En el marco de Renouveau du Soir, el Sofitel Recoleta fue escenario de un encuentro exclusivo de bienestar que celebró la llegada a la Argentina del Good Week Retinol Serum, el último lanzamiento de Lendava junto a Perfumerías Rouge. Una experiencia pensada para unir belleza, autocuidado y calma, donde el movimiento consciente y la conexión interna ocuparon un lugar central.
Luego de la presentación del producto, la jornada continuó con una clase de yoga guiada por Agustina Echegoyen, que invitó a las participantes a bajar el ritmo, volver al cuerpo y habitar el presente desde la respiración y la pausa.
El yoga como puerta a un bienestar más profundo

Pausa, movimiento y conexión: una experiencia de bienestar para volver al eje - Gentileza Prensa
“Integrar el yoga en este tipo de experiencias para mi implica ampliar la idea de bienestar. No se trata solo de lo estético o lo externo, sino de generar espacios donde el autocuidado sea consciente y más profundo. El yoga aporta pausa, presencia y conexión interna, elementos fundamentales para que la experiencia tenga un impacto real y una vuelta a la calma, algo muy importante en esta época del año”, explicó Agustina.
Además, destacó el valor de acercar la práctica a quienes quizás nunca habían tenido contacto con el yoga: “También es darle la oportunidad de conocer la práctica del yoga a muchas mujeres que posiblemente vienen al evento por otra razón y se llevan un momento de reflexión y autoconocimiento a sus casas”.
Una práctica accesible, pensada para reconectar

Pausa, movimiento y conexión: una experiencia de bienestar para volver al eje - Gentileza Prensa

Pausa, movimiento y conexión: una experiencia de bienestar para volver al eje - Gentileza Prensa

Pausa, movimiento y conexión: una experiencia de bienestar para volver al eje - Gentileza Prensa
Sobre el diseño de la clase, Agus nos contó que su enfoque siempre dialoga con el momento energético: “Siempre preparo mis clases en base a lo que está ocurriendo en el cielo, con respecto a la luna, eclipses y al momento del año que estamos viviendo, me gusta introducirla con unas palabras acerca de este tema”.
Y agregó: “Esta clase fue diseñada como un espacio accesible para todas, pensado para acompañar a las participantes a reconectar con su cuerpo sin exigencias ya que para muchas era la primera vez que practicaban yoga”.
La práctica también tuvo un eje energético claro: “A lo largo de la clase me gusta enfocarme en un chakra (centro energético que conecta los aspectos físicos, emocionales y espirituales) para que tenga más impacto y también en los bandhas (cierres energéticos)”. El objetivo, según explicó, fue claro: “Propiciar un momento de escucha interna, calma y bienestar, priorizando la experiencia personal por sobre el rendimiento físico”.
Volver al cuerpo en tiempos acelerados

Pausa, movimiento y conexión: una experiencia de bienestar para volver al eje - Gentileza Prensa
En un contexto cotidiano marcado por la velocidad y la exigencia, Agustina subrayó la importancia de frenar: “Porque el ritmo cotidiano tiende a desconectarnos del cuerpo y del momento presente, todo es instantáneo, todo es para ahora mismo, no hay tiempo para nada”.
En ese sentido, remarcó el poder de la respiración y el movimiento consciente: “Volver a la respiración, a enraizar y al movimiento consciente funciona como una herramienta de regulación, que ayuda a reducir el estrés, ordenar la energía y recuperar equilibrio físico y emocional”.
Movimiento consciente y renovación emocional
Para Echegoyen, el impacto del yoga va mucho más allá de lo físico: “El movimiento consciente favorece la liberación de tensiones acumuladas y estimula una circulación más armónica de la energía en todo el cuerpo”.
Y profundizó: “Este proceso también impacta en el estado emocional, ya que hacemos consciente todo lo que nos ocurre y lo podemos ver más de cerca. Principalmente en las posturas de apertura de caderas le damos lugar a esas emociones estancadas que necesitan salir a la luz”.
La práctica, además, invita a una mirada más clara y liviana: “También logramos más claridad, viendo con perspectiva a donde estamos parados y resignificando lo importante para cada uno de nosotros. haciendo espacio para que entre lo que necesitamos, conectando con la liviandad y logrando una sensación de bienestar general”.
El cierre siempre tiene un ritual especial: “Siempre al finalizar la práctica me gusta dedicarle unas respiraciones a agradecer lo que nos rodea ya que es una herramienta poderosa para enfocarnos en lo positivo y reducir la negatividad, así terminar con esa lindísima sensación”.
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