nueva forma de entender la arquitectura escolar, donde el espacio se convierte en un actor clave del aprendizaje y el desarrollo infantil.

Por Redacción OHLALÁ!

4 de junio de 2026, 19:38

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Escuelas Reggio Emilia: cómo son los edificios que favorecen el aprendizaje - Getty

En los últimos años, la arquitectura educativa empezó a correrse de los modelos tradicionales —aulas cerradas, pasillos rígidos y estructuras estandarizadas— para dar lugar a espacios más abiertos, flexibles y sensibles al entorno. En ese cambio de paradigma, el enfoque de Reggio Emilia se consolidó como una de las referencias más influyentes a nivel internacional.

La premisa es simple, pero profundamente transformadora: el espacio no es un escenario pasivo, sino un actor central en el proceso de aprendizaje.

Desde esta mirada, el entorno físico se entiende como un “tercer educador”, capaz de influir activamente en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, junto con docentes y familias.

Cuando el espacio también enseña

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Escuelas Reggio Emilia: cómo son los edificios que favorecen el aprendizaje - Prensa

Las escuelas que trabajan bajo este enfoque comparten una serie de decisiones de diseño donde la arquitectura deja de ser solo funcional para convertirse en parte del proyecto pedagógico.

Entre sus características más habituales se destacan:

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Escuelas Reggio Emilia: cómo son los edificios que favorecen el aprendizaje - Prensa

  • La luz natural como eje organizador de los espacios.
  • El uso de materiales nobles y sensoriales que invitan a la exploración.
  • Ambientes abiertos y conectados que favorecen la autonomía y la circulación libre.
  • Espacios flexibles, capaces de adaptarse a distintas dinámicas de aprendizaje.
  • Una fuerte relación entre interior y exterior, integrando naturaleza y experiencia educativa.

En este tipo de arquitectura, el edificio deja de ser un contenedor para convertirse en un sistema vivo, en permanente transformación, que acompaña los ritmos de quienes lo habitan.

Un enfoque que empieza a crecer en Argentina

María Victoria Alfieri, referente regional de la pedagogía Reggio Emilia.

María Victoria Alfieri, referente en pedagogía Reggio Emilia en Argentina. - Prensa

En Argentina, algunos proyectos educativos comenzaron a incorporar estos principios, traduciendo este marco conceptual en decisiones espaciales concretas.

Uno de los casos es Aletheia, fundada en 1986, donde la arquitectura fue pensada desde el inicio como parte del proyecto pedagógico.

El desarrollo estuvo curado por la referente en pedagogía Reggio Emilia, María Victoria Alfieri, quien trabajó en la articulación entre arquitectura y educación, llevando estos conceptos a la experiencia cotidiana del espacio.

“El desafío no es solo diseñar un edificio, sino pensar cómo ese espacio habilita vínculos, exploración y aprendizaje”, señala Alfieri.

Arquitectura, bienestar y aprendizaje

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Prensa

Diversas investigaciones en arquitectura educativa vienen señalando el impacto del entorno físico en variables como la atención, la creatividad y el bienestar general.

En ese sentido, este tipo de propuestas abre una conversación cada vez más presente: cómo el diseño de los espacios puede incidir en la forma en que aprenden y habitan la escuela niños y docentes. “Más que edificios, se trata de diseñar experiencias”, concluye Alfieri.

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